Haití: cuando ir al médico puede costarte la vida

La comuna de Cité Soleil, un ejemplo emblemático de los obstáculos para acceder a la atención sanitaria.

MSF
22/07/2026
Haiti: People risk their lives to seek medical care

En Puerto Príncipe, la violencia perpetrada por los grupos armados y las operaciones dirigidas contra ellos impiden con frecuencia que los habitantes puedan desplazarse por la capital haitiana. Los pocos hospitales que aún permanecen en funcionamiento se ven obligados en ocasiones a suspender sus actividades por motivos de seguridad, lo que restringe todavía más la capacidad de la población, especialmente de las personas más vulnerables, para acceder a la atención médica.

La situación es especialmente crítica en la comuna de Cité Soleil, dividida en 34 barrios, todos ellos controlados por grupos armados. Dentro de la comuna, las carreteras suelen estar bloqueadas por barricadas o puestos de control, donde el riesgo de ser registrado, detenido, agredido o incluso asesinado es permanente. Con frecuencia, los habitantes de estos barrios se enfrentan a un dilema imposible: acudir a recibir atención médica asumiendo todos esos riesgos o renunciar a ella y permitir que su estado de salud empeore, potencialmente de forma irreversible.

Ronaldo* padece asma desde hace dos años, una enfermedad potencialmente mortal. En un primer momento le recetaron medicamentos y posteriormente un inhalador, un tratamiento relativamente común en muchos países. Sin embargo, este joven de 19 años sufre gravemente las consecuencias de la enfermedad debido tanto al elevado coste del tratamiento como al control que ejercen los grupos armados sobre numerosos barrios de Puerto Príncipe. Fue atendido en nuestro servicio de urgencias en Cité Soleil tras sufrir una crisis de dificultad respiratoria.

“Cuando la situación de seguridad empeora y hay tiroteos, no puedo salir de casa, especialmente cuando sufro una crisis de asma”, explica. “En esos momentos, mi familia me echa agua fría sobre el cuerpo para intentar aliviarme”.

  • Calle del barrio de Cité Soleil, en Puerto Príncipe.

Como Ronaldo, muchos pacientes no pueden llegar a nuestro hospital en Cité Soleil cuando los grupos armados combaten en las calles del barrio.

La imposibilidad de prestar atención médica en medio de los tiroteos

A principios de mayo de 2026 estallaron enfrentamientos de extrema intensidad entre varios grupos armados rivales de las comunas de Cité Soleil y Croix-des-Bouquets.

Los combates llegaron a situarse a menos de 200 metros del recinto del centro médico. En menos de doce horas, nuestros equipos atendieron a más de cuarenta personas heridas por arma de fuego. Además, un vigilante resultó alcanzado por una bala perdida dentro del hospital”, explica Thomas Curbillon, nuestro coordinador general.

 

  • Retrato ficticio de Ronaldo, un joven de Puerto Príncipe que padece asma.

Varios centenares de personas —personal sanitario, sus familias y civiles del barrio— encontraron refugio en el hospital. Ante este pico extremo de violencia, MSF nos vimos obligados a evacuar a pacientes y personal sanitario el 11 de mayo de 2026 y suspender temporalmente nuestras actividades.

El hospital permaneció cerrado durante tres semanas, hasta el 1 de junio. Era la tercera vez en tres años que nuestros equipos se veían obligados a tomar la difícil decisión de suspender sus actividades médicas en Cité Soleil.

 

  • Un cruce en Puerto Príncipe tras enfrentamientos entre grupos armados.

“En condiciones normales, la consulta externa atiende a unas 150 personas al día y la ocupación hospitalaria suele superar el 80%. Esto da una idea de las consecuencias que tiene para la población que nuestras actividades se interrumpan durante varias semanas”, subraya Thomas Curbillon.

Los enfrentamientos también pueden impedir que los pacientes lleguen al hospital, aunque este permanezca abierto.

“Los combates pueden provocar intensos tiroteos con armas automáticas en calles o barrios enteros alrededor del hospital. En esos casos, los pacientes no vienen porque intentan evitar quedar atrapados en medio del fuego cruzado. El hospital queda prácticamente vacío y nuestros pacientes con enfermedades crónicas —salvo quienes ya están hospitalizados— dejan de tener acceso a la atención médica”, explica Sarah Chateau, nuestra responsable de operaciones en Haití.

