71.667 personas han muerto y 171.343 han resultado heridas en Gaza
Desde el 7 de octubre de 2023 hasta el 28 de septiembre de 2026, 74.023 personas han muerto y 175.111 han resultado heridas en Gaza.
Desde el anuncio del acuerdo de alto el fuego el 11 de octubre de 2025 al 28 de septiembre de 2026, 1.422 personas palestinas han perdido la vida, y 5.150 han resultado heridas.
A fecha de 22 de noviembre, todos los centros sanitarios operativos de Gaza solo funcionan parcialmente excepto un centro de atención primaria y 7 puntos médicos que funcionan a pleno rendimiento. Hay 18 hospitales parcialmente operativos en toda la Franja y 18 que no funcionan en absoluto, según OCHA.
Según la OMS, de los 665 centros de salud de Gaza, solo 42 funcionan plenamente en la actualidad y 268 lo hacen de forma parcial, lo que significa que el 53 % de los centros sanitarios no están operativos.
MSF condenamos que Israel siga matando e hiriendo a la población civil en Gaza, así como la limpieza étnica de la población palestina en toda la Franja de Gaza y Cisjordania.
La continua destrucción, el desplazamiento y las restricciones a la ayuda humanitaria por parte de Israel han desmantelado sistemáticamente las condiciones que las personas necesitan para sobrevivir en Gaza. Al mismo tiempo, en Cisjordania y Jerusalén Este se intensifican las políticas ilegales de expansión de asentamientos, desplazamiento, demoliciones y restricciones a la circulación.
- Esto no es un alto el fuego. Las fuerzas israelíes siguen matando e hiriendo a palestinos en Gaza, mientras continúan la destrucción de viviendas e infraestructuras y los desplazamientos repetidos. Desde el anuncio del alto el fuego, el 10 de octubre de 2025, se ha reportado la muerte de al menos 1.300 palestinos y más de 4.398 heridos. Un alto el fuego debería significar que nuestras salas de urgencias ya no estén llenas de personas heridas por la guerra.
- Los equipos de MSF siguen atendiendo a pacientes con lesiones causadas por explosiones, heridas por esquirlas, traumatismos contusos provocados por explosiones y heridas por arma de fuego. Desde comienzos de 2026, nuestros equipos médicos han atendido más de 60.000 casos de trauma, incluidos casos de violencia física intencionada.
- La destrucción de casas no se ha detenido. Las órdenes repentinas y arbitrarias para que la población abandone sus casas y refugios siguen utilizándose como herramienta de guerra psicológica por parte de las fuerzas israelíes. Los desplazamientos repetidos y la falta de seguridad se han convertido en rasgos definitorios de la vida en Gaza. En Gaza no hay ningún lugar seguro.
- En toda Gaza, los equipos de MSF siguen observando niveles abrumadores de duelo, ansiedad, alteraciones del sueño y sufrimiento psicológico tanto en adultos como en niños. Estos síntomas se siguen acumulando en medio de los continuos bombardeos, los desplazamientos y el deterioro de las condiciones de vida. Algunos pacientes, incluidas madres, cuentan a nuestros equipos que tienen pensamientos suicidas, y en algunos de nuestros centros de salud estamos recibiendo a personas con ideación suicida o que han intentado suicidarse.
- Las autoridades israelíes siguen utilizando el agua como arma contra la población palestina. Durante el último año, los servicios de agua no han podido recuperarse porque continúan vigentes las restricciones que lo impiden. El ejército israelí ha destruido en gran medida el sistema de abastecimiento de agua y, aun así, las autoridades israelíes siguen restringiendo el acceso al equipo y a los materiales esenciales necesarios para repararlo o ponerlo en funcionamiento. Incluso cuando hay suministros disponibles, el ejército sigue limitando el acceso a las instalaciones de agua para llevar a cabo reparaciones. Las autoridades israelíes continúan utilizando el agua como medio de castigo colectivo contra la población palestina, que depende de suministros de agua de emergencia insuficientes para cubrir sus necesidades.
- En Cisjordania y Jerusalén Este, las políticas israelíes de expansión de asentamientos, desplazamiento, demoliciones y restricciones a la circulación se han intensificado drásticamente este año. Han aumentado la violencia de los colonos, las muertes y lesiones, la expansión de asentamientos, los más de 900 obstáculos al movimiento, las incursiones militares y las restricciones que afectan el acceso a la atención sanitaria.
- 2026 marca una fuerte escalada de la violencia de los colonos, con un aumento del 45% en el número de incidentes durante la primera mitad de 2026 en comparación con el mismo periodo del año pasado. Desde comienzos de 2026, las fuerzas israelíes o los colonos han matado a 79 palestinos, entre ellos 19 niños, y alrededor de 1.870 han resultado heridos en Cisjordania.
La “línea amarilla” se ha convertido en un elemento central del cerco y de la limpieza étnica de la población palestina de la Franja de Gaza.
Durante el último año, las fuerzas israelíes han ido empujando a la población hacia un espacio cada vez más reducido, inhabitable e inhumano, mientras la siguen bombardeando. En Gaza no hay ningún lugar seguro.
- Más de 2 millones de palestinos están ahora confinados en aproximadamente el 35% de la Franja de Gaza. La “línea amarilla”, negociada como parte del alto el fuego bajo el pretexto de ofrecer seguridad, se ha convertido en otro mecanismo de control y violencia militar israelí, al dividir la Franja y confinar a la población palestina en un área cada vez más reducida.
- El espacio en el que se espera que sobrevivan 2,1 millones de personas se ha reducido a menos de un tercio del tamaño original de Gaza hace tres años. Amplias zonas han quedado prácticamente inhabitables por la destrucción generalizada, lo que ha obligado a la población palestina desplazada a hacinarse en áreas cada vez más saturadas y gravemente desatendidas en términos de servicios. Se estima que más de 50 millones de toneladas de escombros cubren antiguos barrios, mientras que entre el 81% y el 85% de la red vial de Gaza ha resultado dañada o destruida en los últimos tres años.
- Las autoridades israelíes han indicado planes para ampliar el control militar hasta alcanzar el 70% de la Franja de Gaza. La ampliación de la línea se está produciendo de forma gradual, mediante avances sucesivos. Las fuerzas israelíes han seguido empujando la línea hacia el oeste y el sur en varios sectores, ampliando paulatinamente el área bajo control militar israelí directo.
