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24.05.2018

Irak: vacunamos a más de 42.000 niños contra el sarampión

La campaña se ha llevado a cabo en ocho campos de desplazados internos de Qayara, en el norte del país, y ha contado con la colaboración de la comunidad local.

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Tras el reciente descubrimiento de casos sospechosos de sarampión en los campos para desplazados internos en Qayara, en el norte de Irak, en colaboración con el departamento de salud local, hemos vacunado a más de 42.000 niños y adolescentes contra esta enfermedad potencialmente mortal.

La campaña de vacunación se llevó a cabo entre el 30 de marzo y el 2 de mayo en los ocho campos de Qayara, más conocidos como Airstrip, Jed'ah 1-6 y Haj Ali.

El sarampión es un virus extremadamente contagioso que normalmente se transmite a través de los estornudos y la tos; y puede propagarse muy rápidamente en áreas superpobladas, como es el caso de los campos de desplazados. Afecta sobre todo a los niños, en especial a los menores de 5 años, y puede ser fatal para quienes sufren complicaciones y no reciben un tratamiento oportuno.

"En la provincia de Nínive, el programa nacional de vacunación lleva interrumpido algunos años debido al conflicto, al desplazamiento masivo entre la población y las dificultades para obtener vacunas", comenta Lilian Akoth-Otieno, responsable de nuestro equipo médico en Qayara. "Esto ha hecho que miles de niños y adolescentes en todo el norte de Irak corran el riesgo de contraer enfermedades fácilmente prevenibles; no solo el sarampión".

Así, formamos a 70 personas del campo y de la comunidad para realizar la campaña, incluidas enfermeras y personal adicional para preparar las vacunas, registrar a los niños, garantizar que la multitud estuviera bien organizada, gestionar la logística y alentar a la comunidad a asistir a la vacunación. Estas personas fueron divididas en cuatro equipos.

"Las comunidades que viven en los campos eran absolutamente esenciales para el éxito de la campaña", prosigue Akoth-Otieno. "Trabajaron mano a mano con nuestros trabajadores de salud comunitarios para garantizar que todos cooperaran y, lo más importante, llevaron a sus hijos a vacunarse contra el sarampión".

"Aunque ya se completó la campaña de vacunación en los campos de Qayara, es importante supervisar detenidamente las tasas de cobertura de vacunación entre los afectados por la guerra y el desplazamiento en el norte de Irak. El objetivo, evitar nuevos brotes de sarampión y otras enfermedades", añade Juan Prieto, nuestro coordinador general en Irak.