República Democrática del Congo: preparamos una respuesta a gran escala ante el brote de ébola en Ituri

El brote de ébola causado por la cepa Bundibugyo, sin vacunas ni tratamientos aprobados, se ha extendido a varias zonas sanitarias y ya registra un caso confirmado en Uganda.

MSF
16/05/2026

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    Tras la declaración oficial de un brote de ébola por parte del Ministerio de Salud de República Democrática del Congo, nos preparamos para ampliar rápidamente nuestra respuesta médica en la provincia de Ituri, en el noreste del país.

    El pasado fin de semana, recibimos alertas sobre un aumento inusual de fallecimientos asociados a una posible fiebre hemorrágica viral en la zona sanitaria de Mongwalu, situada al noroeste de Bunia, capital provincial. Un equipo desplegado en colaboración con el Ministerio de Salud confirmó que al menos 55 personas habían muerto desde principios de abril. Posteriormente, también se notificaron casos sospechosos en las zonas sanitarias de Bunia y Rwampara.

    Las autoridades congoleñas han registrado hasta el momento 246 casos sospechosos y más de 80 fallecimientos en las 3 zonas afectadas. El brote está provocado por la cepa Bundibugyo del virus del ébola, especialmente preocupante porque, a diferencia de la cepa Zaire —la más habitual—, actualmente no dispone de vacunas ni tratamientos aprobados.

    La situación ha adquirido además una dimensión regional. El 15 de mayo, Uganda confirmó un caso de ébola Bundibugyo en un ciudadano congoleño de 59 años fallecido un día antes. Ya hemos trasladado a las autoridades ugandesas nuestra disposición a colaborar en la respuesta sanitaria.

    “El número de casos y muertes registrados en tan poco tiempo, junto con la expansión a varias zonas sanitarias y ahora también más allá de la frontera, resulta extremadamente preocupante”, señala Trish Newport, nuestra responsable del Programa de Emergencias. “La limitada capacidad de acceso a atención sanitaria y el contexto de inseguridad que vive Ituri hacen indispensable una respuesta rápida para evitar una mayor propagación”.

    Tenemos equipos en las zonas afectadas de Ituri evaluando las necesidades médicas y coordinándose estrechamente con las autoridades sanitarias congoleñas. En nuestra clínica Salama, en Bunia, atendemos actualmente 3 casos sospechosos que ya han sido aislados.

    También estamos movilizando más personal —médico, logístico y de apoyo con experiencia en la respuesta a brotes de fiebres hemorrágicas virales— y suministros esenciales para desplegar una respuesta de emergencia a gran escala lo antes posible. Además, trabajamos para garantizar la aplicación de estrictas medidas de prevención en nuestros proyectos actuales con el fin de proteger a nuestro personal, a pacientes y el acceso a la atención sanitaria.

    La tasa estimada de letalidad de la cepa Bundibugyo se sitúa entre el 25% y el 40%. Este es el tercer brote detectado relacionado con esta cepa, tras los registrados en Uganda en 2007-2008 y en República Democrática del Congo en 2012.

    El ébola es una fiebre hemorrágica viral infecciosa que se transmite a los seres humanos mediante el contacto directo con sangre, secreciones, órganos u otros fluidos corporales de animales infectados. La transmisión entre personas se produce a través del contacto estrecho con los fluidos corporales de personas infectadas.

    Hemos respondido a múltiples brotes de ébola en República Democrática del Congo durante los últimos años. Este brote constituye el decimoséptimo registrado en el país desde que se detectó el primer caso en 1976.