- Los equipos de MSF atienden cada semana a personas con heridas por arma de fuego y otras lesiones traumáticas sufridas cerca de la “línea amarilla”. Quienes no tienen más opción que vivir cerca de la “línea amarilla” se enfrentan a riesgos mortales a diario. Están expuestos tanto al peligro de balas perdidas como a disparos deliberados por parte de las fuerzas israelíes. Al mismo tiempo, siguen estando en gran medida sin acceso a los servicios de salud, ya que el aumento de los riesgos de seguridad ha impedido la instalación y el funcionamiento de centros médicos en la zona. Cuando las personas que viven allí enferman o resultan heridos, a menudo se ven obligados a depender de los medicamentos que ya tienen a mano.
- La drástica reducción de esta área geográfica significa que el acceso a infraestructuras esenciales se ha visto gravemente obstaculizado. Barrios enteros que antes contaban con hospitales, escuelas, clínicas y puntos de agua han quedado reducidos a escombros al otro lado de la “línea amarilla”. Esto refleja un plan orquestado por Israel para desplazar de forma permanente a las comunidades palestinas de sus tierras. Desde octubre de 2025, al menos 85 escuelas, clínicas y puntos de agua han quedado inaccesibles.
Durante tres años, los equipos de MSF han sido testigos de las devastadoras consecuencias médicas del genocidio israelí, que afectarán a las generaciones venideras.
Nuestros equipos han atendido de forma constante a personas con heridas traumáticas graves, que les provocarán secuelas de por vida, así como desnutrición generalizada y trastornos psicológicos y crónicos, todo ello como consecuencia del genocidio en curso y de la escasez deliberada de servicios y suministros. La destrucción del sistema sanitario de Gaza ha hecho cada vez más imposible proporcionar la atención que la población necesita. Los pacientes deben poder salir de Gaza para ser evacuados por motivos médicos y regresar, y se debe permitir que el sistema sanitario de Gaza se recupere y se reconstruya.
- Durante tres años, los equipos de MSF han atendido a personas con lesiones traumáticas graves provocadas por ataques aéreos, explosiones y disparos. Desde noviembre de 2023, nuestros equipos han tratado más de 200.000 casos de traumatismos. Muchas de las personas que sobreviven a estas lesiones se enfrentan a secuelas físicas de por vida. La OMS estima que más de 43.000 personas en Gaza han sufrido lesiones que pueden cambiarles la vida, 10.000 de ellas son niños. Estas lesiones no han cesado. Solo en julio de 2026, los equipos de MSF atendieron a 567 personas con lesiones traumáticas graves, entre ellas lesiones por explosiones, quemaduras, heridas de bala y lesiones por agresión física.
- La destrucción del sistema sanitario de Gaza ha hecho que resulte cada vez más difícil prestar incluso la atención más básica. Los centros sanitarios, la infraestructura médica, el equipamiento y los suministros han sido destruidos o su uso se ha visto restringido, mientras que los pacientes y el personal sanitario se enfrentan a graves obstáculos para acceder a la atención sanitaria. Según la OMS, de los 665 centros de salud de Gaza, solo 42 funcionan plenamente en la actualidad y 268 lo hacen de forma parcial, lo que significa que el 53 % de los centros sanitarios no están operativos. Las autoridades israelíes siguen bloqueando la entrada de material de construcción, maquinaria y equipamiento médico, lo que hace imposible cualquier posibilidad de reconstrucción.
- Médicos Sin Fronteras (MSF), entre otras organizaciones, nos hemos enfrentado a una grave escasez de aceite de motor y piezas de recambio, esenciales para el mantenimiento y la reparación de generadores y vehículos, cuya entrada en la Franja de Gaza sigue siendo bloqueada sistemáticamente por las autoridades israelíes. El aceite de motor y las piezas de recambio son una parte esencial de cualquier respuesta humanitaria. Se necesitan unos 52 generadores y 55 vehículos para abastecer de energía a las actividades que MSF lleva a cabo o apoya en 18 centros de salud y otros lugares de la Franja de Gaza, con una necesidad de consumo total de más de 700 litros al mes. Más allá de los servicios prestados por MSF, la falta de aceite de motor y piezas de recambio amenaza todos los servicios que requieren energía, incluidos todos los centros de salud, así como todos los servicios de agua, saneamiento (incluida la gestión de residuos) y los servicios e infraestructuras de higiene.
- Las consecuencias del genocidio van mucho más allá del trauma agudo. Los equipos de MSF están observando un malestar psicológico generalizado, que incluye duelo, ansiedad, trastornos del sueño y pensamientos suicidas, así como afecciones crónicas cada vez más difíciles de tratar debido a las continuas restricciones impuestas por las autoridades israelíes al suministro de material médico.
- Recientemente, la falta de agua, saneamiento e higiene está contribuyendo al aumento de enfermedades, entre ellas infecciones respiratorias, enfermedades cutáneas y diarreicas. En julio de este año, MSF hemos tratado más de 16.289 casos de enfermedades cutáneas. La sarna es la principal afección cutánea que se observa en los centros de MSF, con algo menos de 11.750 casos solo este año. Las tiendas de campaña abarrotadas y los refugios improvisados exponen aún más a la población a las enfermedades. La varicela, la sarna, las infestaciones por piojos y las infecciones causadas por roedores han ido en aumento.
- Una proporción significativa de la población depende cada vez más de las hogueras al aire libre para cocinar debido a la falta de distribución de gas para cocinar, lo que contribuye a una mayor incidencia de quemaduras domésticas. Los centros de MSF siguieron recibiendo un gran número de pacientes con quemaduras en julio. Al menos 215 personas, entre ellas 29 niños, acudieron a las salas de urgencias de nuestros hospitales de campaña en busca de tratamiento por quemaduras. De ellas, 70 requirieron ingreso e intervención quirúrgica, lo que supone duplicar el número de ingresos con respecto a junio (35 casos), mes en el que ya se había registrado el mayor número mensual de ingresos relacionados con quemaduras de 2026.
- Los equipos de MSF siguen atendiendo a mujeres embarazadas y lactantes, así como a niños que padecen desnutrición. A pesar del aumento del número de camiones comerciales y de alimentos que entran en la zona, los productos con una dieta variada siguen siendo caros e inalcanzables para mucha gente. Muchas familias carecen de los medios para permitirse más de una comida al día. El impacto de la desnutrición prolongada y la carencia de nutrientes, provocadas por las restricciones israelíes, afectará a la salud de los niños durante muchos años.
