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Nigeria

441.90 
consultas médicas
58.500 
pacientes con malaria tratados
13.100 
partos asistidos
2.600 
cirugías
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El conflicto entre Boko Haram y el Ejército nigeriano, que comenzó en 2009, ha desplazado a cerca de 1,8 millones de personas* en el noreste del país.

En 2016, el conflicto armado provocó una catastrófica emergencia humanitaria en varias áreas del estado de Borno, donde se registraron elevadas tasas de mortalidad por desnutrición severa y enfermedades prevenibles. En Maiduguri (la capital de Borno), la seguridad mejoró ligeramente y el volumen de ayuda humanitaria pudo aumentar, pero fuera de la ciudad el conflicto siguió activo, con desplazamientos masivos y epidemias recurrentes.

Asistencia médica vital en Borno

MSF ha prestado asistencia a los desplazados y las comunidades de acogida en Borno desde mediados de 2014. A partir de julio de 2016, pudo ampliar su ayuda de emergencia, con el fin de atajar la elevada mortalidad y morbilidad en comunidades que malvivían en terribles condiciones en varias zonas del Estado. La falta de seguridad limitó mucho la presencia de MSF y en algunas de las aldeas más afectadas solo pudieron hacerse visitas cortas, seguidas de intervenciones rápidas (pensadas para conseguir el mejor impacto en el menor tiempo posible): se distribuyeron raciones alimentarias, alimentos terapéuticos y artículos de primera necesidad, y se organizaron vacunaciones masivas contra el sarampión, campañas de quimioprevención de la malaria, consultas médicas y actividades de agua y saneamiento.

MSF intensificó sus actividades en los campos de desplazados de Maiduguri y 10 ciudades cercanas, dirigiendo clínicas fijas tanto en la capital como en Monguno, Damboa, Benisheik, Gwoza y Pulka; también se desplegaron clínicas móviles regulares en ciudades de difícil acceso, como Bama, Dikwa, Banki, Ngala y Gambaru. En 2016, 20.760 niños fueron ingresados en centros de nutrición terapéutica y 290.222 en los programas ambulatorios de nutrición, se realizaron 2.764 consultas de emergencia y 56.000 de atención prenatal, y se atendieron 5.181 partos.

En la segunda mitad del año, MSF entregó más de 1.099 toneladas de alimentos a los desplazados y las familias con niños desnutridos. Estos equipos vacunaron a unos 130.000 niños contra el sarampión y a 10.052 contra la neumonía, y 18.754 recibieron tratamiento para la quimioprevención de la malaria estacional. Para mejorar la higiene en los campos, MSF instaló letrinas, tanques de agua y grifos, y suministró gasolina para alimentar las bombas de agua.

Atención de salud materno-infantil

En el centro de salud del pueblo de Kukerita (en el estado de Yobe), MSF ofreció atención reproductiva y obstétrica, vacunaciones sistemáticas y ayuda de emergencia, y mantuvo operativa una unidad de observación. Los casos complicados fueron remitidos al hospital de Damaturu, capital del estado, donde MSF también tenía un programa de nutrición para niños menores de 5 años. Asimismo, estos equipos llevaron a cabo una campaña de quimioprevención de la malaria en Kukerita y otros cinco pueblos, que alcanzó a 3.717 menores de 5 años.

En Jakusko, en la parte occidental del estado, MSF respondió a una epidemia de sarampión dando tratamiento a más de 2.500 niños y vacunando a 143.800 de entre 6 meses y 15 años de edad. Aprovechando la vacunación, se evaluó el estado nutricional de los niños, que reveló un 8,9% de desnutrición aguda severa; en consecuencia, MSF empezó a trabajar en cuatro centros de nutrición terapéutica y los casos complicados fueron derivados al centro de estabilización al que MSF también daba apoyo en el hospital general de Jakusko.

