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20.10.2020

El temor a la COVID-19 en México impide a muchas personas enfermas ir al hospital

Nuestra compañera Laura Gómez explica cómo nuestro equipo móvil en el país asesora en prevención y control del coronavirus y lucha contra las falsas creencias, mitos y desinformación sobre la pandemia, claras barreras a la hora de frenarla.

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En México, contamos con un equipo móvil que colabora con la Secretaría de Salud para apoyar a diferentes hospitales y centros de salud que atienden casos de COVID-19, y brindan asesoramiento técnico en prevención y control de infecciones para evitar contagios entre el personal de salud y los pacientes que acuden a recibir atención médica.

En esta entrevista, Laura Gómez, coordinadora de nuestro proyecto, cuenta que detectaron que las personas con necesidad de atención médica estaban llegando demasiado tarde a los hospitales a recibir atención, principalmente por falta de información correcta sobre la enfermedad y el temor a contagiarse.

¿Cuál es el objetivo de nuestro equipo móvil COVID-19 en México?
Para hacer frente a la pandemia, los hospitales y centros de salud del país se reconvirtieron. Es decir, se enfocaron en la recepción y atención de pacientes con síntomas respiratorios y muchos otros abrieron áreas específicas para tratar a pacientes con COVID-19. El objetivo de nuestro equipo es recorrer varios estados para apoyar directamente a los hospitales y centros de salud, y capacitar al personal en temas de control y prevención de las infecciones que eviten que el personal de salud y los pacientes estén en riesgo de contagio.

¿Qué actividades lleváis a cabo?
Les ayudamos a establecer circuitos en los hospitales por ejemplo, que se aseguren de que haya solo una puerta de entrada para el personal sanitario, otra entrada exclusiva para los pacientes sospechosos o contagiados de COVID-19 y evitar de esta manera una contaminación cruzada. Entre otras medidas que se refuerzan con capacitaciones son el uso correcto de los equipos de protección, el lavado de manos, la limpieza de superficies, la desinfección del material médico, el cambio de guantes entre un paciente y otro, etc.

¿En qué lugares habéis han trabajado?
Empezamos en junio de 2020, y desde entonces hemos recorrido varios estados de México, particularmente en lugares donde el acceso de las personas a la atención médica es limitado. Empezamos en la Ciudad de México, visitamos hospitales en el estado de Guerrero, Oaxaca, Tabasco y comunidades indígenas de Yucatán. Recientemente estuvimos haciendo evaluaciones en los estados de Colima y Michoacán. En estos tres meses hemos apoyado 27 hospitales para hacer evaluaciones de los cuales se ha brindado apoyo directo en 12 estructuras sanitarias, tanto hospitales como centros de salud.

En Yucatán, ofrecimos talleres en la comunidad de Tiholop en el que también participaron promotores de salud de Huechenbalam, Chankom, Xuxcab, Mahas, Ekpedz, Tixcacalcupul y Muchucuxcah con la finalidad de fortalecer conocimientos de COVID-19 debido a la desinformación que tenía la población, la falta de medidas adaptadas a sus contextos sobre cómo protegerse y qué hacer en caso de que presentar síntomas graves y a dónde dirigirse.

¿Qué necesidades de salud encontrasteis?
En términos generales, tanto en las comunidades indígenas como en poblaciones urbanas nos encontramos con que aún es necesaria la promoción de la salud, existen falsas creencias, mitos y desinformación. Las personas enfermas no están llegando a los hospitales. Han disminuido muchísimo los casos de personas que llegan al hospital, no porque los números realmente estén bajando, sino por el temor que siente la población de acercarse a un hospital, bien sea para una consulta médica de otro tipo de enfermedades o por problemas respiratorios relacionados con el COVID-19 o seguimientos como controles prenatales, etc.

¿Cómo ha sido la respuesta del personal de salud de estos hospitales?
Lo que nos hemos encontrado, a seis meses de que fue declarada la emergencia sanitaria en México, es que los hospitales han hecho lo mejor que pueden con lo que tienen, están mucho mejor preparados. Sin embargo, seguimos encontrando que hay falta de recursos humanos debido a que muchos trabajadores sanitarios tuvieron que ser dados de baja por alta vulnerabilidad y no se sabe cuándo va a ser su regreso.

La mayoría del personal de salud al frente de la atención de pacientes COVID-19 se ha mostrado muy comprometido con la atención a los pacientes. Sin embargo, en hospitales de Guerrero nos dimos cuenta que una parte del personal médico se negaba a atender a pacientes COVID-19 dejando al personal de medicina general o de enfermería, que en ocasiones no está debidamente capacitado, al frente de la atención y con una sobrecarga de trabajo.

Durante esta intervención, notamos que existe una desinformación sobre el uso correcto del equipo de protección entre el personal médico en los hospitales, en muchos lugares no están usando el equipo de protección correcto por área, el recomendado por la Organización Mundial de la Salud. Nosotros en las capacitaciones es un tema que estamos reforzando mucho con ellos para que el personal utilice el equipo recomendado y evitar el uso excesivo del equipo y que no utilicen equipo que no necesitan en áreas donde no es necesario.

¿Cuáles son las principales preocupaciones frente a la pandemia en el país del equipo?
Además de la falta de personal médico capacitado para atender casos COVID-19 y casos no COVID-19, consideramos que es muy importante hacer un esfuerzo en promoción de la salud y que las personas entiendan que pueden acudir al hospital de manera segura porque se están tomando estas medidas. Es en eso precisamente en lo que estamos trabajando para apoyar a los hospitales, que tomen estas medidas para evitar que el personal y también los pacientes estén en riesgo de contagio y que los demás servicios médicos puedan estar abiertos a la población.

El temor a la COVID-19 impide a muchas personas enfermas ir al hospital