Los últimos tres años han puesto claramente de manifiesto la estrategia de Israel de llevar a cabo, de forma lenta pero segura, una limpieza étnica de los palestinos de Cisjordania, Jerusalén Este y Gaza.
Los líderes mundiales deben tomar medidas para exigir responsabilidades a Israel y poner fin al genocidio y la limpieza étnica que este país está perpetrando contra el pueblo palestino. Tres años de devastación, desplazamientos y la “línea amarilla” en constante expansión están amenazando la propia existencia de la vida palestina.
- Los líderes mundiales no han logrado impedir que Israel cometa un genocidio contra los palestinos de Gaza y han permitido que Israel actúe con impunidad mientras se priva a los palestinos de los medios para sobrevivir.
- La ayuda sigue utilizándose intencionadamente como instrumento de opresión contra los palestinos de Gaza. Miles de personas corren riesgo de muerte y de padecer enfermedades graves, ya que las autoridades israelíes siguen bloqueando la entrada de suministros esenciales, como aceite de motor y piezas de recambio. Las autoridades israelíes deben levantar inmediatamente el bloqueo y permitir la entrada sin obstáculos de los suministros médicos, humanitarios y comerciales necesarios para responder a las inmensas necesidades de la población. Se siguen desmantelando las condiciones necesarias para la supervivencia.
- Hace tres años, toda la Franja de Gaza abarcaba 365 kilómetros cuadrados y era totalmente habitable, aunque estaba densamente poblada. Desde el genocidio y la destrucción generalizada que afectó a entre el 60 % y el 90 % de los edificios, amplias zonas del territorio han quedado prácticamente inhabitables, lo que ha dejado a la población desplazada restante hacinada en áreas cada vez más reducidas y con graves carencias de servicios.
- En Cisjordania, la continua expansión ilegal de los asentamientos, la violencia de los colonos, los desplazamientos y las restricciones de movimiento demuestran que las políticas que afectan a los palestinos van más allá de Gaza.
- MSF exige el cese inmediato de los desplazamientos forzados y de la agresión militar contra los palestinos en Cisjordania. Esto incluye las operaciones militares prolongadas, las restricciones de movimiento, las demoliciones, el uso desproporcionado de la fuerza, la cooperación con la violencia de los colonos y la facilitación de la misma, así como la denegación de servicios esenciales, incluidas las obstrucciones a la asistencia sanitaria.
- Las autoridades israelíes están dejando que los palestinos sufran y mueran a causa de su bloqueo ilegal, y las políticas deliberadas de Israel de violencia, destrucción y privación de las necesidades básicas han creado un ciclo mortal de privaciones extremas, sufrimiento y muerte, lo que alimenta su campaña genocida y viola el Derecho internacional humanitario. MSF insta a los líderes mundiales a que tomen medidas para exigir responsabilidades a Israel y poner fin al genocidio y la limpieza étnica de los palestinos que se están produciendo actualmente.
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Sin acceso humanitario, no hay un alto el fuego real
Un alto el fuego solo tiene sentido si permite proteger a la población civil y garantizar el acceso a atención médica, agua potable, alimentos y servicios básicos.
En Gaza, el sistema sanitario ha sido prácticamente destruido. Hospitales, centros de salud, infraestructuras y personal han quedado devastados tras meses de violencia. En este contexto, el acceso de organizaciones médico-humanitarias independientes como Médicos Sin Fronteras es vital.
Las restricciones impuestas al registro y a la operación de organizaciones humanitarias ponen en riesgo la continuidad de la atención médica vital para cientos de miles de personas. Limitar el acceso humanitario no protege a la población civil: la expone aún más.
El derecho internacional humanitario obliga a las partes en conflicto a permitir y facilitar la entrega de ayuda humanitaria imparcial. No se trata de una concesión, sino de una obligación legal.
Denegar el registro de nuestra organización en la Franja nos impedirá seguir prestando asistencia médica en 20 centros de salud y puntos médicos de Gaza. MSF desempeñamos un papel vital en la Franja, donde prestamos apoyo a 1 de cada 5 camas de hospital y asistimos 1 de cada 3 partos. Nuestros equipos gestionan clínicas para personas con lesiones traumáticas y enfermedades crónicas, tratan a niños y niñas con desnutrición y prestamos atención médica a miles de pacientes. Solo en 2025, distribuimos 700 millones de litros de agua a la población gazatí. Y a pesar de todo ello, la cantidad de ayuda que proporcionamos no es ni mucho menos suficiente para satisfacer las abrumadoras necesidades de Gaza. En los últimos días, se ha denegado la entrada a Gaza de todo tipo de suministros y de personal internacional.
Médicos Sin Fronteras en Gaza
Nuestras actividades
- Personal contratado localmente: 1.428
- Personal internacional: 40
- Personal incentivado del Ministerio de Salud: 1.811
Desde el principio de la guerra, 15 trabajadores humanitarios de MSF han sido asesinados en Gaza.
Nuestros equipos ofrecen apoyo quirúrgico, atención a heridas, fisioterapia, atención materna y pediátrica, atención primaria, vacunación y servicios de salud mental, además de distribuir agua.
Datos médicos intersectoriales de MSF desde octubre de 2023 hasta el 31 de diciembre de 2025:
Los siguientes datos se han recopilado de las diferentes secciones de MSF desde el inicio de la guerra, pero no representan un conjunto de datos totalmente preciso o exhaustivo.
- Consultas externas: 1.569.031
- Presentaciones en urgencias: 545.369
- Personas tratadas por diarrea: 92.876
- Intervenciones quirúrgicas: 38.962
- Pacientes ingresados: 78.776
- Consultas prenatales: 82.446
- Partos: 21.676
- Consultas individuales de salud mental: 89.845
- Consultas por enfermedades no transmisibles: 115.879
MSF prestamos actualmente apoyo a 6 hospitales (Nasser, Al Aqsa, Al Helou, Al Ahli, Al Shifa y Al Ranteesi). Gestionamos también dos hospitales de campaña en Deir Al Balah y cuatro centros de atención primaria (PHCC) en Al Mawasi, Al Attar, Jan Yunis y la ciudad de Gaza, además de prestar apoyo a otro más. También hemos abierto recientemente seis nuevos puntos médicos que prestan atención a heridas y otros servicios de atención primaria de salud para algunos de ellos, además de la clínica de atención a heridas en la Ciudad de Gaza y Deir El Balah.
