Gaza: un duro golpe para la ayuda humanitaria
La amenaza de Israel de denegarnos el registro así como a otras ONG internacionales es un intento cínico de restringir aún más los servicios humanitarios en Gaza y Cisjordania, lo que supone una violación de sus obligaciones en virtud del derecho internacional humanitario. Al atacar a las ONG, Israel está haciendo uso de obstáculos burocráticos y acusaciones infundadas para restringir arbitrariamente el acceso a la atención médica esencial para las y los palestinos y limitar el testimonio de organizaciones independientes sobre el terreno. MSF rechazamos de manera inequívoca las recientes acusaciones de las autoridades israelíes. Si la realidad que nuestros equipos presencian en Gaza (la muerte, la destrucción y el coste humano de la violencia genocida) resulta incómoda para algunos, la responsabilidad recae en quienes cometen estas atrocidades, no en quienes las denuncian.
En un momento como el actual en el que las necesidades humanitarias son enormes, estas acusaciones y la amenaza de retirar el registro ponen en peligro nuestra capacidad para trabajar y dejan en el aire la atención médica vital que precisan cientos de miles de palestinos. El Gobierno israelí está tratando de bloquear la poca ayuda y los servicios que quedan en Gaza. MSF seguimos dispuestos a colaborar con las autoridades israelíes para mantener nuestras operaciones y para poder mantener nuestro apoyo a un sistema sanitario que ha quedado prácticamente destruido. La ayuda humanitaria no es un favor, es una obligación legal en virtud del derecho internacional.
Situación del registro de Médicos Sin Fronteras en Gaza y Cisjordania
El 31 de diciembre de 2025 expiró nuestro registro para trabajar en Gaza y Cisjordania. La comunicación oficial recibida indica que se nos exigiría cesar nuestras operaciones antes del 1 de marzo de 2026. No obstante, en este momento MSF seguimos trabajando en Gaza y Cisjordania y nuestros proyectos continúan atendiendo a pacientes palestinos.
En junio de 2025, MSF presentamos una nueva solicitud de registro para poder seguir trabajando con normalidad a partir del 1 de enero de 2026. Hasta la fecha, no hemos sido informados de ninguna decisión oficial sobre esta solicitud, Aunque esta se considera pendiente e incompleta por parte de Israel. Esto se debe a que, aunque hemos cumplido con los requisitos de Israel y hemos presentado la mayor parte de la información requerida, no hemos entregado una lista con información personal de nuestro personal palestino. Llevamos meses intentando contactar con las autoridades israelíes sin obtener respuesta. Seguimos buscando garantías y claridad acerca de esta petición, que es preocupante, pues esto podría suponer una violación de las obligaciones de Israel en virtud del derecho internacional humanitario y también de nuestros principios humanitarios, y como empleador.
MSF tenemos preocupaciones legítimas en torno al requisito de registro que exige compartir la información personal de nuestro personal palestino con las autoridades israelíes, preocupaciones que se ven agravadas por el hecho de que 15 compañeros y compañeras de MSF han sido asesinados por las fuerzas israelíes. En cualquier contexto -y especialmente en uno en el que los trabajadores médicos y humanitarios han sido intimidados, detenidos arbitrariamente, atacados y asesinados en gran número-, exigir listas de personal como condición para acceder al territorio constituye una extralimitación escandalosa que socava la independencia y la neutralidad humanitarias. Esta exigencia resulta aún más peligrosa debido a la falta de claridad sobre cómo se utilizarán, almacenarán o compartirán datos tan sensibles.
Desde MSF reiteramos nuestro compromiso de permanecer en Palestina y seguir prestando asistencia médico-humanitaria vital en Gaza y Cisjordania. Para 2026, MSF hemos comprometido entre 100 y 120 millones de euros para nuestra respuesta humanitaria en Gaza. Muchos de los servicios médicos que ofrecemos no están disponibles en otras partes del territorio debido a la destrucción del sistema sanitario.
MSF somos una organización médico-humanitaria neutral e independiente que presta asistencia basándose exclusivamente en las necesidades médicas. Contamos con estrictas políticas internas para garantizar el cumplimiento de la legislación aplicable y evitar cualquier desvío de la ayuda o asociación con grupos armados.
Hacemos un llamamiento a las autoridades israelíes para que garanticen que MSF y otras ONG internacionales podamos estar registradas en Israel y seguir trabajando en Gaza y Cisjordania en 2026. Asimismo, instamos a la comunidad internacional a apoyar el registro de organizaciones humanitarias independientes y con experiencia para evitar que cientos de miles de personas palestinas se queden sin acceso a atención médica esencial y ayuda humanitaria.
Preguntas y respuestas sobre el trabajo de MSF en Gaza
Médicos Sin Fronteras prestamos una enorme cantidad de atención sanitaria crítica en Gaza, Palestina, pero incluso así no es suficiente para cubrir las necesidades abrumadoras de la población. Israel está tomando ahora medidas para detener el trabajo de 37 ONG, entre ellas MSF, en Gaza y Cisjordania, amenazando con retirar su registro. Esto se suma a la intimidación, la presión y las campañas de difamación que nosotros y otras organizaciones de ayuda hemos sufrido por parte de las autoridades israelíes al trabajar, y denunciar públicamente la situación, en Gaza y Cisjordania. A continuación, MSF respondemos a las preguntas más frecuentes sobre la realidad de nuestro trabajo en el terreno y sobre nuestras evaluaciones en curso en relación con el proceso de registro necesario para poder seguir trabajando en Palestina.
¿Cuál es la respuesta de MSF a las acusaciones de las autoridades israelíes de que su labor médica en Gaza no es significativa o necesaria?
Solo en 2025, los equipos de MSF atendieron más de 100.000 casos de trauma; gestionaron la atención de más de 400 camas hospitalarias; realizaron 22.700 intervenciones quirúrgicas a casi 10.000 pacientes; llevaron a cabo cerca de 800.000 consultas ambulatorias; administraron 45.000 vacunas; asistieron en más de 10.000 partos; proporcionaron más de 40.000 sesiones individuales de salud mental y sesiones grupales a más de 60.000 personas; distribuyeron más de 700 millones de litros de agua y produjeron cerca de 100 millones de litros de agua potable. Muchos de los servicios que presta MSF no están disponibles en otros lugares de Gaza debido a la destrucción del sistema de salud.
