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Ucrania

Mapa de proyectos MSF Ucrania
Consultas externas: 
166.700
Consultas de salud mental (individuales y en grupo): 
13.700
Pacientes con TB multirresistente en tratamiento: 
180
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En enero y febrero de 2015, los combates entre el Ejército ucraniano y las autoproclamadas Repúblicas Populares de Donetsk y Lugansk fueron los más violentos desde agosto de 2014, y esto tuvo devastadoras consecuencias para la población atrapada en las zonas de guerra.

Médicos Sin Fronteras amplió rápidamente su apoyo a los hospitales situados a ambos lados de la línea del frente. Sin embargo, los enfrentamientos que habían atrapado a los civiles en estas ciudades también dificultaron el acceso de MSF. Los hospitales y centros de salud sufrían bombardeos con regularidad, lo que obligó a evacuar a los equipos y esto privó de atención sanitaria a miles de personas. Tras la caída de la estratégica ciudad de Debáltsevo y la firma del Acuerdo de Minsk II, el 18 de febrero entró en vigor un alto el fuego.

En 2015, MSF donó medicamentos y equipos médicos a más de 350 centros de salud a ambos lados del frente; con estas donaciones, estas estructuras pudieron atender a más de 9.900 heridos de guerra, 61.000 enfermos crónicos y 5.100 partos. En cuanto a la atención médica directa, los equipos de MSF realizaron casi 160.000 consultas de atención básica y otras 12.000 de salud mental, en colaboración con el Ministerio de Salud.

Suministro de medicamentos vitales

Aunque los enfrentamientos se redujeron tras el Acuerdo de Minsk II, los bombardeos continuaron en muchas zonas y persistieron las necesidades médicas a ambos lados de la línea de demarcación. Dado que el abastecimiento de medicamentos llevaba más de un año con problemas o directamente interrumpido, era muy difícil conseguir antibióticos, analgésicos, psicofármacos y medicamentos para enfermedades crónicas (como la hipertensión, la diabetes y las enfermedades cardíacas y renales). También se había visto afectado el suministro de medicamentos vitales para los pacientes con tuberculosis y VIH, así como el de las vacunas del sarampión y la poliomielitis.

Con el fin de paliar esta situación, MSF se convirtió en uno de los principales proveedores de medicamentos para enfermedades crónicas a hospitales, centros de salud y residencias de mayores y personas con discapacidad en el este del país. Por ejemplo, MSF proporcionó insulina a más de 5.000 pacientes diabéticos en 16 hospitales de Gorlovka, Donetsk, Yenakevo, Starobéshevo, Telmanovo y Novoazovsk, y en Gorlovka y Donetsk también suministró máquinas de diálisis para pacientes con insuficiencia renal grave.

Además, los equipos de MSF desplegaron clínicas móviles en 80 ciudades y pueblos en los alrededores de Donetsk, Lugansk, Artemovsk, Mariúpol y Debáltsevo y por toda la región de Lugansk; estos equipos dieron atención médica básica y apoyo en salud mental a las comunidades locales y los desplazados.

Apoyo psicológico

Los psicólogos de MSF ofrecieron sesiones de asesoramiento individual y en grupo para personas afectadas por el conflicto, incluyendo desplazados o heridos, y con un interés especial por los ancianos y los niños. También impartieron formación a trabajadores sanitarios, maestros y trabajadores sociales.

TB-MDR

Pese al conflicto, el programa para pacientes con tuberculosis multirresistente a los medicamentos (TB-MDR) desarrollado por MSF en el sistema penitenciario de la región de Donetsk desde 2011 se prolongó hasta octubre. El equipo amplió su apoyo a los pacientes en varias cárceles de Mariúpol, Artemovsk, Dnepropetrovsk y Zhdanivka.

Primeros auxilios en los controles fronterizos

Por otra parte, MSF estableció puntos de primeros auxilios y suministro de agua para ayudar a la población que debía esperar largas colas, en condiciones meteorológicas extremas (por frío o calor), para cruzar la línea del frente en los puestos de control de Artemovsk-Gorlovka, Volnavakha-Donetsk y Mayorsk.

Cese de actividades en Lugansk y Donetsk

Finalmente, y aunque MSF logró trabajar a ambos lados del frente durante la mayor parte del año, en septiembre la autoproclamada República Popular de Lugansk denegó el permiso de trabajo a la organización, y a finales de octubre ocurrió lo mismo en la autoproclamada República Popular de Donetsk. MSF tuvo que abandonar sus proyectos, dejando a miles de personas en una situación de vulnerabilidad y sin acceso a la atención médica esencial.

 

Este artículo ofrece una visión general del trabajo de MSF en Ucrania entre enero y diciembre de 2015; es un resumen que no puede considerarse exhaustivo. En 2015, MSF contaba en Ucrania con 254 trabajadores, entre personal nacional e internacional, y gastó 15,5 millones de euros en sus actividades médico-humanitarias. MSF trabajó por primera vez en este país en 1999.

Testimonio

Nina Deduj, de 64 años, recibe asesoramiento de un psicólogo de MSF en Popasnaya.

“Estaba en Pervomaisk cuando empezó la guerra. Mi apartamento y el de mi hija fueron destruidos. Buscamos refugio aquí, en Popasnaya. Ahora vivimos 10 personas en un apartamento de una sola habitación. Oímos los bombardeos durante la noche: es aterrador. No hay nada más cruel que la muerte de seres queridos. En esta guerra, he perdido a mi tía, a mi tío y a mi hermana. Pero lo más horrible ha sido la muerte de mi hija. Murió en Pervomaisk en febrero. Estaba detrás de la casa cuando la alcanzó un bombardeo. Los médicos lucharon por su vida durante una hora, pero no pudieron salvarla”.