En África subsahariana, las desigualdades en el acceso al cribado y al tratamiento del cáncer son enormes. Mientras que las tasas de supervivencia a cinco años para el cáncer de mama superan el 85 % en países con altos recursos, en África no alcanzan el 15 %.

El cáncer ya no es una enfermedad exclusiva de países de ingresos altos: su impacto en contextos humanitarios crece rápidamente y exige una respuesta urgente, sostenida y adaptada.

El cáncer en contextos humanitarios: una crisis en aumento

Los cánceres engloban un conjunto de enfermedades crónicas que pueden afectar a cualquier parte del cuerpo. Se caracterizan por el crecimiento de células anormales que invaden tejidos y órganos vecinos, un proceso conocido como metástasis, principal causa de muerte asociada al cáncer.

El número de casos aumenta cada año y el cáncer es una de las principales causas de mortalidad a nivel mundial. En 2020 se diagnosticaron 19,3 millones de nuevos casos y murieron 10 millones de personas. Las proyecciones apuntan a 28,4 millones de nuevos casos en 2040, un aumento del 47 % respecto a 2020. Cerca del 70 % de las muertes por cáncer se producen en países de ingresos bajos o medios.

África subsahariana y cáncer: desigualdades extremas en supervivencia

A escala global, el cáncer de mama es el más frecuente. Sin embargo, la mortalidad asociada es mucho mayor en países de ingresos bajos y medios, especialmente en África subsahariana.

Las razones son estructurales:

  • falta de personal sanitario especializado
  • infraestructuras insuficientes
  • ausencia de circuitos asistenciales continuos

Como consecuencia, más del 80 % de las mujeres llegan a los centros de salud en fases avanzadas de la enfermedad, cuando el tratamiento curativo ya no es posible.

  • Una madre acaba de someterse a una prueba de cribado de cáncer de mama y de cuello uterino en Bamako, Mali, el 12 de marzo de 2022.

¿Por qué el diagnóstico llega demasiado tarde?

En gran parte del continente africano, los diagnósticos se realizan cuando la enfermedad está muy avanzada. Esto se debe a varios factores:

  • falta de información y sensibilización comunitaria
  • acceso limitado al cribado
  • escasez de personal cualificado
  • concentración de la atención oncológica en grandes ciudades

En Mali, por ejemplo, la atención oncológica solo está disponible en la capital, Bamako.

Nuestros equipos constatan que entre el 80 % y el 90 % de los casos de cáncer de mama y de cuello uterino llegan al hospital en estadios 3 o 4.

Prevención del cáncer: la importancia del cribado y la vacunación

Una prevención temprana reduciría de forma significativa el riesgo de desarrollar lesiones precancerosas y cáncer, especialmente en el caso del cáncer de cuello uterino.

Vacunación contra el virus del papiloma humano (VPH)

La vacunación debe realizarse antes de la exposición al virus, es decir, antes de las primeras relaciones sexuales, y está dirigida a niñas y adolescentes de entre 9 y 14 años.

Sin embargo:

  • solo el 21 % de los países de ingresos bajos utiliza la vacuna contra el VPH
  • el suministro es insuficiente
  • el coste la hace inaccesible para muchas personas

Además, el riesgo de desarrollar cáncer de cuello uterino es entre 6 y 8 veces mayor en mujeres con VIH.

Cribado del cáncer de cuello uterino en contextos con alta prevalencia de VIH

En países como Malaui o Mozambique, donde la prevalencia de VIH es elevada, prestamos especial atención al cribado de lesiones precancerosas y cancerosas en mujeres con VIH.

El personal sanitario detecta estas lesiones mediante:

  • inspección visual con ácido acético (IVA)
  • uso de cámaras o smartphones (cervicografía)

Cuando se detectan lesiones, se eliminan de inmediato mediante crioterapia, termocoagulación o pequeñas intervenciones quirúrgicas.

  • Tracy, de 24 años, paciente de cáncer de cuello uterino, habla con una trabajadora de MSF.

Acceso limitado al tratamiento del cáncer

En países de bajos ingresos, el diagnóstico de cáncer suele convertirse en una catástrofe económica para la persona afectada y su familia.

Las personas deben abandonar su trabajo para seguir el tratamiento, mientras los costes médicos son muy elevados: pruebas de imagen, biopsias, consultas, tratamientos y analgésicos. En Mali, una tomografía puede costar alrededor de 150 euros.

La interrupción del tratamiento por falta de recursos es frecuente, lo que permite que la enfermedad continúe avanzando sin control.

Tratamientos disponibles contra el cáncer

Existen tres herramientas terapéuticas principales:

  • cirugía
  • radioterapia
  • quimioterapia

Estas opciones se combinan según el tipo de cáncer y el estadio de la enfermedad. La quimioterapia, en particular, requiere un seguimiento médico constante debido a sus posibles efectos secundarios.

El tratamiento del cáncer exige una coordinación compleja entre distintas especialidades médicas, algo difícil de garantizar en contextos con sistemas de salud frágiles.

Cuidados paliativos: aliviar el dolor y acompañar con dignidad

Para personas con cáncer en estadios avanzados, las opciones terapéuticas son muy limitadas. En este contexto, los cuidados paliativos son esenciales.

Nuestros programas en Mali y Malaui priorizan:

  • alivio del dolor
  • mejora del confort
  • acompañamiento al final de la vida

Estos cuidados se proporcionan tanto en hospitales como en domicilios, evitando desplazamientos innecesarios y ofreciendo también apoyo psicosocial a pacientes y familias.

Impacto social y psicológico del cáncer

El cáncer de mama y el de cuello uterino siguen estando estigmatizados en muchos contextos. La creencia errónea de que la enfermedad es infecciosa puede provocar rechazo social, aislamiento y abandono familiar.

Las heridas tumorales visibles y el mal olor asociado a algunos tumores avanzados generan exclusión social y un profundo sufrimiento psicológico, especialmente en mujeres.

Fechas clave en la respuesta al cáncer

  • 1993 – Creación de la Unión Internacional Contra el Cáncer
  • 2015 – El PNUD incluye la reducción de la mortalidad por enfermedades crónicas, incluido el cáncer, en los Objetivos 2030
  • 2018 – Médicos Sin Fronteras iniciamos proyectos específicos de atención al cáncer de cuello uterino en Malaui y Mali

 

Actualmente trabajamos en oncología en cuatro países: Malaui, Mali, Mozambique y Zimbabue.