Desde el 1 de enero de 2026, el registro de MSF ya no es válido y se nos exigirá cesar nuestras operaciones antes del 1 de marzo de 2026. Si MSF pierde el acceso a Gaza, cientos de miles de personas perderán el acceso a atención médica crítica y al agua. El trabajo vital de MSF beneficia a cerca de medio millón de personas en Gaza.
En Gaza, MSF apoya actualmente a seis hospitales públicos y gestiona dos hospitales de campaña. También apoyamos siete centros de atención sanitaria general y gestionamos un centro de alimentación para pacientes hospitalizados con desnutrición. MSF ha abierto recientemente seis nuevos puntos médicos donde proporcionamos atención de heridas y otros servicios de salud general.
MSF trabaja en Palestina desde 1988.
¿Es cierto que MSF no ha cooperado con Israel?
Durante muchos meses, MSF ha buscado sin éxito un diálogo con las autoridades israelíes sobre la renovación de nuestro registro para trabajar en Palestina. Seguimos abiertos al diálogo con las autoridades israelíes para mantener nuestras operaciones médicas críticas en Gaza y Cisjordania y garantizar que MSF pueda seguir prestando atención médica esencial y que salva vidas a personas en situación de extrema necesidad, al tiempo que protegemos a nuestros equipos. Cualquier posible paso a seguir sería consultado con nuestros colegas palestinos.
Al acusar a MSF, así como a otras ONG, de no cooperar y al llevar a cabo campañas de difamación contra organizaciones de ayuda, Israel utiliza acusaciones infundadas para restringir arbitrariamente el acceso de los palestinos a atención crítica y limitar la labor de observación de organizaciones independientes que trabajan sobre el terreno. Este tipo de acusaciones contribuye a la deslegitimación de los trabajadores humanitarios que prestan servicios vitales en condiciones extremadamente difíciles.
Observamos que estas acusaciones encajan en un prolongado patrón utilizado por las autoridades israelíes, junto con numerosos obstáculos físicos y burocráticos, para restringir la entrada y la entrega de ayuda en Gaza. Tácticas similares se utilizaron en 2024 contra la UNRWA. Las acusaciones se utilizan para justificar acciones que contradicen claramente las afirmaciones del gobierno israelí de que está facilitando la provisión de asistencia humanitaria a la Franja de Gaza.
¿Cuál es la situación del registro de MSF para operar en Gaza y Cisjordania?
Desde el 1 de enero de 2026, el registro de MSF para trabajar en Gaza y Cisjordania ha expirado y, por tanto, ya no es válido. En consecuencia, se nos exige cesar las operaciones antes del 1 de marzo de 2026.
Estamos explorando vías para garantizar que nuestra respuesta humanitaria continúe en Gaza y Cisjordania. También estamos dialogando con las autoridades israelíes para garantizar que podamos continuar nuestras actividades, cuya interrupción constituye una violación directa de la Resolución 2720 del Consejo de Seguridad de la ONU, que exige la entrega sin obstáculos de ayuda humanitaria a la población civil.
Para 2026, MSF ha comprometido un presupuesto estimado de entre 100 y 120 millones de euros para nuestra respuesta humanitaria en Gaza.
¿Cuál es el impacto real de la expiración del registro de MSF?
MSF sigue siendo plenamente operativa en Gaza y Cisjordania y continúa prestando atención médica crítica. Sin embargo, dado que el registro de MSF en Israel expiró el 31 de diciembre de 2025, ya no estamos autorizados a importar suministros ni a permitir la entrada de personal internacional en Gaza. Esto priva a nuestros equipos médicos de materiales y competencias técnicas muy necesarios.
Seguimos comprometidos a prestar asistencia a la población palestina en Gaza y Cisjordania y pedimos a las autoridades israelíes que reviertan su decisión sobre nuestro registro y establezcan un contexto operativo aceptable, incluida la seguridad del personal de MSF y de los pacientes.
¿Es cierto que MSF consideró proporcionar a Israel una lista definida de personal?
En un esfuerzo por explorar todas las opciones posibles —por limitadas que fueran— para seguir prestando atención médica crítica, MSF informó a las autoridades israelíes el 23 de enero de que, como medida excepcional, estaría dispuesta a compartir una lista definida de nombres de personal palestino e internacional, sujeta a parámetros claros y con la seguridad del personal como eje central. Esta posición se definió tras consultar con nuestros colegas palestinos y con el claro entendimiento de que no se compartiría información del personal sin su autorización expresade las personas afectadas.
Sin embargo, pese a los esfuerzos reiterados, quedó claro que no fue posible entablar un diálogo con las autoridades israelíes sobre los aspectos concretos que considerábamos necesarios. Estos incluían que cualquier información del personal se utilizaría únicamente para su propósito administrativo declarado y no pondría en riesgo a nuestros colegas; que MSF mantendría plena autoridad sobre todas las cuestiones de recursos humanos y la gestión de los suministros médico-humanitarios; y que cesarían todas las comunicaciones que difaman a MSF y socavan la seguridad del personal.
Como resultado, y ante tal incertidumbre, hemos concluido que no compartiremos información del personal en las circunstancias actuales. MSF sigue abierta a un diálogo continuo con las autoridades israelíes para mantener nuestras operaciones médicas críticas en Gaza y Cisjordania y garantizar que MSF pueda seguir prestando atención médica esencial y que salva vidas a personas en situación de extrema necesidad.
¿Proporcionó MSF a Israel una lista de personal en algún momento?
No. En ningún momento entregamos a las autoridades israelíes ninguna lista de nuestro personal nacional o internacional como parte de este proceso de registro.
¿Por qué MSF consideró compartir una lista definida de personal con Israel?
La expulsión de MSF, junto con decenas de otras organizaciones humanitarias, privaría a cientos de miles de personas de atención médica esencial. MSF es una de las pocas organizaciones internacionales capaces de ser testigo y denunciar el genocidio en curso y, si nos vemos obligados a irnos, perderemos esta capacidad.
