En 2025, cuando las dinámicas migratorias en México cambiaron drásticamente, Médicos Sin Fronteras adaptamos nuestras operaciones para brindar atención a las personas que permanecieron en el país, así como a las comunidades locales.

Principales resultados:

  • 39.000 consultas externas
  • 8.370 consultas individuales de salud mental
  • 370 consultas prenatales
  • 180 personas atendidas tras sufrir violencia sexual
  • Mapa de proyectos de MSF en México en 2025

La nueva administración de Estados Unidos, que asumió el poder en enero, implementó políticas que tuvieron un grave impacto en las personas que viajan por la ruta migratoria de Centroamérica, incluyendo un aumento en las deportaciones y una reducción significativa en el movimiento a lo largo de toda la región. En particular, el cierre de la aplicación móvil CBP One, a través de la cual las personas reservaban citas de asilo para entrar en Estados Unidos, remodeló las necesidades humanitarias en todo México.

Para adaptarnos a estos cambios, cerramos proyectos en Coatzacoalcos, Reynosa y Matamoros, donde durante más de siete años nos habíamos enfocado en ayudar a personas en tránsito o esperando en la frontera. Como las personas no pudieron continuar sus viajes y permanecieron en México, se enfrentaron a la incertidumbre de su futuro, obstáculos legales y dificultades para obtener atención médica. En consecuencia, nuestras actividades pasaron de la ayuda de emergencia a abordar las necesidades médicas y psicológicas crónicas de las personas que quedaron en un limbo legal y social.

La Ciudad de México y otros centros urbanos se convirtieron en lugares de recepción y estancia a largo plazo en lugar de puntos de tránsito. En respuesta, MSF continuamos trabajando en la capital y en Tapachula para apoyar a las personas que ya no están en movimiento, pero que intentan reconstruir sus vidas. En la frontera norte, en Ciudad Juárez, reorientamos nuestras actividades hacia las víctimas de la violencia. Nuestro Centro de Atención Integral (CAI) en la Ciudad de México siguió siendo fundamental para nuestro trabajo en el país, con equipos que brindan atención multidisciplinaria –que comprende atención médica, psiquiátrica y psicológica, trabajo social y fisioterapia– a víctimas y supervivientes de violencia extrema, tortura y violencia sexual.

En todos nuestros proyectos, incluida una respuesta de emergencia en el estado de Hidalgo tras la devastación causada por el huracán Priscilla, ampliamos nuestro enfoque para incluir no solo a personas migrantes y desplazadas internas, sino también a comunidades locales con acceso limitado a la atención médica debido a obstáculos socioeconómicos y geográficos. Adaptamos nuestras actividades en instalaciones fijas y clínicas móviles para llegar a comunidades dispersas y a menudo invisibles, mientras que la atención médica en salud mental se volvió cada vez más importante a medida que las personas soportaban desplazamientos prolongados y traumas.

 

Este artículo ofrece una visión general de nuestro trabajo en este país entre enero y diciembre de 2025. Se trata de un resumen que no puede considerarse exhaustivo. En 2025, contábamos con 229 profesionales* y gastamos 10 millones de euros en nuestras actividades médico-humanitarias. Trabajamos por primera vez en este país en 1985.

MSF España comenzó a trabajar en México en 2010, convirtiéndose así en otra de las secciones de MSF con actividades en el país. Si quieres conocer más en profundidad nuestro trabajo allí, consulta nuestra ‘Memoria de actividades MSF España (OCBA) 2025’.

*La cifra de personal equivale al total de puestos a tiempo completo o FTE (del inglés full-time equivalent). Por ejemplo, dos personas a media jornada equivalen a un FTE.