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Nigeria

Vacunaciones contra la meningitis en una epidemia: 
224.600
Consultas externas: 
33.500
Pacientes con malaria tratados: 
18.100
Partos (incluyendo cesáreas): 
9.200
Cirugías: 
2.400
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La inseguridad y los ataques suicidas provocaron nuevos desplazamientos, lo que incrementó las necesidades de ayuda médica y humanitaria en Nigeria a lo largo de 2015.

Más de dos millones de nigerianos han sido desplazados en todo el noreste del país, en gran medida como resultado de las violentas incursiones de Boko Haram (Estado Islámico de África Occidental). En especial, las comunidades rurales quedaron devastadas. La población de Maiduguri, la capital del Estado de Borno, se duplicó con creces debido a la afluencia de desplazados, lo que desbordó completamente los servicios básicos que la ciudad podía ofrecer. A pesar de la importante presencia del Ejército nigeriano, la región seguía siendo muy insegura: Maiduguri fue blanco de repetidos ataques suicidas con bombas y la gente tenía miedo de volver a sus hogares.

Desde mediados de 2014, MSF viene prestando atención médica a los desplazados y a las comunidades de acogida de Maiduguri y sus alrededores; en 2015, realizó unas 10.000 consultas externas al mes, en cuatro emplazamientos (dos en los campos y dos en pueblos de la zona). Uno de cada cuatro pacientes presentaba infecciones de las vías respiratorias. Desde mayo, este equipo comenzó a ofrecer también servicios de salud materna, y a finales de año había atendido a 16.200 mujeres durante al menos una consulta prenatal y asistido 1.330 partos. Además, más de 5.900 niños fueron atendidos en el programa de nutrición, y a partir de junio estuvo activa una unidad pediátrica para pacientes hospitalizados, en la que ingresaban unos 100 niños al mes. Desde octubre, MSF empezó a trabajar en el hospital Umaru Sheu, en Maiduguri, en el servicio de urgencias, y desde diciembre en el de cirugía.

En el campo de Kukerita (en el Estado de Yobe), otro equipo de MSF realizó 2.000 consultas externas, con un servicio de referencia hospitalaria para los casos complicados. También se encargó del suministro de agua potable: para finales de 2015, habría distribuido seis millones de litros a los desplazados. También prestó atención prenatal y rehabilitó el centro de salud de Kukerita (al que facilitó un generador para garantizar un suministro eléctrico estable durante todo el día).

Salud infantil

MSF trabaja en el Estado de Zamfara desde 2010, tras la crisis de envenenamiento por plomo que afectó a los niños de la región. En 2015, este equipo siguió controlando los niveles de plomo y menos de un 10% de los niños sometidos a pruebas precisaron terapia de quelación. El proyecto de Zamfara evolucionó, para prestar atención médica integral a los niños menores de 5 años de cinco aldeas, centrándose en la malaria, las infecciones de las vías respiratorias altas y bajas, la desnutrición y la diarrea. También administró vacunación rutinaria y gestionó un servicio de hospitalización pediátrica en colaboración con el Ministerio de Salud. En total, MSF realizó más de 19.300 consultas y admitió a 3.200 pacientes pediátricos en el hospital.

En junio se inició un nuevo programa en el Estado de Níger, de nuevo para responder al envenenamiento de niños con plomo, causado habitualmente por técnicas manuales de extracción y procesamiento de minerales. MSF formó al personal del hospital de Kagara en protocolos de tratamiento de la intoxicación por plomo y un equipo de promoción de la salud trabajó en dos aldeas para explicar la forma de reducir la exposición al plomo. Estas actividades de MSF llevaron al Gobierno a tomar medidas para paliar esta situación en ambas aldeas. A partir de octubre, MSF también apoyó al Ministerio de Salud en la clínica de Magiru para garantizar que los niños menores de cinco años recibían atención de calidad para las enfermedades infantiles más comunes.