Las autoridades israelíes han obligado a las organizaciones humanitarias, incluida MSF, a enfrentarse a una elección imposible: compartir información sobre nuestro personal o interrumpir la atención médica crítica en un contexto de necesidades humanitarias abrumadoras y violencia extrema contra los trabajadores de la salud.
Ante la amenaza inminente del cierre de nuestros proyectos, MSF quiso explorar todas las posibilidades para seguir prestando atención médica en Gaza y Cisjordania. Por ello, escribimos a las autoridades israelíes explicando que, como medida excepcional y en circunstancias excepcionales, estaríamos dispuestos a proporcionar una lista definida de personal sujeta a parámetros claros y con la seguridad del personal como eje central.
No compartimos los datos personales de ninguno de nuestros colegas. Pese a los esfuerzos reiterados, quedó claro que no fue posible entablar un diálogo con las autoridades israelíes sobre los aspectos concretos que considerábamos necesarios. Como resultado, y ante tal incertidumbre, hemos concluido que no compartiremos información del personal en las circunstancias actuales.
¿Cómo consultó MSF al personal palestino sobre la petición de Israel de una lista de personal?
Este proceso incluyó un diálogo a distintos niveles dentro de los equipos y, de manera fundamental, con nuestros colegas palestinos, teniendo en cuenta sus perspectivas y preocupaciones, incluidas las relacionadas con su seguridad personal y las consecuencias de una posible retirada de MSF.
En todo momento se recalcó que no se compartiría ninguna información sin la autorización de la persona afectada y que no debía ejercerse presión alguna sobre nadie en relación con decisiones que afectaran a la continuidad de las operaciones de MSF en Gaza y Cisjordania. También se subrayó que no participar no tendría impacto alguno en el empleo de las personas en MSF.
Para recabar la opinión del personal se utilizaron diversos canales, entre ellos grupos de discusión, conversaciones individuales, encuestas y encuentros abiertos. En estos intercambios, nuestros colegas expresaron una amplia variedad de preocupaciones, incluidos los riesgos para la seguridad y la incertidumbre sobre las implicaciones para nuestros principios humanitarios. Algunas personas manifestaron temor a posibles represalias derivadas de compartir sus datos, mientras que otras cuestionaron si cumplir con la solicitud conduciría efectivamente a la renovación del registro o, por el contrario, a nuevas exigencias.
¿Cómo puede el personal dar su consentimiento en este entorno?
Reconocemos las limitaciones y dificultades a las que se enfrentan nuestros colegas palestinos para otorgar un consentimiento informado adecuado en este contexto de coerción impuesto por las autoridades israelíes. Israel puso deliberadamente a MSF y a nuestros colegas palestinos ante una elección imposible: o proporcionamos información sobre nuestros colegas o corremos el riesgo de vernos obligados a abandonar a cientos de miles de palestinos que necesitan atención médica vital. Ante tal incertidumbre , es imposible que nuestro personal sepa a qué estaría accediendo si proporcionara sus nombres.
A pesar de las dificultades relacionadas con el consentimiento, no era posible ni aceptable tomar decisiones sin debatirlas con nuestros colegas palestinos. Lo que se llevó a cabo fue una consulta, no una transferencia de responsabilidad institucional. La intención nunca fue pedir a nuestros colegas que cargaran con el peso de una decisión insoportable, sino garantizar que sus opiniones fueran escuchadas en una cuestión que resulta existencial para su seguridad y su trabajo.
¿Está MSF pagando compensaciones a las familias de los miembros del personal que han sido asesinados por las fuerzas israelíes?
Sí, estamos ofreciendo apoyo financiero a todas las familias de los miembros del personal de MSF que han sido asesinados por las fuerzas israelíes. Estamos en contacto con todas las familias para apoyarlas, incluido el apoyo legal y financiero y la cobertura sanitaria para las personas dependientes, y continuaremos haciéndolo.
Las autoridades israelíes afirman que el personal de MSF tiene vínculos con el terrorismo. ¿Cómo responde MSF a estas acusaciones?
MSF se toma estas acusaciones muy en serio. MSF nunca emplearía conscientemente a personas que participen en actividades militares. Cualquier empleado con vínculos con un grupo armado supondría un grave riesgo para nuestro personal y para nuestros pacientes. Por este motivo, en todos los lugares donde operamos, todo el personal de MSF debe comprometerse con la Carta de MSF, que incluye la adhesión estricta a los principios humanitarios, la independencia y la ética médica.
Los procedimientos de contratación incluyen una diligencia rigurosa, verificaciones de antecedentes y referencias, comprobación de currículums y períodos de prueba. En este contexto, MSF ha implementado un proceso reforzado de selección y evaluación para todo el personal contratado. Como en cualquier otro lugar, MSF opera estrictamente de acuerdo con los principios de neutralidad, imparcialidad e independencia, prestando atención médica únicamente en función de las necesidades, independientemente de la autoridad política o la afiliación. Nuestro apoyo al sistema de salud en Gaza es puramente humanitario y en ningún caso ideológico.
¿Es cierto que MSF tiene una relación con Hamás en Gaza?
MSF trabaja con el Ministerio de Salud de Gaza, que forma parte de la administración civil de Hamás. La actual campaña de difamación contra las organizaciones de ayuda por parte de las autoridades israelíes afirma que “MSF comparte información con una organización terrorista”, cuando en realidad la coordinación con las autoridades médicas es una práctica estándar en cualquier lugar donde operamos. Estas tácticas de difamación intentan desviar la atención de la catástrofe humanitaria sobre el terreno. Como en todas partes, MSF opera estrictamente de acuerdo con los principios de neutralidad, imparcialidad e independencia, prestando atención médica únicamente en función de las necesidades, independientemente de la autoridad política o la afiliación.
¿Cuál es la respuesta de MSF a la acusación de que la ayuda no llega a las personas necesitadas, sino que es tomada por Hamás?
Nuestras operaciones son independientes, transparentes y están sujetas a controles estrictos. Una revisión realizada por USAID no encontró pruebas de una desviación generalizada de la ayuda humanitaria por parte de Hamás en Gaza. Altos mandos del ejército israelí también han reconocido que no existe evidencia de una desviación sistemática y a gran escala de la ayuda humanitaria por parte de Hamás en Gaza.