MSF empezó a trabajar en el estado de Zamfara en 2010, tras la crisis de envenenamiento de niños con plomo. En 2016, los equipos trabajaron en cinco clínicas (en Abare, Bagega, Dareta, Yargalma y Sumke), atendiendo a menores de 5 años, así como en la pediatría del Hospital General de Anka (donde se realizaron un total de 4.303 consultas).

En el área de Kebbe (en el estado de Sokoto), MSF trabajó en el centro de atención primaria de Kuchi, atendiendo a mujeres embarazadas y niños menores de 5 años; este proyecto tuvo que cerrar en mayo debido a la inseguridad. Para entonces, se habían realizado 5.868 consultas pediátricas ambulatorias, en las que también se evaluaba el estado nutricional del niño; 179 niños tuvieron que ser ingresados en el centro hospitalario de nutrición.

Intoxicación con plomo en Níger

En el estado de Níger, tras otra crisis de envenenamiento con plomo, MSF lanzó una primera respuesta de emergencia, seguida actividades de detección de casos y tratamiento (en agosto). Además, se activó un proyecto piloto de seguridad en la minería, que intenta reducir la exposición al plomo de estos trabajadores y sus comunidades. Este equipo examinó a 218 personas y 168 se inscribieron para el tratamiento, de los cuales 160 lo siguieron con éxito y recibieron el alta.

Cirugía reconstructiva para niños

El proyecto de MSF en Sokoto continuó ofreciendo atención quirúrgica especializada a pacientes con noma (una infección gangrenosa facial que suele afectar a niños pequeños) y otras afecciones. Este equipo, en el que colaboran especialistas internacionales, operó a 388 personas (121 de ellas por noma).

Salud sexual y reproductiva

Después de una campaña de sensibilización en escuelas, clínicas, comisarías y medios de comunicación, el programa de MSF para víctimas de violencia sexual en Port Harcourt (Ríos) consiguió recibir a más pacientes, pasando la media mensual de personas atendidas de 35 a 70. Se les ofrece un paquete integral de atención, que incluye profilaxis para el VIH e infecciones de transmisión sexual, vacunación contra el tétanos y la hepatitis B, anticonceptivos de emergencia y asesoramiento y apoyo psicosocial.

Además, continuó abierto el programa de urgencias obstétricas (que incluye atención a mujeres con fístula) en el hospital general de Jahun, en el estado de Jigawa. En 2016, el 70% de las 10.531 mujeres ingresadas en la maternidad presentaban embarazos de alto riesgo o tuvieron partos complicados. Este equipo realizó 2.660 cirugías obstétricas y atendió a 400 mujeres con fístula; además, hubo 7.365 partos y 1.293 bebés y 1.141 mujeres fueron ingresados en cuidados intensivos. MSF también donó 8.228 unidades de sangre al hospital. Con el fin de acercar la atención prenatal y obstétrica a los pacientes y evitar las complicaciones del embarazo, en septiembre se establecieron servicios obstétricos de emergencia básicos en los centros de salud de Aujara y Miga.

Respuesta a emergencias

La Unidad de Respuesta a Emergencias de MSF trabajó en los estados de Sokoto, Kebbi, Zamfara y Níger, en el norte del país. En Sokoto, en colaboración con el Ministerio de Salud y la Organización Mundial de la Salud, este equipo respondió a una epidemia de meningitis, tratando a 203 pacientes y vacunando a 113.030 personas (alcanzando una tasa de cobertura del 90%). También dio apoyo a una intervención contra el sarampión y trató a 9.983 pacientes.

* Fuente: Organización Internacional de las Migraciones, 15 de diciembre de 2016.

Este artículo ofrece una visión general del trabajo de MSF en Nigeria entre enero y diciembre de 2016; es un resumen que no puede considerarse exhaustivo. En 2016, MSF contaba en Nigeria con 1.080 trabajadores, entre personal nacional e internacional, y gastó 39,3 millones de euros en sus actividades médico-humanitarias. MSF trabajó por primera vez en este país en 1996.

MSF España es una de las secciones de MSF que trabajan en el país. Si quieres conocer más en profundidad el trabajo de nuestra sección allí, consulta nuestro Informe de Misiones.