En Kiribati, una nación insular en el océano Pacífico central, Médicos Sin Fronteras seguimos abordando los numerosos problemas de salud agravados por el cambio climático.

  • Mapa de proyectos de MSF en Kiribati en 2024

Las tormentas, las sequías y la intrusión de agua salada han reducido la disponibilidad de agua potable y alimentos nutritivos. Para hacer frente a la cantidad de casos de enfermedades no infecciosas y a la desnutrición que afecta a mujeres en edad fértil y a niños menores de 5 años, MSF estamos implementando un enfoque integrado en la comunidad destinado a reforzar los sistemas sanitarios locales y a ofrecer a la población una mejor comprensión del vínculo entre el cambio climático y la salud.

Nuestra colaboración con el Ministerio de Salud y Servicios Médicos de i-Kiribati es fundamental para esta iniciativa, ya que trabajamos en equipo para mejorar la capacidad del sistema sanitario nacional para gestionar la creciente incidencia de enfermedades no infecciosas, como la diabetes, la presión arterial alta y la obesidad, además de la desnutrición. Ayudamos a personal de enfermería y auxiliares médicos a mejorar el reconocimiento de los problemas de salud y a utilizar innovaciones clave, como el sistema de alerta de constantes vitales CRADLE, un dispositivo diseñado para detectar la preeclampsia, la sepsis y otras complicaciones relacionadas con el embarazo en entornos de bajos recursos.

Durante los exámenes médicos realizados a mujeres y niños en 12 aldeas, nuestros equipos detectaron varios problemas: la mayoría de las mujeres con diabetes tenía niveles de azúcar en sangre mal controlados; había una alta prevalencia de presión arterial alta entre las mujeres; y la obesidad estaba muy extendida, incluso entre mujeres embarazadas. También vieron indicios de malas condiciones de agua y saneamiento y episodios de diarrea entre los niños y niñas.

Además de estas actividades, MSF apoya al Ministerio de Salud y Servicios Médicos en la mejora de los procesos farmacéuticos como, por ejemplo, el pedido y el monitoreo de los suministros. También colaboramos en el manejo de residuos del Hospital Central de Tungaru y de los centros sanitarios de las islas periféricas, y analizamos el agua de los pozos para detectar contaminantes.

El equipo de MSF viaja con frecuencia entre islas para realizar evaluaciones y brindar atención médica a comunidades remotas, donde el acceso a los servicios sanitarios es limitado.

 

Este artículo ofrece una visión general de nuestro trabajo en este país entre enero y diciembre de 2024. Se trata de un resumen que no puede considerarse exhaustivo. En 2024, contábamos con 16 profesionales* y gastamos 1,4 millones de euros en nuestras actividades médico-humanitarias. Trabajamos por primera vez en este país en 2022.

*La cifra de personal equivale al total de puestos a tiempo completo o FTE (del inglés full-time equivalent). Por ejemplo, dos personas a media jornada equivalen a un FTE.