Desde el inicio de esta guerra, el número de camiones que transportan medicamentos, alimentos y agua que han logrado cruzar las fronteras hacia Gaza ha sido completamente insuficiente en comparación con la magnitud de la destrucción y de las necesidades. Durante los últimos dos años, hemos comunicado y documentado las formas en que la cadena de suministro de ayuda humanitaria a Gaza ha sido estrangulada de facto por las autoridades israelíes. Se han impuesto largos procedimientos burocráticos y listas de “artículos de doble uso”. La prohibición de estos “artículos de doble uso” es la razón por la cual algunos materiales no han podido entrar en Gaza, incluidos bisturíes y generadores de oxígeno.
¿Por qué MSF condena a Israel pero no a Hamás?
Nos horrorizó la matanza de 1.200 personas en Israel por parte de Hamás y condenamos inequívocamente esos ataques. Nos horroriza la espiral de violencia y las tragedias en ambos lados. Nuestras comunicaciones se basan en lo que nuestros equipos médicos ven sobre el terreno y en su trabajo en los centros de salud que apoyamos. Por ello, hemos denunciado el genocidio en curso en Gaza. Alzamos la voz cuando somos testigos de sufrimiento inaceptable, ataques contra instalaciones sanitarias, denegación de acceso a la atención médica y cuando las partes en conflicto no protegen a la población civil.
¿Han atendido los equipos de MSF a rehenes o pide MSF su liberación?
A lo largo de nuestras actividades en Gaza desde el 7 de octubre de 2023, nunca nos hemos encontrado con un paciente que se presentara como uno de los rehenes. Nuestro trabajo como personal médico es proporcionar atención sanitaria a cualquier persona que la necesite: todo paciente es un paciente. Es un principio fundamental de la ética médica proporcionar atención sanitaria en el mejor interés de cualquier paciente. Compartimos el dolor por el sufrimiento padecido por quienes fueron tomados como rehenes el 7 de octubre de 2023, así como por la angustia de sus seres queridos. No solo desde octubre de 2023, sino en todos los contextos y en cualquier situación de conflicto, MSF pide la protección de la población civil.
¿Cómo responde MSF a las acusaciones sobre su falta de neutralidad?
Unidos bajo una misma carta, los equipos de MSF están formados por profesionales de la salud, personal logístico y administrativo de decenas de nacionalidades, tanto personal internacional como colegas contratados localmente. Tras evaluar las necesidades de las comunidades afectadas, prestamos asistencia de acuerdo con la ética médica y los principios de la acción humanitaria.
La imparcialidad es la piedra angular de la misión de MSF. Prestamos ayuda sin discriminación, priorizando a quienes corren un riesgo inmediato mayor. MSF actúa con un espíritu de neutralidad y no toma partido en los conflictos armados. No obstante, podemos denunciar públicamente y criticar los obstáculos a nuestro trabajo humanitario y las violaciones del derecho internacional.
En situaciones de conflicto, MSF da testimonio de la situación de las víctimas, en particular de la población civil, y en este sentido, alzamos la voz.
Nuestros equipos informan de lo que ven con sus propios ojos y de lo que ellos mismos experimentan en Gaza y Cisjordania. Numerosos observadores, expertos jurídicos, organizaciones de derechos humanos y varios informes de las Naciones Unidas describen también la destrucción total de la Franja de Gaza. Esto incluye el desmantelamiento del sistema de salud por parte de Israel, el asedio impuesto al territorio, el desprecio por la población y las infraestructuras civiles, y una hambruna provocada por el ser humano, que forman parte de una campaña genocida.
70.112 personas han muerto y 170.909 han resultado heridas en Gaza
Desde el anuncio del acuerdo de alto el fuego el 11 de octubre de 2025 y hasta el 8 de diciembre, 376 palestinos han perdido la vida, 981 han resultado heridos y 626 han sido rescatados de entre los escombros.
Según el Ministerio de Salud palestino en Gaza, en una declaración publicada en noviembre de 2025 se afirma que hay más de 6.009 amputaciones que requieren rehabilitación urgente y a largo plazo. El 25% son niños y niñas y el 12,7 % son mujeres.
A fecha de 22 de noviembre, todos los centros sanitarios operativos de Gaza solo funcionan parcialmente excepto un centro de atención primaria y 7 puntos médicos que funcionan a pleno rendimiento. Hay 18 hospitales parcialmente operativos en toda la Franja y 18 que no funcionan en absoluto, según OCHA.
Según datos israelíes (y según informa Médicos por los Derechos Humanos - Israel), al menos 98 palestinos de Gaza han muerto bajo custodia israelí desde octubre de 2023. Creen que la cifra real es mucho mayor.
A fecha de 5 de diciembre, 6.906 camiones de ayuda humanitaria han llegado a su destino en Gaza desde el 11 de octubre, el 81 % de los cuales transportan alimentos. Si se calcula la media, serían unos 125 camiones al día.
Sin acceso humanitario, no hay un alto el fuego real
Un alto el fuego solo tiene sentido si permite proteger a la población civil y garantizar el acceso a atención médica, agua potable, alimentos y servicios básicos.
En Gaza, el sistema sanitario ha sido prácticamente destruido. Hospitales, centros de salud, infraestructuras y personal han quedado devastados tras meses de violencia. En este contexto, el acceso de organizaciones médico-humanitarias independientes como Médicos Sin Fronteras es vital.
Las restricciones impuestas al registro y a la operación de organizaciones humanitarias ponen en riesgo la continuidad de la atención médica vital para cientos de miles de personas. Limitar el acceso humanitario no protege a la población civil: la expone aún más.
El derecho internacional humanitario obliga a las partes en conflicto a permitir y facilitar la entrega de ayuda humanitaria imparcial. No se trata de una concesión, sino de una obligación legal.
Denegar el registro de nuestra organización en la Franja nos impedirá seguir prestando asistencia médica en 20 centros de salud y puntos médicos de Gaza. MSF desempeñamos un papel vital en la Franja, donde prestamos apoyo a 1 de cada 5 camas de hospital y asistimos 1 de cada 3 partos. Nuestros equipos gestionan clínicas para personas con lesiones traumáticas y enfermedades crónicas, tratan a niños y niñas con desnutrición y prestamos atención médica a miles de pacientes. Solo en 2025, distribuimos 700 millones de litros de agua a la población gazatí. Y a pesar de todo ello, la cantidad de ayuda que proporcionamos no es ni mucho menos suficiente para satisfacer las abrumadoras necesidades de Gaza. En los últimos días, se ha denegado la entrada a Gaza de todo tipo de suministros y de personal internacional.