Datos sobre el agua, enero de 2026
Producción/distribución de agua (en m3)
- Total de agua potable producida: 40.033 m3
- Total de agua potable distribuida 59.010 m3
- Total de agua doméstica producida 44.394 m3
- La situación en Gaza sigue siendo catastrófica. Si MSF y otras ONG importantes no pueden continuar su labor en Gaza y Cisjordania, cientos de miles de personas no podrán acceder a la atención sanitaria, el agua y otros servicios esenciales que necesitan. Inevitablemente, más personas morirán por causas evitables.
- El bloqueo por parte de Israel de la entrada de suministros y personal internacional de MSF a Gaza y Cisjordania, junto con docenas de otras ONG internacionales, es un pretexto para obstaculizar la ayuda humanitaria, con consecuencias devastadoras para la población de Gaza, donde las necesidades son abrumadoras y el sistema sanitario ha colapsado debido a los repetidos y sistemáticos ataques de Israel. Como potencia ocupante, Israel tiene la responsabilidad de facilitar la ayuda humanitaria, no de politizarla ni utilizarla como arma.
- MSF seguiremos prestando asistencia médica humanitaria y dando testimonio del sufrimiento de la población palestina durante el mayor tiempo posible. Trabajamos para preservar la atención sanitaria de nuestros pacientes en un entorno cada vez más limitado.
- Los programas de MSF son fundamentales. Si nos viéramos obligados a abandonar la zona en el momento de mayor necesidad, sería catastrófico. También supondría la desaparición de testigos en un contexto en el que los medios de comunicación internacionales siguen teniendo prohibido el acceso y los periodistas palestinos continúan siendo asesinados.
- MSF pedimos que se permita el acceso sin trabas de la ayuda humanitaria independiente e imparcial a Palestina. Israel tiene la responsabilidad legal y moral, como potencia ocupante, de facilitar la ayuda humanitaria, y los terceros Estados deben utilizar toda la influencia disponible, tanto económica como legal y en materia de seguridad, para presionar aún más a Israel a fin de que facilite el acceso y aumente la protección.
- MSF desempeñamos un papel fundamental en Gaza. En 2025, prestamos apoyo a una de cada cinco camas de hospital y asistimos a una de cada tres madres durante el parto. Seguimos gestionando clínicas para personas con lesiones traumáticas y enfermedades crónicas, tratando a niños desnutridos o pacientes con quemaduras, y el año pasado distribuimos 700 millones de litros de agua. Los programas de esta envergadura no pueden sustituirse fácilmente.
- Los intentos de las autoridades israelíes de impedir que MSF trabaje en Gaza son un capítulo más de la campaña genocida de Israel. Durante más de dos años, el genocidio de Israel ha matado a decenas de miles de palestinos y ha destruido infraestructuras esenciales. Ahora, en un momento de necesidades humanitarias catastróficas, Israel pretende eliminar aún más los medios de supervivencia de los palestinos impidiendo que organizaciones internacionales como MSF proporcionen servicios esenciales de agua y atención sanitaria.
- Hoy, más que nunca, los palestinos necesitan más servicios, no menos. La ayuda debe aumentarse, no bloquearse.
- MSF está registrada por la Autoridad Palestina para trabajar en los Territorios Palestinos Ocupados. Israel no tiene ningún derecho legal para bloquear y restringir a las organizaciones humanitarias en Gaza. Como potencia ocupante, Israel está obligado a facilitar la prestación de ayuda humanitaria, pero incumple esta obligación una y otra vez. Más allá de las cuestiones legales, el coste humano de impedir que MSF y otras organizaciones no gubernamentales internacionales presten servicios de vital importancia a los palestinos será muy grave. Después de que los palestinos hayan soportado más de dos años de genocidio, la intención declarada de Israel de expulsar a las organizaciones que proporcionan alimentos, agua y asistencia sanitaria es ilegal, cruel e inhumana.
SOBRE EL CONTEXTO HISTÓRICO DE LA COLONIZACIÓN Y OCUPACIÓN DE PALESTINA
Décadas de ocupación, asedio y desplazamiento forzoso
El genocidio en Gaza tiene lugar en un contexto histórico de ocupación, colonización, bloqueo y desplazamiento forzoso del pueblo palestino por parte de Israel. Durante décadas, hemos sido testigos del sufrimiento, la muerte y las condiciones de vida insoportables de los palestinos provocadas por las políticas del Gobierno israelí.
Las políticas israelíes han provocado el desplazamiento forzoso de palestinos y la rápida expansión de los asentamientos israelíes en la Cisjordania ocupada. Las leyes y prácticas discriminatorias de Israel -entre las que se incluyen restricciones de movimiento, desalojos forzosos, demolición de viviendas y estructuras agrícolas palestinas, apropiación de tierras, violencia de los colonos y control militar generalizado- han limitado sistemáticamente el acceso de la población palestina a la atención sanitaria y otros derechos fundamentales, creando condiciones de apartheid, tal y como han documentado la Corte Internacional de Justicia y otras organizaciones jurídicas. Las incursiones militares prolongadas con el objetivo deliberado de desplazar por la fuerza e impedir el regreso de las comunidades afectadas, el uso desproporcionado de la fuerza y las barreras para acceder a servicios esenciales y agua potable (que forman parte de las políticas y prácticas de Israel hacia la anexión de Cisjordania), están contribuyendo a la limpieza étnica.
En Cisjordania, nuestros equipos están tratando a un gran número de pacientes con enfermedades crónicas, para quienes las interrupciones en el tratamiento -debido a la escasez de medicamentos y/o al acceso restringido a la atención sanitaria- pueden tener consecuencias graves, potencialmente mortales. Las necesidades de salud mental también están aumentando, impulsadas por los desplazamientos repetidos, el clima generalizado de miedo y el entorno hostil en general. La escalada de violencia de los colonos y las demoliciones de viviendas están perturbando la vida cotidiana y ejerciendo una enorme presión sobre el bienestar físico y psicológico de las comunidades afectadas.
Israel debe poner fin a todas las medidas coercitivas destinadas a la anexión, incluidas, entre otras, las operaciones militares prolongadas a gran escala, las barreras para proporcionar y recibir ayuda médica y humanitaria, los castigos colectivos, como las demoliciones de viviendas, la violencia de los colonos y las restricciones a la libertad de movimiento.
