Médicos Sin Fronteras respondimos a múltiples emergencias en Kenia, incluyendo brotes de enfermedades, deslizamientos de tierra devastadores y disturbios violentos. También continuamos con nuestros proyectos regulares, brindando atención a personas refugiadas y comunidades remotas.

Principales resultados:

  • 325.800 consultas externas
  • 19.100 pacientes hospitalizados
  • 3.560 casos de malaria tratados
  • 26.400 vacunaciones contra el sarampión en respuesta a un brote
  • Mapa de proyectos de MSF en Kenia en 2025

En respuesta a los brotes de sarampión en Tiaty West y Moite, condado de Marsabit, trabajamos en estrecha colaboración con las autoridades sanitarias locales para proporcionar tratamiento, vacunación a los niños y niñas, y actividades de sensibilización; y también para fortalecer la vigilancia epidemiológica. En el condado de Turkana, en marzo, lanzamos una respuesta de seis semanas para abordar un aumento en los casos de malaria. Además de ofrecer tratamiento, nuestros equipos distribuyeron mosquiteras y formaron a agentes comunitarios de salud para detectar la enfermedad en aldeas remotas. En Nairobi y Narok, dimos asistencia en las respuestas frente al cólera con centros de tratamiento, donando suministros médicos, realizando actividades de sensibilización comunitaria y mejorando las instalaciones de agua y saneamiento.

El panorama humanitario en el complejo de personas refugiadas de Dadaab evolucionó en medio de reducciones globales de financiación. Las organizaciones humanitarias y las comunidades trabajaron para mitigar el riesgo de deterioro de las condiciones de vida y la reducción del acceso a la atención médica. Nuestros equipos en el campamento de Dagahaley, dentro del complejo de Dadaab, continuaron brindando atención médica general y derivaciones especializadas, trabajando en puestos de salud y realizando actividades externas para aumentar el acceso a la atención.

Tras los mortales deslizamientos de tierra en el condado de Elgeyo-Marakwet, proporcionamos apoyo médico de emergencia, derivaciones, vacunaciones y artículos de primera necesidad, como bidones y jabón. También mejoramos las actividades de agua y saneamiento instalando letrinas, duchas, iluminación solar y suministrando agua limpia.

Mientras tanto, en la capital, Nairobi, ampliamos nuestros servicios de salud sexual y reproductiva enfocados para jóvenes mediante la gestión de clínicas móviles en los asentamientos informales de la ciudad. También asistimos a personas con lesiones relacionadas con la violencia sufridas en protestas antigubernamentales en Nairobi y Kisumu mediante derivaciones en ambulancia y tratamiento en la clínica de trauma en Eastlands. En Homa Bay, nuestros equipos ofrecieron atención general, especializada y paliativa, y apoyaron a los hospitales con el tratamiento de tuberculosis y enfermedades no infecciosas.

En los condados de Wajir y Marsabit, trabajamos para reducir las muertes por kala azar, una enfermedad tropical desatendida causada por la picadura de moscas de arena, fortaleciendo el tratamiento, las actividades de agua y saneamiento y las medidas preventivas en los hospitales de Wajir y Loglogo. En Mombasa, apoyamos la respuesta a un brote de mpox, anteriormente conocida como viruela del mono, proporcionando atención a pacientes hospitalizados y vacunaciones, ampliando la capacidad de camas para aislamiento y mejorando las medidas de prevención de infecciones en el Hospital Utange.

 

Este artículo ofrece una visión general de nuestro trabajo en este país entre enero y diciembre de 2025. Se trata de un resumen que no puede considerarse exhaustivo. En 2025, contábamos con 742 profesionales* y gastamos 27,9 millones de euros en nuestras actividades médico-humanitarias. Trabajamos por primera vez en este país en 1987.

*La cifra de personal equivale al total de puestos a tiempo completo o FTE (del inglés full-time equivalent). Por ejemplo, dos personas a media jornada equivalen a un FTE.