Por otra parte, MSF puso en marcha un nuevo programa en el Estado de Kebbi: tres clínicas móviles y un centro de salud ofrecen atención ambulatoria y hospitalaria a niños menores de 15 años. En agosto, además, inauguró una clínica de malaria y para finales de año había tratado a más de 4.000 enfermos. MSF amplió sus servicios de consulta externa en octubre para incluir a personas de todas las edades, y a finales de año había realizado 5.400 consultas. En diciembre, el equipo también fue capaz de ampliar sus actividades de hospitalización, que se habían retrasado debido a la inseguridad.

Cirugía reconstructiva para niños

En agosto, un equipo quirúrgico hizo su primera visita a Sokoto para operar a 25 niños con noma (una infección gangrenosa facial que suele afectar a menores de 6 años), fisura palatina, labio leporino y otras malformaciones faciales. MSF garantizó la atención pre y posoperatoria, incluyendo el soporte nutricional y psicosocial para las familias, lo que ayudó a tranquilizar a los padres sobre las intervenciones quirúrgicas y permitió que los niños, con frecuencia víctimas de rechazo a causa de su condición, pudieran desarrollar sus habilidades sociales. También se llevaron a cabo cerca de 450 consultas de salud mental individuales y en grupo. En el caso del noma, en noviembre se organizaron actividades de promoción para informar sobre esta enfermedad y sobre la posibilidad de intervención quirúrgica. También se derivó a niños que necesitaban atención nutricional continua, y más de 300 niños fueron ingresados en el centro de nutrición terapéutica. A lo largo de 2016 se realizarán nuevas visitas quirúrgicas.

Salud sexual y reproductiva

En junio se inició un nuevo programa para las víctimas de violencia sexual y de género en Port Harcourt, y tras una campaña de sensibilización en septiembre, dirigida a colegios, centros de salud y medios de comunicación, la frecuentación mensual a la clínica aumentó de 35 a 70 pacientes. El paquete integral de atención incluye profilaxis posexposición (para prevenir el VIH y otras enfermedades de transmisión sexual), vacunación contra el tétanos y la hepatitis B, cura de heridas, anticoncepción de emergencia y asesoramiento.

El consolidado programa de obstetricia de emergencia de Jahun, desarrollado en el hospital público del Estado de Jigawa, admitió a un promedio de 900 pacientes al mes, de los cuales unos 100 requirieron cuidados intensivos. El personal trató a más de centenar de bebés al mes en la unidad neonatal. A lo largo del año, los cirujanos realizaron unas 2.400 intervenciones, incluyendo 300 reparaciones de la fístula obstétrica. Alrededor del 60% de los pacientes tenían entre 15 y 19 años.

Respuesta a emergencias

MSF cuenta con un sistema de alerta temprana y respuesta de emergencia con base en Sokoto. En 2015, intervino durante un brote de meningitis: fueron vacunadas 229.500 personas en una campaña masiva y más de 6.300 enfermos recibieron tratamiento. En noviembre, MSF dio apoyo a otra campaña de vacunación, esta vez contra el sarampión, organizada por el Ministerio de Salud en tres Estados el país.

Finalmente, un equipo de emergencia con sede en Abuja veló por que los servicios médicos estuviesen preparados para una posible oleada de violencia tras las elecciones; MSF impartió formaciones al personal sanitario sobre manejo de incidentes con víctimas en masa y evaluó el estado de las instalaciones médicas. Este mismo equipo también respondió a un brote de cólera en Maiduguri, dando tratamiento a más de 1.700 afectados.

 

Este artículo ofrece una visión general del trabajo de MSF en Nigeria entre enero y diciembre de 2015; es un resumen que no puede considerarse exhaustivo. En 2015, MSF contaba en Nigeria con 655 trabajadores, entre personal nacional e internacional, y gastó 17,5 millones de euros en sus actividades médico-humanitarias. MSF trabajó por primera vez en este país en 1971.

 

MSF España es una de las secciones de MSF que trabajan en Nigeria. En 2015, los proyectos de MSF España se centraban en la asistencia a la población desplazada en Yobe. Si quieres conocer más en profundidad el trabajo de nuestra sección allí, consulta nuestro Informe de Misiones.