 

  • Entrada del hospital de MSF en Cité Soleil, Puerto Príncipe.

Los enfrentamientos armados también pueden privar a las mujeres de atención materna y neonatal. Durante el mes de junio de 2026, un nuevo brote de violencia en Cité Soleil y en los alrededores de la Maternidad Isaïe Jeanty, que apoyamos, obligó a nuestros equipos a suspender sus actividades médicas durante varias semanas.

Un sistema sanitario al borde del colapso

Incluso cuando un paciente consigue desplazarse, nada garantiza que encuentre un centro capaz de atenderle.

A escala nacional, la oferta sanitaria se ha derrumbado. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), solo el 26% de los centros de salud siguen siendo plenamente operativos. Los demás han cerrado, han sido saqueados o funcionan a un ritmo mínimo debido a la falta de personal, de material o de condiciones de seguridad.

Rosemie*, vecina de Cité Soleil y diabética, lamenta esta situación: “Los pequeños hospitales de mi barrio fueron destruidos y todo lo que había en ellos fue saqueado”.

Con 76 años, permaneció hospitalizada durante varios días en nuestro hospital de Cité Soleil. Descubrió recientemente que padecía diabetes y su estado de salud se deterioró rápidamente. Antes de ello apenas conocía la enfermedad y solo había oído decir que “mata a la gente, provoca heridas y puede incluso llevar a una amputación”. Cuando acudió a nuestra consulta, ya no podía caminar: la enfermedad la había debilitado y había perdido mucho peso.

  • Cirugía en un recinto médico de Puerto Príncipe, Haití.

“El presupuesto del Ministerio de Salud es muy limitado”, explica Sarah Chateau. “Además, la crisis humanitaria haitiana lleva años estando insuficientemente financiada por la comunidad internacional. En este contexto, una persona con una enfermedad crónica tiene pocas posibilidades de seguir adecuadamente su tratamiento y, si sufre una crisis grave, su vida puede correr peligro”.

Las posibilidades de trasladar a los casos más graves ingresados en nuestro hospital de Cité Soleil son muy limitadas e incluso, en ocasiones, inexistentes.

Los pacientes con heridas por arma de fuego son trasladados a nuestro hospital en Tabarre, especializado en traumatología.

“También disponemos de soluciones para determinadas cirugías vitales, por ejemplo, para personas con peritonitis”, explica Jérôme Fritsch, nuestro responsable médico del hospital en Cité Soleil. “Podemos trasladarlas al hospital Sainte-Camille, donde serán operadas por cirujanos. MSF cubre todos los gastos de hospitalización”.

Las enfermedades crónicas, principal causa de mortalidad en Haití

“Durante el cierre del hospital de MSF no tenía ningún otro lugar al que acudir”, explica Maryse*, una mujer con diabetes e hipertensión. «No tengo dinero para ir a un hospital privado ni siquiera para comprar mis medicamentos”.

Las enfermedades crónicas tienen varias características, entre ellas que acompañan a los pacientes durante toda su vida y requieren un seguimiento continuo y medicación regular.

“Acceder al tratamiento puede resultar extremadamente complicado en el contexto haitiano”, explica el doctor Jérôme Fritsch. “Enfermedades como la diabetes, la hipertensión, el asma o la epilepsia requieren medicamentos que suelen ser caros y que, en ocasiones, ni siquiera están disponibles en las farmacias debido a los problemas de abastecimiento”.

  • Consuta médica en un centro de MSF en Puerto Príncipe, Haití.

En las urgencias de nuestro hospital de Cité Soleil, los equipos médicos atienden diariamente a unas 30 personas. Aproximadamente un 10% de ellas, en junio de 2026, acudían por una crisis aguda relacionada con una enfermedad crónica.

El cuadro clínico varía según la enfermedad, pero todos los pacientes llegan en estado grave y necesitan atención inmediata.

“En el caso de la hipertensión, algunos pacientes llegan con una insuficiencia respiratoria que obliga a administrarles oxígeno y, en ocasiones, a tratarles los edemas”, explica Jérôme Fritsch. “Los pacientes diabéticos con niveles muy elevados de glucosa pueden entrar en un coma cetoacidótico, que constituye la principal causa de muerte asociada a la diabetes.

Una vez estabilizados y tras un periodo de hospitalización, los pacientes reciben medicamentos —o insulina en el caso de las personas diabéticas— antes de regresar a sus hogares.