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Médicos Sin Fronteras en Gaza
Nuestras actividades (de octubre de 2023 al 22 de noviembre de 2025)
- Personal contratado localmente: 1.084
- Personal internacional: 49
- Personal incentivado del Ministerio de Salud: 1.810
Desde el principio de la guerra, 15 trabajadores humanitarios de MSF han sido asesinados en Gaza.
Nuestros equipos ofrecen apoyo quirúrgico, atención a heridas, fisioterapia, atención materna y pediátrica, atención primaria, vacunación y servicios de salud mental, además de distribuir agua.
Datos médicos intersectoriales de MSF desde octubre de 2023 hasta el 30 de septiembre de 2025:
Los siguientes datos se han recopilado de las diferentes secciones de MSF desde el inicio de la guerra, pero no representan un conjunto de datos totalmente preciso o exhaustivo.
- Consultas externas: 1.446.081
- Presentaciones en urgencias: 499.758
- Personas tratadas por diarrea: 88.474
- Intervenciones quirúrgicas: 20.444
- Pacientes ingresados: 72.529
- Consultas prenatales: 77.954
- Partos: 19.500
- Consultas individuales de salud mental: 83.583
- Consultas por enfermedades no transmisibles: 107.516
MSF prestamos actualmente apoyo a 6 hospitales (Nasser, Al Aqsa, Al Helou, Al Ahli, Al Shifa y Al Ranteesi). Gestionamos también dos hospitales de campaña en Deir Al Balah y cuatro centros de atención primaria (PHCC) en Al Mawasi, Al Attar, Jan Yunis y la ciudad de Gaza, además de prestar apoyo a otro más. También gestionamos un centro de alimentación para pacientes hospitalizados con 16 camas y recientemente ha abierto seis nuevos puntos médicos que proporcionan atención de heridas y otros servicios de atención primaria de salud para algunos de ellos, además de su clínica de atención de heridas en la ciudad de Gaza y Deir El Balah.
Actividades de producción y distribución de agua
De enero a finales de noviembre de 2025
- Total de agua distribuida: 719.754,89 m3
- Total de agua producida: 99.619,07 m3
A pesar del acuerdo de alto el fuego, la violencia y los asesinatos de palestinos y palestinas continúan a diario e Israel mantiene su bloqueo, impidiendo que entre ayuda suficiente en la Franja, privando a la población de lo esencial para vivir y prolongando este genocidio.
• A pesar del acuerdo de alto el fuego, las fuerzas israelíes siguen matando y hiriendo a la población palestina, incluidos niños y niñas, con drones, ataques aéreos y disparos. Desde el 11 de octubre, más de 300 personas han sido asesinadas y más de 900 han sido heridas, según el Ministerio de Salud.
• La población palestina de Gaza depende casi por completo de la ayuda para su supervivencia básica. Aunque los camiones comerciales están entrando en Gaza, la cantidad de mercancías que las autoridades israelíes permiten introducir en la Franja -ya sea traídas por organizaciones humanitarias, gobiernos, organizaciones privadas con o sin ánimo de lucro- es muy insuficiente, se bloquea deliberadamente y sigue manteniendo la vida de los palestinos pendiendo de un hilo.
• La campaña genocida de Israel en Gaza ha destruido la mayor parte de los medios de vida de las y los palestinos en la Franja, y las autoridades israelíes siguen negando a la población sus necesidades más básicas para sobrevivir. El genocidio en Gaza se ha llevado a cabo no solo mediante asesinatos, detenciones y ataques directos, sino también mediante la destrucción sistemática de las infraestructuras y la denegación de los medios de supervivencia: alimentos, agua, refugio, atención sanitaria, combustible y medios de subsistencia.
• Gaza está en ruinas. El impacto de tal devastación y destrucción de la infraestructura pública y privada, incluido el sistema de salud, será una tarea titánica de reconstrucción y recuperación. Las fuerzas israelíes han atacado sistemáticamente el sistema de salud de Gaza, bombardeando hospitales, asaltando instalaciones médicas y poniendo en peligro la vida del personal y los pacientes, lo que va acompañado de la persecución del personal médico. Más de 1.700 trabajadores sanitarios han sido asesinados. Se trata de graves violaciones del derecho internacional humanitario y constituyen un desmantelamiento deliberado del sistema sanitario de Gaza y la destrucción de las condiciones necesarias para la vida. Las consecuencias para la salud física y mental serán prolongadas y de gran alcance.
• Los recientes anuncios sobre la creación de las denominadas “comunidades seguras alternativas” no son más que una cortina de humo para desviar la atención del hecho de que Israel continúa su ocupación y bloqueo. La ayuda humanitaria debe respetar los principios humanitarios y llegar a todas las personas en función de sus necesidades.
· Los nuevos mecanismos de coordinación de la ayuda puestos en marcha desde el acuerdo de alto el fuego, entre los que se incluye la creación del Centro de Coordinación Civil-Militar (CMCC) para supervisar la ayuda humanitaria y su entrega al enclave, no han dado lugar al necesario aumento de la ayuda humanitaria en Gaza. Se necesita urgentemente una ampliación masiva para responder a la catástrofe humanitaria en curso.
EL BLOQUEO DE GAZA DEBE TERMINAR Y DEBE PERMITIRSE LA ENTRADA LIBRE DE AYUDA INCONDICIONAL, SIN RESTRICCIONES E IMPARCIAL
- Durante los últimos dos años, las autoridades israelíes han utilizado la ayuda humanitaria como arma, empleándola como moneda de cambio política mientras endurecían el bloqueo de Gaza, que dura ya 18 años, y mantenía a la población palestina a su merced. Las restricciones deliberadas y arbitrarias, los obstáculos burocráticos impuestos a las organizaciones humanitarias y la introducción de un enfoque militarizado y politizado en la distribución de la ayuda han limitado gravemente la respuesta humanitaria con consecuencias devastadoras. La ayuda no es una moneda de cambio. Es un salvavidas. Negarla es un castigo colectivo, un crimen de guerra.
