Estamos profundamente alarmados ante los anuncios de suspensión de la financiación a la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en Oriente Próximo (UNRWA) por parte de varios estados. Reiteramos nuestra exigencia de un alto el fuego inmediato y sostenido, y el levantamiento del asedio para permitir el paso a Gaza de un mayor número y continuidad de suministros humanitarios para los casi 2,2 millones de personas del enclave.
Médicos Sin Fronteras estamos profundamente alarmados por la decisión de algunos países de suspender su financiación a la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en Oriente Próximo UNRWA, cuya ayuda constituye un salvavidas para millones de palestinos en la franja de Gaza, Cisjordania y la región.
En la Franja de Gaza, la crisis humanitaria ha alcanzado niveles catastróficos, y cualquier nueva restricción de la ayuda provocará más muertes y sufrimiento. Las organizaciones humanitarias ya tienen enormes dificultades para satisfacer siquiera una parte de las necesidades urgentes de Gaza. Se necesita mucha más ayuda para cubrir esas necesidades, no menos.
Las consecuencias que tendrán los recortes de financiación contradicen las medidas provisionales emitidas por el Tribunal Internacional de Justicia el viernes 26 de enero que exigen una acción inmediata para garantizar la entrada de un flujo suficiente de ayuda humanitaria en Gaza.
Reiteramos nuestra exigencia de un alto el fuego inmediato y sostenido, y el levantamiento del asedio para permitir el paso a Gaza de un mayor número y continuidad de suministros humanitarios para los casi 2,2 millones de personas del enclave.
-
Cisjordania: la escalada de la violencia y las restricciones de movimiento agravan las necesidades sanitarias en Hebrón
-
Declaración de MSF sobre la decisión del Ejército israelí de denegar una investigación penal sobre las muertes y heridas causadas a miembros de la organización
-
Las autoridades israelíes ponen en peligro a miles de personas al bloquear suministros vitales en Gaza
-
Ashraf sobrevivió, otros no: la historia de un viernes cualquiera en Gaza