La campaña de Israel: genocidio en Gaza y limpieza étnica en Cisjordania
Si bien los últimos 26 meses han sido devastadores para las comunidades de la Franja de Gaza, Cisjordania e Israel, las dificultades a las que se enfrentan los palestinos en Gaza y Cisjordania son muy anteriores al 7 de octubre de 2023. Ya se estaba produciendo una grave crisis humanitaria bajo el bloqueo de Gaza por parte de Israel, que duraba 17 años. Los horribles ataques de Hamás el 7 de octubre de 2023 y el castigo colectivo que siguió marcaron un cambio de paradigma en la escala y la brutalidad de la violencia, con Israel llevando a cabo una campaña de genocidio y limpieza étnica contra los palestinos en Gaza: ataques selectivos e indiscriminados contra la población civil, destrucción sistemática del sistema sanitario, privación de ayuda, repetidos traslados forzosos de la población dentro de Gaza y destrucción de viviendas, escuelas e infraestructuras vitales.
Pese a que las situaciones en Gaza y Cisjordania son profundamente diferentes en cuanto a su escala y naturaleza, ambas reflejan patrones subyacentes similares de violencia, ocupación, asedio y desplazamiento forzoso.
LA CIJ Y LA COMPLICIDAD MUNDIAL
Violación continua de las resoluciones de la CIJ y complicidad mundial
Israel sigue desacatando las órdenes legalmente vinculantes de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de tomar medidas inmediatas para prevenir el genocidio, incluyendo permitir la prestación de ayuda humanitaria urgentemente necesaria en Gaza. Las autoridades israelíes están utilizando el hambre como arma de guerra y mantienen un estrecho asedio sobre Gaza que está teniendo efectos catastróficos para toda la población. Todos los Estados tienen el deber de prevenir y responder al genocidio. Los Estados que prestan apoyo a la campaña militar de Israel son cómplices y deben utilizar su influencia para proteger a la población civil.
Gaza: un duro golpe para la ayuda humanitaria
La amenaza de Israel de denegarnos el registro así como a otras ONG internacionales es un intento cínico de restringir aún más los servicios humanitarios en Gaza y Cisjordania, lo que supone una violación de sus obligaciones en virtud del derecho internacional humanitario. Al atacar a las ONG, Israel está haciendo uso de obstáculos burocráticos y acusaciones infundadas para restringir arbitrariamente el acceso a la atención médica esencial para las y los palestinos y limitar el testimonio de organizaciones independientes sobre el terreno. MSF rechazamos de manera inequívoca las recientes acusaciones de las autoridades israelíes. Si la realidad que nuestros equipos presencian en Gaza (la muerte, la destrucción y el coste humano de la violencia genocida) resulta incómoda para algunos, la responsabilidad recae en quienes cometen estas atrocidades, no en quienes las denuncian.
En un momento como el actual en el que las necesidades humanitarias son enormes, estas acusaciones y la amenaza de retirar el registro ponen en peligro nuestra capacidad para trabajar y dejan en el aire la atención médica vital que precisan cientos de miles de palestinos. El Gobierno israelí está tratando de bloquear la poca ayuda y los servicios que quedan en Gaza. MSF seguimos dispuestos a colaborar con las autoridades israelíes para mantener nuestras operaciones y para poder mantener nuestro apoyo a un sistema sanitario que ha quedado prácticamente destruido. La ayuda humanitaria no es un favor, es una obligación legal en virtud del derecho internacional.
Situación del registro de Médicos Sin Fronteras en Gaza y Cisjordania
El 31 de diciembre de 2025 expiró nuestro registro para trabajar en Gaza y Cisjordania. La comunicación oficial recibida indica que se nos exigiría cesar nuestras operaciones antes del 1 de marzo de 2026. No obstante, en este momento MSF seguimos trabajando en Gaza y Cisjordania y nuestros proyectos continúan atendiendo a pacientes palestinos.
En junio de 2025, MSF presentamos una nueva solicitud de registro para poder seguir trabajando con normalidad a partir del 1 de enero de 2026. Hasta la fecha, no hemos sido informados de ninguna decisión oficial sobre esta solicitud, Aunque esta se considera pendiente e incompleta por parte de Israel. Esto se debe a que, aunque hemos cumplido con los requisitos de Israel y hemos presentado la mayor parte de la información requerida, no hemos entregado una lista con información personal de nuestro personal palestino. Llevamos meses intentando contactar con las autoridades israelíes sin obtener respuesta. Seguimos buscando garantías y claridad acerca de esta petición, que es preocupante, pues esto podría suponer una violación de las obligaciones de Israel en virtud del derecho internacional humanitario y también de nuestros principios humanitarios, y como empleador.
MSF tenemos preocupaciones legítimas en torno al requisito de registro que exige compartir la información personal de nuestro personal palestino con las autoridades israelíes, preocupaciones que se ven agravadas por el hecho de que 15 compañeros y compañeras de MSF han sido asesinados por las fuerzas israelíes. En cualquier contexto -y especialmente en uno en el que los trabajadores médicos y humanitarios han sido intimidados, detenidos arbitrariamente, atacados y asesinados en gran número-, exigir listas de personal como condición para acceder al territorio constituye una extralimitación escandalosa que socava la independencia y la neutralidad humanitarias. Esta exigencia resulta aún más peligrosa debido a la falta de claridad sobre cómo se utilizarán, almacenarán o compartirán datos tan sensibles.
Desde MSF reiteramos nuestro compromiso de permanecer en Palestina y seguir prestando asistencia médico-humanitaria vital en Gaza y Cisjordania. Para 2026, MSF hemos comprometido entre 100 y 120 millones de euros para nuestra respuesta humanitaria en Gaza. Muchos de los servicios médicos que ofrecemos no están disponibles en otras partes del territorio debido a la destrucción del sistema sanitario.
MSF somos una organización médico-humanitaria neutral e independiente que presta asistencia basándose exclusivamente en las necesidades médicas. Contamos con estrictas políticas internas para garantizar el cumplimiento de la legislación aplicable y evitar cualquier desvío de la ayuda o asociación con grupos armados.
Hacemos un llamamiento a las autoridades israelíes para que garanticen que MSF y otras ONG internacionales podamos estar registradas en Israel y seguir trabajando en Gaza y Cisjordania en 2026. Asimismo, instamos a la comunidad internacional a apoyar el registro de organizaciones humanitarias independientes y con experiencia para evitar que cientos de miles de personas palestinas se queden sin acceso a atención médica esencial y ayuda humanitaria.
