Mauritania: atendemos a los supervivientes de una embarcación en la que murieron alrededor de 150 personas

Según la ONG Caminando Fronteras, más de 10.000 personas fueron dadas por muertas o desaparecidas en la ruta migratoria atlántica en 2024, y más de 2.000 en 2025.

MSF
22/07/2026
Supervivientes de una travesía marítima mortal

Los equipos de Médicos Sin Fronteras han atendido a lo largo de los últimos días en Nuadibú, Mauritania, a los supervivientes de una embarcación que habría partido semanas atrás desde Gambia rumbo a las islas Canarias, según han relatado algunas de las personas que iban a bordo.

Los supervivientes han explicado que en la embarcación viajaban alrededor de 190 personas, de las cuales, tras 25 días en el mar, solo 38 lograron sobrevivir. Tras ser asistidos por pescadores y por la guardia costera mauritana, fueron derivados a la Media Luna Roja Mauritana, la cual, ante la gravedad del suceso, solicitó el apoyo de Médicos Sin Fronteras.

Afirmamos que se trata de uno de los desembarcos con mayor número de víctimas mortales desde que comenzó el año. "Este suceso es un duro recordatorio de los peligros extremos a los que se enfrentan las personas que intentan tomar la ruta atlántica, donde las travesías suelen ser largas, peligrosas y marcadas por riesgos de naufragio, deshidratación, violencia, trauma psicológico grave y, sobre todo, pérdida de vidas", explica Fouzia Bara, responsable de Migración en MSF.

"Lo que nuestros equipos vieron en Nuadibú es profundamente impactante. Las personas a las que atendimos pasaron varias semanas en el mar, exhaustas, traumatizadas y llorando la pérdida de familiares y otros pasajeros que no sobrevivieron a la travesía. Una de las 38 supervivientes a las que atendimos nos dijo que había visto morir a su hermana ante sus propios ojos. Nadie debería tener que soportar semejante sufrimiento mientras busca seguridad o dignidad”, afirma Bara.

  • Equipo de MSF presta asistencia médica a uno de los supervivientes.

En las últimas dos semanas, nuestros equipos en Nuadibú han apoyado 3 intervenciones de desembarco, los días 14 y 18 de julio, asistiendo a un total de 387 personas, realizando 66 consultas médicas y derivando a 9 personas a centros sanitarios especializados. Solo el 18 de julio, respondieron a 2 desembarcos sucesivos entre la medianoche y las 19:00 horas, uno de los cuales fue el de la embarcación que habría partido de Gambia y en el que habrían muerto alrededor de 150 personas. Los supervivientes sufrían shock postraumático y psicosis, fracturas óseas, lesiones traumáticas e hipotermia.

Todos los relatos recogidos describen condiciones aterradoras en el mar, así como la pérdida de familiares y otros pasajeros durante la travesía, lo que refleja un sufrimiento psicológico agudo. La gravedad de los hechos y la magnitud de la pérdida de vidas también tuvieron un impacto psicológico significativo en los equipos que participaron en la respuesta.

La ruta migratoria atlántica se ha convertido en una de las más mortíferas del mundo. Según la ONG Caminando Fronteras, cerca de 10.000 personas fueron dadas por muertas o desaparecidas al intentar la travesía atlántica en 2024, y más de 3.000 en 2025. Es muy probable que el número real de personas fallecidas sea superior a las cifras notificadas, ya que no todas las travesías marítimas se registran ni dan lugar a rescates. Aunque las llegadas a las islas Canarias han disminuido este año, los riesgos siguen siendo extremos. Según ACNUR, las llegadas al archipiélago español han disminuido un 61% en comparación con el primer semestre de 2025, con 4.400 llegadas registradas hasta el 15 de julio. Sin embargo, los incidentes recientes subrayan los peligros persistentes a los que se enfrentan las personas refugiadas y migrantes que intentan llegar a Europa, muchas de las cuales parten de puntos situados a más de 2.000 kilómetros de su destino previsto.

MSF puso en marcha su proyecto de "Migración Atlántica" en Mauritania tras el aumento de tragedias en el mar. En Nuadibú, sus equipos comenzaron a prestar asistencia directa durante desembarcos e interceptaciones en diciembre de 2024, antes de reforzar su respuesta con la apertura del Centro de Recepción, Atención y Asistencia (CASA) de MSF en abril de 2025. El centro apoya a las personas más vulnerables, ya sean migrantes, personas en tránsito o de origen mauritano.

"Una de las supervivientes dijo que había visto morir a su hermana ante sus propios ojos. Nadie debería tener que soportar semejante sufrimiento mientras busca seguridad o dignidad”
Fouzia Bara, responsable de MSF

Desde MSF pedimos que se pongan en marcha medidas urgentes para prevenir más muertes en la ruta atlántica. Afirmamos que los mecanismos de búsqueda y rescate deben reforzarse, contar con recursos adecuados y poder responder eficazmente a las necesidades de las personas en peligro en el mar. Al mismo tiempo, nuestros responsables exigen vías seguras y legales para reducir los riesgos que las personas se ven obligadas a asumir cuando buscan protección, seguridad o un futuro mejor.

“La muerte de estos hombres, mujeres, niños y niñas no puede ser silenciada. Pedimos a los gobiernos y a las autoridades pertinentes que pongan la vida de las personas en el centro de las políticas migratorias, que refuercen las capacidades de búsqueda y rescate y que garanticen que ninguna persona que esté en peligro en el mar se quede sin asistencia”, afirma Fouzia Bara.

MSF instamos a los gobiernos de los países situados a lo largo de la ruta migratoria, a los Estados europeos y a los actores regionales e internacionales a trabajar colectivamente para evitar la pérdida de vidas humanas, y recordamos que salvar vidas en el mar y garantizar una asistencia humana y digna a los supervivientes debe ser una prioridad inmediata.