- La privación sistemática e intencionada de ayuda, incluidos alimentos, agua, electricidad y suministros médicos, ha provocado muertes, desnutrición y traumas profundos que marcarán a la población de Gaza durante generaciones. El bloqueo de Gaza por parte de Israel y la obstrucción deliberada de la ayuda humanitaria han destruido prácticamente todo lo necesario para que la población satisfaga sus necesidades básicas, convirtiendo la supervivencia en una batalla diaria.
- Dado que Israel controla lo que entra en Gaza, la supervivencia de los palestinos en la Franja depende de la voluntad de las autoridades israelíes. Por ejemplo, el bloqueo total impuesto entre marzo y mayo y las restricciones a la entrada de alimentos que siguen vigentes en la actualidad provocaron una situación de hambruna en Gaza en septiembre, cuyos efectos aún se dejan sentir hoy en día.
- El plan de distribución de alimentos de Israel y Estados Unidos en Gaza -la denominada Fundación Humanitaria de Gaza- que se puso en marcha a finales de mayo, era un sistema militarizado y coercitivo que institucionalizaba la violencia e infligía graves lesiones y daños a personas desesperadas que buscaban ayuda. No era una solución humanitaria. El infame legado de la GHF debe servir como una clara línea roja: la ayuda humanitaria no puede coexistir con el control militarizado, la investigación política o los marcos excluyentes. MSF ha denunciado este plan como "asesinato orquestado" tras atender a más de 1.300 heridos, entre ellos 71 menores con heridas de bala y 28 muertos en 7 semanas en solo 2 clínicas del sur de Gaza.
- Si se lleva a cabo, la propuesta de Israel de crear entre 12 y 16 centros de ayuda a lo largo de la "línea amarilla" corre el riesgo de repetir los peligros y fracasos de la GHF, por lo que no debe apoyarse. MSF estamos especialmente preocupados por el interés continuo del Departamento de Estado de EE. UU. en seguir adelante con la propuesta de Comunidades Seguras Alternativas (ASC) y por la sugerencia de que los esfuerzos de reconstrucción y ayuda humanitaria se centren en estas comunidades. La población de Gaza necesita ayuda ahora, allí donde se encuentra.
- Desde el 10 de octubre (anuncio del alto el fuego) hasta el 27 de noviembre de 2025, entraron en Gaza 547 palés de suministros de MSF (suministros médicos, agua y artículos de saneamiento), lo que equivale a unos 29 camiones. Esto se compara con los 69 camiones que entramos durante las primeras 6 semanas del anterior alto el fuego. Sin embargo, 229 palés (13 camiones) recibieron finalmente la autorización y luego fueron rechazados en la frontera. Eso supone que el 30% de nuestros camiones fueron rechazados.
LAS FUERZAS ISRAELÍES CONTINÚAN CAUSANDO HERIDOS Y MUERTOS ENTRE LA POBLACIÓN PALESTINA DE GAZA A PESAR DEL ACUERDO DE ALTO EL FUEGO
- A pesar del acuerdo de alto el fuego que entró en vigor el 10 de octubre, más de 375 palestinos han sido asesinados por las fuerzas israelíes y más de 980 han resultado heridos, según datos del Ministerio de Salud a fecha de 8 de diciembre.
- Más de la mitad de Gaza sigue siendo completamente inhabitable e inaccesible para las personas y la ayuda, ya que Gaza está efectivamente dividida en una zona controlada por las fuerzas israelíes. Según el análisis de imágenes satelitales, a fecha de 11 de octubre de 2025, aproximadamente el 81% de todas las estructuras de la Franja de Gaza están dañadas.
- La denominada "línea amarilla", esbozada en el acuerdo de alto el fuego y aplicada por las fuerzas israelíes, divide ahora la Franja en dos. La línea parece intencionadamente poco clara y se va desplazando hacia el oeste con el paso del tiempo, reduciendo el espacio en Gaza, impidiendo que las personas accedan a la atención sanitaria (ya que muchas instalaciones se encuentran ahora al este de la línea) y, en ocasiones, desplazando por la fuerza a personas cuyas casas o refugios se encuentran de repente al otro lado de la misma. Se ha matado a palestinos, incluidos niños, en ataques y tiroteos tanto cerca de la línea amarilla como en el lado de la misma que no está bajo el control de las fuerzas israelíes. Los palestinos han sido "desplazados y confinados"; en total, casi el 60% de la Franja de Gaza permanece bajo el control del ejército israelí.
- Desde octubre de 2023, las fuerzas israelíes han matado a más de 70.000 personas, de las cuales más de 20.000 son niños y niñas, y otras 170.000 han resultado heridas, según el Ministerio de Salud. Se estima que 39.000 menores han perdido a uno o ambos padres, según la Oficina Central de Estadística de Palestina. Estas cifras ni siquiera reflejan el horror total, dado el número de personas desaparecidas que aún no han sido localizadas.
- No hay ningún lugar seguro en Gaza, ya que las acciones militares deliberadas, indiscriminadas y despiadadas de Israel han demostrado que consideran a toda la población como un objetivo legítimo y aplican castigos colectivos. Las acciones militares israelíes han atacado repetidamente a la población civil y los ataques han dejado barrios enteros en ruinas y familias aniquiladas.
EL SISTEMA SANITARIO DE GAZA HA SIDO DESTRUIDO Y MUCHOS TRABAJADORES SANITARIOS HAN SIDO DETENIDOS Y ASESINADOS
Trabajadoras y trabajadores sanitarios detenidos y asesinados:
- La asistencia sanitaria en Gaza ha quedado diezmada: según el Ministerio de Salud, desde el 7 de octubre de 2023 hasta el 7 de octubre de 2025, más de 1.722 trabajadores sanitarios han sido asesinados. A fecha de 23 de noviembre de 2025, 15 miembros de nuestro personal han sido asesinados en Gaza desde octubre de 2023, mientras que muchos familiares de nuestro personal también han sido asesinados en ataques israelíes. Las redadas han dado lugar a detenciones arbitrarias, torturas y desapariciones forzadas de trabajadores sanitarios, incluido nuestro personal. Según la OMS, actualmente hay 249 trabajadores sanitarios detenidos. Tres miembros de nuestro personal han sido intimidados y detenidos por las fuerzas israelíes, dos de los cuales han sido puestos en libertad y uno permanece detenido. Se trata de graves violaciones del derecho internacional humanitario y constituyen un desmantelamiento deliberado del sistema sanitario en Gaza y la destrucción de las condiciones necesarias para la vida.