Preguntas y respuestas sobre el trabajo de MSF en Gaza
Médicos Sin Fronteras prestamos una enorme cantidad de atención sanitaria crítica en Gaza, Palestina, pero incluso así no es suficiente para cubrir las necesidades abrumadoras de la población. Israel está tomando ahora medidas para detener el trabajo de 37 ONG, entre ellas MSF, en Gaza y Cisjordania, amenazando con retirar su registro. Esto se suma a la intimidación, la presión y las campañas de difamación que nosotros y otras organizaciones de ayuda hemos sufrido por parte de las autoridades israelíes al trabajar, y denunciar públicamente la situación, en Gaza y Cisjordania. A continuación, MSF respondemos a las preguntas más frecuentes sobre la realidad de nuestro trabajo en el terreno y sobre nuestras evaluaciones en curso en relación con el proceso de registro necesario para poder seguir trabajando en Palestina.
¿Cuál es la respuesta de MSF a las acusaciones de las autoridades israelíes de que su labor médica en Gaza no es significativa o necesaria?
Solo en 2025, los equipos de MSF atendieron más de 100.000 casos de trauma; gestionaron la atención de más de 400 camas hospitalarias; realizaron 22.700 intervenciones quirúrgicas a casi 10.000 pacientes; llevaron a cabo cerca de 800.000 consultas ambulatorias; administraron 45.000 vacunas; asistieron en más de 10.000 partos; proporcionaron más de 40.000 sesiones individuales de salud mental y sesiones grupales a más de 60.000 personas; distribuyeron más de 700 millones de litros de agua y produjeron cerca de 100 millones de litros de agua potable. Muchos de los servicios que presta MSF no están disponibles en otros lugares de Gaza debido a la destrucción del sistema de salud.
Desde el 1 de enero de 2026, el registro de MSF ya no es válido y se nos exigirá cesar nuestras operaciones antes del 1 de marzo de 2026. Si MSF pierde el acceso a Gaza, cientos de miles de personas perderán el acceso a atención médica crítica y al agua. El trabajo vital de MSF beneficia a cerca de medio millón de personas en Gaza.
En Gaza, MSF apoya actualmente a seis hospitales públicos y gestiona dos hospitales de campaña. También apoyamos siete centros de atención sanitaria general y gestionamos un centro de alimentación para pacientes hospitalizados con desnutrición. MSF ha abierto recientemente seis nuevos puntos médicos donde proporcionamos atención de heridas y otros servicios de salud general.
MSF trabaja en Palestina desde 1988.
¿Es cierto que MSF no ha cooperado con Israel?
Durante muchos meses, MSF ha buscado sin éxito un diálogo con las autoridades israelíes sobre la renovación de nuestro registro para trabajar en Palestina. Seguimos abiertos al diálogo con las autoridades israelíes para mantener nuestras operaciones médicas críticas en Gaza y Cisjordania y garantizar que MSF pueda seguir prestando atención médica esencial y que salva vidas a personas en situación de extrema necesidad, al tiempo que protegemos a nuestros equipos. Cualquier posible paso a seguir sería consultado con nuestros colegas palestinos.
Al acusar a MSF, así como a otras ONG, de no cooperar y al llevar a cabo campañas de difamación contra organizaciones de ayuda, Israel utiliza acusaciones infundadas para restringir arbitrariamente el acceso de los palestinos a atención crítica y limitar la labor de observación de organizaciones independientes que trabajan sobre el terreno. Este tipo de acusaciones contribuye a la deslegitimación de los trabajadores humanitarios que prestan servicios vitales en condiciones extremadamente difíciles.
Observamos que estas acusaciones encajan en un prolongado patrón utilizado por las autoridades israelíes, junto con numerosos obstáculos físicos y burocráticos, para restringir la entrada y la entrega de ayuda en Gaza. Tácticas similares se utilizaron en 2024 contra la UNRWA. Las acusaciones se utilizan para justificar acciones que contradicen claramente las afirmaciones del gobierno israelí de que está facilitando la provisión de asistencia humanitaria a la Franja de Gaza.
¿Cuál es la situación del registro de MSF para operar en Gaza y Cisjordania?
Desde el 1 de enero de 2026, el registro de MSF para trabajar en Gaza y Cisjordania ha expirado y, por tanto, ya no es válido. En consecuencia, se nos exige cesar las operaciones antes del 1 de marzo de 2026.
Estamos explorando vías para garantizar que nuestra respuesta humanitaria continúe en Gaza y Cisjordania. También estamos dialogando con las autoridades israelíes para garantizar que podamos continuar nuestras actividades, cuya interrupción constituye una violación directa de la Resolución 2720 del Consejo de Seguridad de la ONU, que exige la entrega sin obstáculos de ayuda humanitaria a la población civil.
Para 2026, MSF ha comprometido un presupuesto estimado de entre 100 y 120 millones de euros para nuestra respuesta humanitaria en Gaza.
¿Cuál es el impacto real de la expiración del registro de MSF?
MSF sigue siendo plenamente operativa en Gaza y Cisjordania y continúa prestando atención médica crítica. Sin embargo, dado que el registro de MSF en Israel expiró el 31 de diciembre de 2025, ya no estamos autorizados a importar suministros ni a permitir la entrada de personal internacional en Gaza. Esto priva a nuestros equipos médicos de materiales y competencias técnicas muy necesarios.
Seguimos comprometidos a prestar asistencia a la población palestina en Gaza y Cisjordania y pedimos a las autoridades israelíes que reviertan su decisión sobre nuestro registro y establezcan un contexto operativo aceptable, incluida la seguridad del personal de MSF y de los pacientes.
¿Es cierto que MSF consideró proporcionar a Israel una lista definida de personal?
En un esfuerzo por explorar todas las opciones posibles —por limitadas que fueran— para seguir prestando atención médica crítica, MSF informó a las autoridades israelíes el 23 de enero de que, como medida excepcional, estaría dispuesta a compartir una lista definida de nombres de personal palestino e internacional, sujeta a parámetros claros y con la seguridad del personal como eje central. Esta posición se definió tras consultar con nuestros colegas palestinos y con el claro entendimiento de que no se compartiría información del personal sin la autorización expresa de las personas afectadas.
Sin embargo, pese a los esfuerzos reiterados, quedó claro que no fue posible entablar un diálogo con las autoridades israelíes sobre los aspectos concretos que considerábamos necesarios. Estos incluían que cualquier información del personal se utilizaría únicamente para su propósito administrativo declarado y no pondría en riesgo a nuestros colegas; que MSF mantendría plena autoridad sobre todas las cuestiones de recursos humanos y la gestión de los suministros médico-humanitarios; y que cesarían todas las comunicaciones que difaman a MSF y socavan la seguridad del personal.
