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El acceso a los servicios sanitarios para las víctimas y supervivientes de violencia sexual y entre comunidades es desigual en la región de las Tierras Altas, especialmente en las zonas remotas. Las comunidades rurales de la provincia de Jiwaka tienen dificultades para acceder a atención médica debido a que solo hay unos pocos centros médicos dispersos por terrenos accidentados, lo que deja a muchas personas sin el tratamiento que necesitan.
En junio, en colaboración con las autoridades sanitarias, MSF pusimos en marcha un proyecto en Jiwaka destinado a mejorar el acceso a la atención para víctimas y supervivientes de violencia entre comunidades, violencia sexual o de género, violencia doméstica, violencia relacionada con las elecciones y violencia por acusaciones de brujería.
Los enfrentamientos entre comunidades no son inusuales en Papúa Nueva Guinea, especialmente en la región de las Tierras Altas, donde clanes y tribus llevan siglos enfrentándose por disputas de tierras, ganado y género. Estos enfrentamientos tienen graves repercusiones en la precaria situación socioeconómica de las Tierras Altas, mientras que la falta de atención médica y servicios de apoyo agrava el sufrimiento de las personas desplazadas por los enfrentamientos armados y de las comunidades que las acogen.
Mientras tanto, la violencia sexual o de género aumenta a un ritmo alarmante en Papúa Nueva Guinea, especialmente en la región de las Tierras Altas. Este país sigue siendo uno de los lugares más peligrosos del mundo para las mujeres y las niñas.
Con este proyecto, MSF prevé reforzar la capacidad de los servicios existentes en los centros sanitarios, desarrollar un enfoque comunitario sostenible de la atención médica y establecer un servicio operativo de atención para la violencia sexual o de género mediante el refuerzo del sistema de derivación y protección.
Este artículo ofrece una visión general de nuestro trabajo en este país entre enero y diciembre de 2024. Se trata de un resumen que no puede considerarse exhaustivo. En 2024, contábamos con 21 profesionales* y gastamos 1,5 millones de euros en nuestras actividades médico-humanitarias. Trabajamos por primera vez en este país en 1992.
*La cifra de personal equivale al total de puestos a tiempo completo o FTE (del inglés full-time equivalent). Por ejemplo, dos personas a media jornada equivalen a un FTE.