MSF exigimos la protección inmediata del personal médico y las instalaciones sanitarias, incluida la liberación inmediata de los trabajadores sanitarios detenidos, y el pleno respeto del derecho internacional, incluida la protección del personal sanitario. Pedimos que se lleven a cabo investigaciones independientes sobre estas violaciones, incluido el asesinato de nuestro propio personal y de sus familiares, e instamos a los aliados de Israel a que aumenten la presión para poner fin al castigo colectivo de las y los palestinos y garantizar que se rindan cuentas por estos crímenes.
Destrucción de la infraestructura sanitaria
- La UNWRA ha proporcionado vivienda, educación y atención sanitaria a los refugiados palestinos y sus descendientes, además de ser una organización clave para la ayuda humanitaria durante el genocidio; su papel debe restablecerse. La UNWRA es un salvavidas para los palestinos tanto en Gaza como en Cisjordania.
- A fecha de 22 de noviembre, todos los centros sanitarios operativos de Gaza solo funcionan parcialmente, excepto un centro de atención primaria y 7 puntos médicos que funcionan a pleno rendimiento. Hay 18 hospitales parcialmente operativos en toda la Franja y 18 que están completamente inoperativos.
Debido al colapso de la infraestructura sanitaria de Gaza, la población civil se encuentra desprovista de atención médica vital. Pacientes con traumatismos, enfermedades crónicas, enfermedades transmisibles, niños y niñas con desnutrición y mujeres embarazadas están muriendo por causas que se podrían prevenir. No se trata solo de una emergencia humanitaria, sino de elementos de genocidio que persisten incluso después del acuerdo de alto el fuego.
Evacuaciones médicas
- Según la Organización Mundial de la Salud, actualmente hay más de 18.500 personas esperando ser evacuadas médicamente de Gaza, y el 22% de ellas son niños y niñas, ya que el tratamiento vital que necesitan no se puede proporcionar en la Franja. Las autoridades israelíes deben facilitar las evacuaciones médicas de todos los pacientes que las necesiten y se debe permitir que los pacientes viajen con al menos un cuidador. Se debe respetar plenamente su derecho a un regreso seguro, voluntario y digno a Gaza, si así lo deciden. Las personas que han sido evacuadas por motivos médicos, junto con sus cuidadores, también deben recibir condiciones de vida seguras y dignas por parte de los Estados de acogida.
- Según los registros del Ministerio de Salud (MOH), 1.092 pacientes fallecieron mientras esperaban la evacuación médica entre julio de 2024 y el 28 de noviembre de 2025. Sin embargo, es probable que esta cifra esté infravalorada, ya que se basa únicamente en las muertes notificadas.
- Mientras que algunos países -Egipto, Qatar, Emiratos Árabes Unidos, Turquía y Jordania- han asumido su parte de responsabilidad, otros han aceptado muy pocos pacientes, o incluso ninguno. Esta inacción es indefendible.
- Los países deben abrir sus puertas a los pacientes atrapados en Gaza que necesitan urgentemente atención especializada y vital. Deben dar prioridad a las evacuaciones en función de la urgencia médica y las necesidades clínicas, lo que incluye aceptar a adultos y personas mayores, que constituyen el 75% de la lista de espera.
- Es urgente establecer un sistema de evacuación médica claro y predecible, con un paso seguro, sin separación familiar y con un regreso seguro y voluntario garantizado a Gaza después del tratamiento. Además, se debe permitir salir de Gaza a las personas que lo deseen, siempre que se garantice su derecho a un regreso seguro y voluntario.
LAS NECESIDADES MÉDICAS, HUMANITARIAS Y DE SALUD MENTAL SIGUEN AUMENTANDO VERTIGINOSAMENTE
- Nuestros equipos continúan atendiendo a un gran número de personas en los centros médicos de toda la Franja, con 38.500 consultas y admisiones entre el 16 y el 22 de noviembre. Estas incluyen consultas ambulatorias, consultas en urgencias, atención traumatológica, salud mental, planificación familiar, partos, consultas por enfermedades no transmisibles, diarrea acuosa aguda y pacientes ingresados en departamentos hospitalarios u operados.
- Aunque a un nivel menor, la violencia no ha cesado y nuestros equipos tratan regularmente a pacientes con lesiones por explosiones o heridas de bala, incluidos menores, así como a un número cada vez mayor de personas que sufren lesiones traumáticas por accidentes domésticos debido a las condiciones inseguras en las que vive la mayoría de la población.
- Las condiciones de vida precarias e inseguras siguen afectando a la capacidad de curación de las personas y nuestros equipos atienden a personas cuyas heridas se han infectado o tienen gusanos, ya que no se pueden cambiar los vendajes con la regularidad que se debería. El aumento de las lluvias invernales no hace más que agravar esta situación. Sin acceso a laboratorios adecuados, incluso el diagnóstico de infecciones bacterianas es imposible y la prescripción de antibióticos de amplio espectro o incorrectos está aumentando la prevalencia de la resistencia a los antimicrobianos. El invierno está trayendo consigo un preocupante aumento de las infecciones respiratorias, que pueden ser especialmente peligrosas para los recién nacidos y las personas con problemas de salud preexistentes, incluidos los pacientes crónicos.
- Las autoridades israelíes siguen restringiendo la entrada de suministros y equipos de agua, saneamiento e higiene, lo que significa que muchas personas en Gaza no tienen acceso a agua potable ni a instalaciones sanitarias o de lavado adecuadas. Las enfermedades de la piel y la diarrea acuosa aguda son comunes, especialmente entre las niñas y los niños pequeños.
- Con la llegada del invierno, habrá más infecciones de las vías respiratorias, que son peligrosas, especialmente en menores de 5 años.
- Sin un suministro adecuado de equipos médicos, el tratamiento sigue siendo limitado. Israel bloquea constantemente los fijadores internos y externos, lo que afecta a la capacidad de las personas para curarse de lesiones ortopédicas graves.
