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18.10.2017

Las personas con tuberculosis resistente continúan sin acceder a los nuevos medicamentos

Instamos a los gobiernos a implementar el uso de la bedaquilina y el delamanid en el tratamiento de la tuberculosis. Hasta ahora, menos del 5% de los enfermos pueden contar con ellos. ¿Por qué?

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Las personas con tuberculosis resistente a los medicamentos (TB-DR) continúan sin acceder a los dos nuevos y efectivos fármacos para esta enfermedad. Y eso que la bedaquilina y el delamanid están disponibles desde hace más de cuatro años y han demostrado mejoras considerables en la cura de la tuberculosis. Así lo lamentamos en el marco de la 48 Conferencia Mundial de Salud Pulmonar de La Unión, que se celebró este pasado fin de semana en Guadalajara (México) y que con contó con la comunidad mundial experta en esta enfermedad.

Así, la bedaquilina y el delamanid recibieron la autorización comercial en 2012 y 2014 respectivamente, y suponen los primeros nuevos medicamentos desarrollados para la tuberculosis en casi 50 años. Por lo tanto, son una oportunidad vital para las personas que padecen de las formas más resistentes de tuberculosis y que se enfrentan a desafíos abismales en su cura.

A pesar de todo ello, estimamos que menos del 5% de las personas que podrían beneficiarse de estos dos fármacos los reciben. Estamos consternados por la lenta penetración de los nuevos medicamentos: durante la primera mitad de 2017, solamente 3.943 personas accedieron a ellos en su rutina médica -apenas 1.000 personas más que en el mismo periodo de 2016-.

“El delamanid me dio una segunda oportunidad de vivir y deseo que estas tabletas estén disponibles para las muchas personas que luchan con la tuberculosis resistente  a los medicamentos. Y es que muchas personas en este momento están vomitando el tratamiento estándar o llorando por las inyecciones. Incluso perdiendo la audición y abandonando la escuela o el trabajo”, asegura Sinethemba Kuse, una paciente con tuberculosis extrarresistente (TB-XDR) y que recibe tratamiento con delamanid en nuestro proyecto de en Khayelitsha (Sudáfrica).

¿Cuál es la excusa?

Se estima que en todo el mundo el 30% de las personas que sufren tuberculosis resistente a los medicamentos pueden beneficiarse de estos fármacos.

Sin embargo, hasta julio de 2017, solo 10.164 personas en todo el mundo con DR-TB han recibido bedaquilina, y solo 688, delamanid.

“Hasta hace cinco años, no teníamos opción de tratamiento. Nos forzaron a aceptar el riesgo de dar a las personas un régimen a base de medicamentos para la tuberculosis resistente a los medicamentos (TB-DR): había una oportunidad de curarlos. Pero ¿cuál es ahora la excusa para no usar estos medicamentos?”, se pregunta el doctor Isaac Chikwanke, consejero médico de VIH y tuberculosis de nuestra campaña de Acceso a Medicamentos Esenciales (CAME).

1,8 millones de muertes al año

La tuberculosis una enfermedad infecciosa mortal y mata a 1,8 millones de personas cada año en todo el mundo. El actual tratamiento estándar para la tuberculosis resistente a los medicamentos (TB-DR) requiere que los enfermos tomen cerca de 15.000 pastillas durante dos años –con efectos secundarios severos y debilitantes-. Además, solo cura a una de cada dos personas.

En cambio, los dos nuevos y prometedores medicamentos albergaban la esperanza de formar la columna vertebral de un tratamiento nuevo y mucho mejor para la TB-DR.

Médicos Sin Fronteras hemos tenido experiencias muy positivas en nuestros programas médicos tratando a personas con ambos fármacos, con resultados intermedios mejorados (conversión de cultivo) y en el tratamiento final.

Los datos que presentamos en la Conferencia Mundial de La Unión sobre Salud Pulmonar demuestran la temprana y segura eficacia de la bedaquilina y el delamanid usados en combinación con el tratamiento para la TB-DR en Armenia, India y Sudáfrica. En estos proyectos y en seis meses de tratamiento, un 74% de las 23 personas con tuberculosis resistente a los medicamentos (TB-DR) han logrado pasar de una conversión de cultivos positiva a una negativa

“El uso de bedaquilina y delamanid está actualmente limitado por varias razones, incluyendo el hecho de que algunos programas nacionales son demasiado conservadores”, asegura el doctor Chikwanha tras señalar que “la patética implementación de los nuevos medicamentos es injusta para las personas que ahora tienen la oportunidad de recibir un tratamiento efectivo”. “Por ello, la comunidad mundial de la tuberculosis, gobiernos y donantes deben tomar juntos medidas urgentes para incrementar el acceso a estos dos nuevos y prometedores medicamentos. El objetivo es salvar las vidas de las personas con TB-DR”.

MSF llevamos  30 años tratando a personas con tuberculosis. En 2016, tratamos a más de 20.000 personas con TB, incluyendo 2.700 personas con tuberculosis multirresistente (TB-MDR). A partir de junio de 2017, en conjunto con los ministerios nacionales de salud, hemos comenzado tratamientos que incluyen bedaquilina y/o delamanid para más de 1.500 pacientes en 14 países con TB-DR.