  • Haiti: People risk their lives to seek medical care

“Cuando un paciente diabético recibe el alta, debe seguir administrándose la insulina en casa, controlar sus niveles de glucosa, vigilar las complicaciones derivadas de la enfermedad y mantener una alimentación equilibrada. Todo ello resulta extremadamente difícil para este tipo de pacientes”, lamenta Jérôme Fritsch.

Aunque las enfermedades crónicas constituyen la principal causa de mortalidad en Haití, según la OMS, nuestros equipos registran relativamente pocas muertes por estas patologías dentro del hospital de Cité Soleil.

La mayoría de los fallecimientos ocurren fuera de los centros de salud, porque los pacientes no pueden desplazarse debido a la violencia, al coste del transporte o porque están demasiado debilitados cuando sufren una crisis aguda”, explica Jérôme Fritsch.

  • Una mujer en una farmacia de Puerto Príncipe compra medicamentos.

Desde marzo de 2026, una colaboración con la Fundación Haitiana de Diabetes y Enfermedades Cardiovasculares (FHADIMAC) permite ofrecer un seguimiento durante un año a determinados pacientes con hipertensión o diabetes, especialidad de esta organización.

“Para beneficiarse de este programa, los pacientes deben haber sido atendidos previamente en las urgencias de MSF por una crisis relacionada con alguna de estas enfermedades”, explica el doctor Fritsch. “Esperamos que este seguimiento permita romper el círculo vicioso en el que están atrapados muchos pacientes: urgencias, estabilización, hospitalización, regreso a casa, dificultades para seguir el tratamiento y nueva visita a urgencias”.

No obstante, las complicaciones derivadas de las enfermedades crónicas requieren cuidados especializados que a menudo no están disponibles en la capital haitiana.

“Sin seguimiento médico, una persona con hipertensión puede sufrir un accidente cerebrovascular, una situación para la que prácticamente no existe ninguna solución en Puerto Príncipe”, añade Jérôme Fritsch.

El coste de la vida y la estigmatización, otros obstáculos para acceder a la atención sanitaria

La reciente subida del precio del combustible ha provocado un aumento del coste de los alimentos y del transporte, alimentando aún más el ciclo de la pobreza entre las personas más vulnerables.

“Nuestros servicios son gratuitos, pero para algunas personas el simple hecho de tener que pagar un mototaxi —que cuesta alrededor de cien gourdes, unos 70 centavos de dólar— supone un obstáculo insalvable. No pueden asumir ese gasto y, por tanto, no logran llegar hasta nuestro hospital”, explica François Batistin, coordinador adjunto de nuestro proyecto en Cité Soleil.

A ello se suma la fuerte estigmatización que sufren los habitantes de Cité Soleil por el mero hecho de vivir allí.
 

  • Una persona viaja en una moto taxi por las calles de Puerto Príncipe.

“Los habitantes de Cité Soleil tienen miedo de desplazarse a otros barrios, como Delmas o Pétion-Ville. Temen ser confundidos con miembros de grupos armados o sospechosos de colaborar con ellos por parte de la policía haitiana”, explica François Batistin. “Cité Soleil es la comuna más poblada del área metropolitana de Puerto Príncipe y, sin embargo, está completamente abandonada por el Estado y carga con una mala reputación debido al control ejercido por los grupos armados”.

Desde hace varios años, Haití atraviesa una profunda crisis multidimensional.

En Cité Soleil, donde viven unas 300.000 personas con un acceso extremadamente limitado a los servicios esenciales y a la atención sanitaria, las necesidades médicas son inmensas.

“A los habitantes de Cité Soleil les resulta muy difícil salir del barrio para recibir atención médica en otros lugares. Sin embargo, personas de otros barrios sí se arriesgan a venir a Cité Soleil para ser atendidas por MSF porque los medicamentos son de calidad y la atención es gratuita”, añade François Batistin.

Presentes en la comuna desde hace 15 años, nuestros equipos han adaptado continuamente nuestra respuesta a una crisis en permanente evolución. Sin embargo, por sí solos no pueden compensar el progresivo colapso del acceso a la atención sanitaria.

Mientras los habitantes tengan que poner en riesgo su vida para consultar a un médico o continuar un tratamiento, garantizar una atención médica accesible, continua y de calidad seguirá siendo una de las principales urgencias humanitarias.

 

* Los nombres de los pacientes han sido modificados para preservar su anonimato.



 

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