- Con el sistema sanitario en ruinas y los principales hospitales destruidos por Israel, las personas con enfermedades complejas y crónicas llevan años sin poder acceder a la atención sanitaria. Las últimas máquinas de diálisis han sido destruidas o no pueden funcionar sin agua limpia suficiente, y las salas de oncología han sido bombardeadas. Actualmente hay 18.500 personas que necesitan un tratamiento especializado que no pueden recibir en Gaza y, posiblemente, muchas más que no han podido ser diagnosticadas.
- Solo queda un equipo pediátrico especializado muy limitado en Gaza, ya que ha sido destruido por Israel o se le ha denegado la entrada a Israel. Nuestros equipos que trabajan en unidades de cuidados intensivos con bebés muy enfermos a menudo han tenido que hacer que compartan incubadoras o incluso tanques de oxígeno. Las mujeres embarazadas han tenido dificultades para acceder a la atención médica, a veces dando a luz en tiendas de campaña y sin agua, ya que puede ser imposible acceder a un hospital.
- Hay 6.000 personas amputadas que necesitan rehabilitación urgente y a largo plazo. No es posible proporcionar el tratamiento necesario a todos los niños y niñas amputados de Gaza, ya que se bloquea la entrada de artículos esenciales para la atención sanitaria, desde productos para la prevención y el control de infecciones (alcohol, cloro) hasta instrumental quirúrgico (fijadores externos, dermatómetros, autoclaves). Muchos de estos artículos son herramientas esenciales para las amputaciones y el cuidado de las heridas. La desnutrición generalizada y las condiciones de hambruna (según datos del IPC) también socavan gravemente la cicatrización de las heridas, ya que los menores heridos no pueden acceder al aumento de calorías y proteínas que necesitan para recuperarse.
SOBRE EL CONTEXTO HISTÓRICO DE LA COLONIZACIÓN Y OCUPACIÓN DE PALESTINA
Décadas de ocupación, asedio y desplazamiento forzoso
El genocidio en Gaza tiene lugar en un contexto histórico de ocupación, colonización, bloqueo y desplazamiento forzoso del pueblo palestino por parte de Israel. Durante décadas, hemos sido testigos del sufrimiento, la muerte y las condiciones de vida insoportables de los palestinos provocadas por las políticas del Gobierno israelí.
Las políticas israelíes han provocado el desplazamiento forzoso de palestinos y la rápida expansión de los asentamientos israelíes en la Cisjordania ocupada. Las leyes y prácticas discriminatorias de Israel -entre las que se incluyen restricciones de movimiento, desalojos forzosos, demolición de viviendas y estructuras agrícolas palestinas, apropiación de tierras, violencia de los colonos y control militar generalizado- han limitado sistemáticamente el acceso de la población palestina a la atención sanitaria y otros derechos fundamentales, creando condiciones de apartheid, tal y como han documentado la Corte Internacional de Justicia y otras organizaciones jurídicas. Las incursiones militares prolongadas con el objetivo deliberado de desplazar por la fuerza e impedir el regreso de las comunidades afectadas, el uso desproporcionado de la fuerza y las barreras para acceder a servicios esenciales y agua potable (que forman parte de las políticas y prácticas de Israel hacia la anexión de Cisjordania), están contribuyendo a la limpieza étnica.
En Cisjordania, nuestros equipos están tratando a un gran número de pacientes con enfermedades crónicas, para quienes las interrupciones en el tratamiento -debido a la escasez de medicamentos y/o al acceso restringido a la atención sanitaria- pueden tener consecuencias graves, potencialmente mortales. Las necesidades de salud mental también están aumentando, impulsadas por los desplazamientos repetidos, el clima generalizado de miedo y el entorno hostil en general. La escalada de violencia de los colonos y las demoliciones de viviendas están perturbando la vida cotidiana y ejerciendo una enorme presión sobre el bienestar físico y psicológico de las comunidades afectadas.
Israel debe poner fin a todas las medidas coercitivas destinadas a la anexión, incluidas, entre otras, las operaciones militares prolongadas a gran escala, las barreras para proporcionar y recibir ayuda médica y humanitaria, los castigos colectivos, como las demoliciones de viviendas, la violencia de los colonos y las restricciones a la libertad de movimiento.
La campaña de Israel: genocidio en Gaza y limpieza étnica en Cisjordania
Si bien los últimos 26 meses han sido devastadores para las comunidades de la Franja de Gaza, Cisjordania e Israel, las dificultades a las que se enfrentan los palestinos en Gaza y Cisjordania son muy anteriores al 7 de octubre de 2023. Ya se estaba produciendo una grave crisis humanitaria bajo el bloqueo de Gaza por parte de Israel, que duraba 17 años. Los horribles ataques de Hamás el 7 de octubre de 2023 y el castigo colectivo que siguió marcaron un cambio de paradigma en la escala y la brutalidad de la violencia, con Israel llevando a cabo una campaña de genocidio y limpieza étnica contra los palestinos en Gaza: ataques selectivos e indiscriminados contra la población civil, destrucción sistemática del sistema sanitario, privación de ayuda, repetidos traslados forzosos de la población dentro de Gaza y destrucción de viviendas, escuelas e infraestructuras vitales.
Pese a que las situaciones en Gaza y Cisjordania son profundamente diferentes en cuanto a su escala y naturaleza, ambas reflejan patrones subyacentes similares de violencia, ocupación, asedio y desplazamiento forzoso.
LA CIJ Y LA COMPLICIDAD MUNDIAL
Violación continua de las resoluciones de la CIJ y complicidad mundial
Israel sigue desacatando las órdenes legalmente vinculantes de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de tomar medidas inmediatas para prevenir el genocidio, incluyendo permitir la prestación de ayuda humanitaria urgentemente necesaria en Gaza. Las autoridades israelíes están utilizando el hambre como arma de guerra y mantienen un estrecho asedio sobre Gaza que está teniendo efectos catastróficos para toda la población. Todos los Estados tienen el deber de prevenir y responder al genocidio. Los Estados que prestan apoyo a la campaña militar de Israel son cómplices y deben utilizar su influencia para proteger a la población civil.