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Somalia y Somalilandia

En 2020, la COVID-19 complicó aún más el acceso a la atención médica en Somalia y Somalilandia. Médicos Sin Fronteras ayudó en la respuesta a la pandemia mientras continuaba con todas las actividades básicas que pudo mantener.

Mapa de proyectos MSF en Somalia y Somalilandia en 2020
121.500 
consultas externas
7.390 
partos asistidos
3.600 
ingresos en programas ambulatorios de nutrición terapéutica infantil
39 
personas con TB-MDR iniciaron tratamiento
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La pandemia de COVID-19 agravó la situación humanitaria general en Somalia y Somalilandia, donde la población ya lidiaba con los efectos de la meteorología extrema, las plagas de langostas y los brotes recurrentes de violencia. Las tasas de desnutrición infantil superaron con mucho el umbral de emergencia en muchas áreas y la mortalidad de las mujeres en el embarazo y el parto volvió a ser de las más altas del mundo. Además, en 2020, fueron desplazadas 2,6 millones de personas más, principalmente debido a conflictos e inundaciones, mientras que 4,1 millones de personas sufrieron inseguridad alimentaria, según la ONU.

Durante todo el año, a pesar de las restricciones impuestas por la pandemia de COVID-19, logramos mantener la mayoría de nuestras actividades habituales y el apoyo a los hospitales, en especial en lo concerniente a la atención materna, pediátrica y de emergencia, la nutrición y el diagnóstico y tratamiento de la tuberculosis (TB). Algunas actividades, como las clínicas móviles, se suspendieron, mientras que otras que se habían planificado tuvieron que retrasarse; tal fue el caso de los “campamentos oftalmológicos” (programas de detección y tratamiento de afecciones oculares comunes) y las campañas de cirugía de la fístula obstétrica.

En Somalilandia, donde la tuberculosis está muy presente, MSF dio apoyo en el diagnóstico y tratamiento de la TB resistente a los medicamentos en un hospital en Hargeisa y en tres centros regionales donde ya se trata esta afección. Reabastecimos la medicación de los pacientes con tratamientos más prolongados, con el fin de reducir la cantidad de desplazamientos que tienen que realizar para las consultas y así mitigar también la exposición a la COVID-19.

Adaptamos nuestros programas médicos para detectar a personas con COVID-19 y las derivamos a los centros de tratamiento existentes, brindamos capacitación al personal del Ministerio de Salud en varios lugares e implantamos medidas de higiene, preparación para emergencias y preventivas para proteger al personal y a los pacientes.

Además de estas actividades, nos movilizamos para ayudar a las personas afectadas por tres emergencias: las inundaciones en Berdale y en la ciudad de Bardera tras el desbordamiento del río Juba en abril, el brote de cólera en Beledweyne y en la ciudad de Baidoa en mayo, y el ciclón Gati en la costa de Puntlandia en noviembre.


 

Este artículo ofrece una visión general de nuestro trabajo en este país entre enero y diciembre de 2020; es un resumen que no puede considerarse exhaustivo. En 2020, contábamos con 115 profesionales,* entre personal nacional e internacional, y gastamos 14,8 millones de euros en nuestras actividades médico-humanitarias. Trabajamos por primera vez en este país en 1986.

En 2020, MSF España era una de las secciones de MSF con actividades en el país. Si quieres conocer más en profundidad nuestro trabajo allí, consulta nuestro ‘Informe de Misiones’.

* La cifra de personal equivale al total de puestos a tiempo completo o FTE (del inglés full-time equivalent). Por ejemplo, dos personas a media jornada equivalen a un FTE.