Como resultado, y ante tal incertidumbre, hemos concluido que no compartiremos información del personal en las circunstancias actuales. MSF sigue abierta a un diálogo continuo con las autoridades israelíes para mantener nuestras operaciones médicas críticas en Gaza y Cisjordania y garantizar que MSF pueda seguir prestando atención médica esencial y que salva vidas a personas en situación de extrema necesidad.
¿Proporcionó MSF a Israel una lista de personal en algún momento?
No. En ningún momento entregamos a las autoridades israelíes ninguna lista de nuestro personal nacional o internacional como parte de este proceso de registro.
¿Por qué MSF consideró compartir una lista definida de personal con Israel?
La expulsión de MSF, junto con decenas de otras organizaciones humanitarias, privaría a cientos de miles de personas de atención médica esencial. MSF es una de las pocas organizaciones internacionales capaces de ser testigo y denunciar el genocidio en curso y, si nos vemos obligados a irnos, perderemos esta capacidad.
Las autoridades israelíes han obligado a las organizaciones humanitarias, incluida MSF, a enfrentarse a una elección imposible: compartir información sobre nuestro personal o interrumpir la atención médica crítica en un contexto de necesidades humanitarias abrumadoras y violencia extrema contra los trabajadores de la salud.
Ante la amenaza inminente del cierre de nuestros proyectos, MSF quiso explorar todas las posibilidades para seguir prestando atención médica en Gaza y Cisjordania. Por ello, escribimos a las autoridades israelíes explicando que, como medida excepcional y en circunstancias excepcionales, estaríamos dispuestos a proporcionar una lista definida de personal sujeta a parámetros claros y con la seguridad del personal como eje central.
No compartimos los datos personales de ninguno de nuestros colegas. Pese a los esfuerzos reiterados, quedó claro que no fue posible entablar un diálogo con las autoridades israelíes sobre los aspectos concretos que considerábamos necesarios. Como resultado, y ante tal incertidumbre, hemos concluido que no compartiremos información del personal en las circunstancias actuales.
¿Cómo consultó MSF al personal palestino sobre la petición de Israel de una lista de personal?
Este proceso incluyó un diálogo a distintos niveles dentro de los equipos y, de manera fundamental, con nuestros colegas palestinos, teniendo en cuenta sus perspectivas y preocupaciones, incluidas las relacionadas con su seguridad personal y las consecuencias de una posible retirada de MSF.
En todo momento se recalcó que no se compartiría ninguna información sin la autorización de la persona afectada y que no debía ejercerse presión alguna sobre nadie en relación con decisiones que afectaran a la continuidad de las operaciones de MSF en Gaza y Cisjordania. También se subrayó que no participar no tendría impacto alguno en el empleo de las personas en MSF.
Para recabar la opinión del personal se utilizaron diversos canales, entre ellos grupos de discusión, conversaciones individuales, encuestas y encuentros abiertos. En estos intercambios, nuestros colegas expresaron una amplia variedad de preocupaciones, incluidos los riesgos para la seguridad y la incertidumbre sobre las implicaciones para nuestros principios humanitarios. Algunas personas manifestaron temor a posibles represalias derivadas de compartir sus datos, mientras que otras cuestionaron si cumplir con la solicitud conduciría efectivamente a la renovación del registro o, por el contrario, a nuevas exigencias.
¿Cómo puede el personal dar su consentimiento en este entorno?
Reconocemos las limitaciones y dificultades a las que se enfrentan nuestros colegas palestinos para otorgar un consentimiento informado adecuado en este contexto de coerción impuesto por las autoridades israelíes. Israel puso deliberadamente a MSF y a nuestros colegas palestinos ante una elección imposible: o proporcionamos información sobre nuestros colegas o corremos el riesgo de vernos obligados a abandonar a cientos de miles de palestinos que necesitan atención médica vital. Ante tal incertidumbre , es imposible que nuestro personal sepa a qué estaría accediendo si proporcionara sus nombres.
A pesar de las dificultades relacionadas con el consentimiento, no era posible ni aceptable tomar decisiones sin debatirlas con nuestros colegas palestinos. Lo que se llevó a cabo fue una consulta, no una transferencia de responsabilidad institucional. La intención nunca fue pedir a nuestros colegas que cargaran con el peso de una decisión insoportable, sino garantizar que sus opiniones fueran escuchadas en una cuestión que resulta existencial para su seguridad y su trabajo.
¿Está MSF pagando compensaciones a las familias de los miembros del personal que han sido asesinados por las fuerzas israelíes?
Sí, estamos ofreciendo apoyo financiero a todas las familias de los miembros del personal de MSF que han sido asesinados por las fuerzas israelíes. Estamos en contacto con todas las familias para apoyarlas, incluido el apoyo legal y financiero y la cobertura sanitaria para las personas dependientes, y continuaremos haciéndolo.
Las autoridades israelíes afirman que el personal de MSF tiene vínculos con el terrorismo. ¿Cómo responde MSF a estas acusaciones?
MSF se toma estas acusaciones muy en serio. MSF nunca emplearía conscientemente a personas que participen en actividades militares. Cualquier empleado con vínculos con un grupo armado supondría un grave riesgo para nuestro personal y para nuestros pacientes. Por este motivo, en todos los lugares donde operamos, todo el personal de MSF debe comprometerse con la Carta de MSF, que incluye la adhesión estricta a los principios humanitarios, la independencia y la ética médica.
Los procedimientos de contratación incluyen una diligencia rigurosa, verificaciones de antecedentes y referencias, comprobación de currículums y períodos de prueba. En este contexto, MSF ha implementado un proceso reforzado de selección y evaluación para todo el personal contratado. Como en cualquier otro lugar, MSF opera estrictamente de acuerdo con los principios de neutralidad, imparcialidad e independencia, prestando atención médica únicamente en función de las necesidades, independientemente de la autoridad política o la afiliación. Nuestro apoyo al sistema de salud en Gaza es puramente humanitario y en ningún caso ideológico.
¿Es cierto que MSF tiene una relación con Hamás en Gaza?
