Back to top

Burundi

Mapa de proyectos MSF Burundi
Consultas externas: 
2.200
Cirugías: 
1.000
-A A +A

En abril de 2015, Médicos Sin Fronteras empezó a trabajar en Bujumbura, la capital de Burundi, con motivo del estallido de violencia preelectoral.

Entre mayo y julio, MSF dio apoyo a los puestos de salud públicos cercanos a los lugares donde tuvieron lugar las manifestaciones; de esta forma, 120 pacientes pudieron recibir atención médica gratuita. Además, para mejorar la atención a pacientes traumáticos, MSF formó al personal del hospital Príncipe Rwagasore de Bujumbura y le donó medicamentos y suministros médicos.

Desde julio, MSF gestiona un centro de urgencias con 43 camas dentro del hospital Arche del distrito de Kigobe, en el norte de la capital. Este centro cuenta con una sala de urgencias, dos quirófanos y una unidad de cuidados intensivos. Los equipos dan asistencia médica gratuita a las víctimas de la violencia; para finales de 2015, habían tratado a 693 pacientes, 417 de los cuales requirieron hospitalización.

Debido al aumento de la violencia, decenas de miles de burundeses huyeron a la vecina Tanzania, donde MSF también inició varios proyectos.

Traspaso del proyecto de malaria

En enero de 2015 culminó el proceso de traspaso al Ministerio de Salud del proyecto de malaria de Kirundo; las últimas actividades en ser transferidas fueron las del distrito de Mukenke. Este proyecto se centraba en la reducción de la mortalidad por malaria severa y apostaba por el uso del artesunato inyectable, más corto más eficaz y con menos efectos secundarios que la quinina; dado que el Ministerio de Salud ha incluido el artesunato en el protocolo nacional de tratamiento, la presencia de MSF ya no era necesaria.

Fístula obstétrica

Cinco años después de su lanzamiento, en agosto el centro especializado en fístula obstétrica de Urumuri fue transferido al hospital regional de Gitega. La fístula es una consecuencia frecuente de complicaciones en el parto, que provoca incontinencia urinaria e incluso fecal, y esto a menudo conduce al repudio familiar y la exclusión social de la mujer. En estos cinco años, MSF operó a casi 1.800 mujeres, la mayoría de las cuales logró una recuperación completa.

 

Este artículo ofrece una visión general del trabajo de MSF en Burundi entre enero y diciembre de 2015; es un resumen que no puede considerarse exhaustivo. En 2015, MSF contaba en Burundi con 118 trabajadores, entre personal nacional e internacional, y gastó 3,9 millones de euros en sus actividades médico-humanitarias. MSF trabajó por primera vez en este país en 1992.