MSF trabaja con el Ministerio de Salud de Gaza, que forma parte de la administración civil de Hamás. La actual campaña de difamación contra las organizaciones de ayuda por parte de las autoridades israelíes afirma que “MSF comparte información con una organización terrorista”, cuando en realidad la coordinación con las autoridades médicas es una práctica estándar en cualquier lugar donde operamos. Estas tácticas de difamación intentan desviar la atención de la catástrofe humanitaria sobre el terreno. Como en todas partes, MSF opera estrictamente de acuerdo con los principios de neutralidad, imparcialidad e independencia, prestando atención médica únicamente en función de las necesidades, independientemente de la autoridad política o la afiliación.
¿Cuál es la respuesta de MSF a la acusación de que la ayuda no llega a las personas necesitadas, sino que es tomada por Hamás?
Nuestras operaciones son independientes, transparentes y están sujetas a controles estrictos. Una revisión realizada por USAID no encontró pruebas de una desviación generalizada de la ayuda humanitaria por parte de Hamás en Gaza. Altos mandos del ejército israelí también han reconocido que no existe evidencia de una desviación sistemática y a gran escala de la ayuda humanitaria por parte de Hamás en Gaza.
Desde el inicio de esta guerra, el número de camiones que transportan medicamentos, alimentos y agua que han logrado cruzar las fronteras hacia Gaza ha sido completamente insuficiente en comparación con la magnitud de la destrucción y de las necesidades. Durante los últimos dos años, hemos comunicado y documentado las formas en que la cadena de suministro de ayuda humanitaria a Gaza ha sido estrangulada de facto por las autoridades israelíes. Se han impuesto largos procedimientos burocráticos y listas de “artículos de doble uso”. La prohibición de estos “artículos de doble uso” es la razón por la cual algunos materiales no han podido entrar en Gaza, incluidos bisturíes y generadores de oxígeno.
¿Por qué MSF condena a Israel pero no a Hamás?
Nos horrorizó la matanza de 1.200 personas en Israel por parte de Hamás y condenamos inequívocamente esos ataques. Nos horroriza la espiral de violencia y las tragedias en ambos lados. Nuestras comunicaciones se basan en lo que nuestros equipos médicos ven sobre el terreno y en su trabajo en los centros de salud que apoyamos. Por ello, hemos denunciado el genocidio en curso en Gaza. Alzamos la voz cuando somos testigos de sufrimiento inaceptable, ataques contra instalaciones sanitarias, denegación de acceso a la atención médica y cuando las partes en conflicto no protegen a la población civil.
¿Han atendido los equipos de MSF a rehenes o pide MSF su liberación?
A lo largo de nuestras actividades en Gaza desde el 7 de octubre de 2023, nunca nos hemos encontrado con un paciente que se presentara como uno de los rehenes. Nuestro trabajo como personal médico es proporcionar atención sanitaria a cualquier persona que la necesite: todo paciente es un paciente. Es un principio fundamental de la ética médica proporcionar atención sanitaria en el mejor interés de cualquier paciente. Compartimos el dolor por el sufrimiento padecido por quienes fueron tomados como rehenes el 7 de octubre de 2023, así como por la angustia de sus seres queridos. No solo desde octubre de 2023, sino en todos los contextos y en cualquier situación de conflicto, MSF pide la protección de la población civil.
¿Cómo responde MSF a las acusaciones sobre su falta de neutralidad?
Unidos bajo una misma carta, los equipos de MSF están formados por profesionales de la salud, personal logístico y administrativo de decenas de nacionalidades, tanto personal internacional como colegas contratados localmente. Tras evaluar las necesidades de las comunidades afectadas, prestamos asistencia de acuerdo con la ética médica y los principios de la acción humanitaria.
La imparcialidad es la piedra angular de la misión de MSF. Prestamos ayuda sin discriminación, priorizando a quienes corren un riesgo inmediato mayor. MSF actúa con un espíritu de neutralidad y no toma partido en los conflictos armados. No obstante, podemos denunciar públicamente y criticar los obstáculos a nuestro trabajo humanitario y las violaciones del derecho internacional.
En situaciones de conflicto, MSF da testimonio de la situación de las víctimas, en particular de la población civil, y en este sentido, alzamos la voz.
Nuestros equipos informan de lo que ven con sus propios ojos y de lo que ellos mismos experimentan en Gaza y Cisjordania. Numerosos observadores, expertos jurídicos, organizaciones de derechos humanos y varios informes de las Naciones Unidas describen también la destrucción total de la Franja de Gaza. Esto incluye el desmantelamiento del sistema de salud por parte de Israel, el asedio impuesto al territorio, el desprecio por la población y las infraestructuras civiles, y una hambruna provocada por el ser humano, que forman parte de una campaña genocida.
¿Por qué MSF suspendió y detuvo algunas actividades médicas en el Hospital Nasser?
MSF ha tomado la difícil decisión de suspender todas las actividades médicas que no son críticas en el hospital Nasser (Jan Yunis), el centro más grande que sigue operativo en Gaza, desde el 20 de enero de 2026, debido a una serie de preocupaciones relacionadas con la gestión de la estructura, la salvaguarda de su neutralidad y las violaciones de la seguridad.
En los últimos meses, en el hospital Nasser, los pacientes y el personal de MSF han visto a hombres armados, algunos enmascarados, en diferentes zonas del amplio recinto hospitalario. Esto no ha ocurrido en las zonas donde MSF desarrolla sus actividades, sino en otras partes del recinto. Con un repunte desde el alto el fuego, los equipos de MSF han informado de una serie de actos inaceptables, entre los que se incluyen presencia de hombres armados, intimidación, detenciones arbitrarias de pacientes y un episodio reciente sobre el que existen sospechas de que pueda estar vinculado a un posible movimiento de armas. Estos incidentes suponen graves amenazas para la seguridad de nuestros equipos y pacientes.
MSF ha expresado formalmente su profunda preocupación a las autoridades competentes y ha subrayado la incompatibilidad de tales violaciones con la misión médica de MSF. Los hospitales deben seguir siendo espacios civiles neutrales, libres de presencia y actividad militar para garantizar la prestación segura e imparcial de la atención médica.
Las preocupaciones de MSF se ven agravadas por los ataques perpetrados contra hospitales durante el conflicto, ya que las fuerzas israelíes han atacado de forma regular y deliberada las instalaciones sanitarias, lo que ha provocado la pérdida de vidas y daños en las infraestructuras. MSF hace un llamamiento a todos los grupos armados, así como a las fuerzas israelíes, para que respeten las instalaciones médicas y garanticen la protección del personal y los pacientes.