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  • Nuestras actividades en Gaza

    El siguiente texto hace referencia a nuestro trabajo en los Territorios Palestinos en 2024. Para seguir la evolución de la situación tras el recrudecimiento del conflicto en octubre de 2023, puedes ver las últimas informaciones aquí.

    En 2024, Médicos Sin Fronteras intensificamos nuestras actividades en Palestina para asistir a las personas heridas y desplazadas por la brutal guerra de Israel contra Gaza. 

    Principales resultados:

    • 141.221.000 litros de agua clorada distribuidos
    • 750.100 consultas ambulatorias
    • 123.600 admisiones en salas de emergencias
    • 49.000 personas tratadas por violencia física deliberada
    • 37.000 consultas prenatales
    • 36.700 consultas individuales de salud mental
    • 26.800 pacientes hospitalizados
    • 9.370 intervenciones quirúrgicas
    • 8.700 nacimientos asistidos
    • Mapa de proyectos de MSF en Territorios Palestinos Ocupados en 2024

    Franja de Gaza

    A lo largo del año, Israel intensificó la campaña de destrucción que había desatado en Gaza en respuesta al terrible ataque y la toma de rehenes de Hamás el 7 de octubre de 2023. A finales de 2024, más de 45.000 palestinos habían muerto, mientras que la infraestructura civil y el sistema sanitario de la Franja de Gaza habían quedado diezmados. Además del profundo trauma físico y psicológico de la guerra, el 90% de los habitantes de Gaza sufrieron la angustiosa experiencia de ser desplazados a la fuerza en repetidas ocasiones. La mayoría buscó refugio en un espacio cada vez más reducido situado a lo largo de la costa en el sur y el centro de Gaza. Ningún lugar de Gaza se libró de la ofensiva israelí, ni siquiera las zonas que declaró “zonas humanitarias seguras”, que fueron bombardeadas repetidamente.

    En mayo, la ofensiva sobre la ciudad meridional de Rafah marcó un punto de inflexión, ya que más de 1 millón de personas, incluidos colegas de MSF que vivían hacinados en tiendas de campaña y refugios improvisados, se vieron obligados a huir de nuevo. Al comenzar la ofensiva terrestre, las fuerzas israelíes también tomaron el control del paso fronterizo de Rafah, cortando de hecho un punto de entrada clave para la ayuda humanitaria.

    La mayoría de los hospitales de Gaza han quedado total o parcialmente destruidos, lo que deja a la población con pocas opciones para recibir atención médica, sobre todo en el norte de la Franja. Nuestro personal y nuestros pacientes tuvieron que abandonar un total de 17 centros sanitarios y sufrieron unos 45 incidentes de violencia entre octubre de 2023 y diciembre de 2024. Estos incidentes incluyeron ataques aéreos, incursiones en centros médicos y fuego de tanques en refugios y convoyes que no participaban en el conflicto. Cuatro miembros de nuestro personal murieron en 2024, lo que eleva el total a 12 de ellos durante la guerra.

    A lo largo del año, ampliamos y adaptamos nuestras actividades médicas para prestar una gran variedad de servicios, entre ellos, atención multidisciplinar a pacientes con quemaduras y traumatismos —que incluye cirugía, fisioterapia y apoyo psicosocial—, así como atención materna y neonatal, atención médica básica, atención de salud sexual y reproductiva, apoyo en salud mental y tratamiento de enfermedades no infecciosas.  También colaboramos en la distribución de agua y la instalación de sistemas de tratamiento de aguas y plantas de saneamiento.

    Aunque nuestros equipos internacionales se vieron obligados a abandonar el norte de la Franja en octubre de 2023, nuestros colegas palestinos se quedaron y siguieron atendiendo a las personas necesitadas. Los equipos del sur y del centro de Gaza ampliaron sus actividades en los alrededores de Jan Yunis y Deir Al Bala, sobre todo en la zona de Al Mawasi, donde más de 1 millón de personas desplazadas se hacinaban en tiendas de campaña. La mayoría de las solicitudes de evacuación médica fueron rechazadas, lo que dejó sin opciones a las personas que necesitaban atención médica especializada.

    Debido al bloqueo de los suministros humanitarios y médicos, el sistema sanitario se enfrentó a una escasez crítica de medicamentos y otros bienes vitales, y la población quedó atrapada sin acceso a los servicios más básicos, como agua y alimentos, lo que aumentó enormemente sus necesidades médicas. Nuestros equipos trataron a numerosos recién nacidos y niños menores de 1 año por afecciones graves, como desnutrición e infecciones de las vías respiratorias, relacionadas con sus pésimas condiciones de vida, y desnutrición. Los entornos hacinados e insalubres y la falta de agua potable, jabón o duchas aumentaron la incidencia de enfermedades cutáneas, trastornos gastrointestinales y brotes de enfermedades, como demuestra el resurgimiento de la poliomielitis.

    En el norte de Gaza, el asedio y los incesantes ataques llevados a cabo por las fuerzas israelíes en octubre de 2024 fueron una clara muestra del carácter indiscriminado de la guerra. En diciembre, nuestro equipo de incidencia política publicó Gaza: Life in a Death Trap (Gaza: La vida en una trampa mortal), un informe en el que afirmábamos que estábamos siendo testigos de claros signos de limpieza étnica, ya que la vida palestina estaba siendo aniquilada en el norte.

    Hemos pedido reiteradamente un cese sostenido e inmediato del fuego en Gaza, el acceso urgente y sin obstáculos de la ayuda humanitaria para apoyar a la población palestina, y que todas las partes en conflicto respeten y protejan los centros médicos.

    A fin de año, nuestros equipos brindaban apoyo a 2 hospitales, Al Aqsa y Nasser; 2 hospitales de campaña de MSF en Deir Al-Balah; 5 centros sanitarios; y 2 clínicas.

    Cisjordania

    Las fuerzas y los ocupantes israelíes han aumentado el uso de la violencia física extrema contra los palestinos y palestinas en la Cisjordania ocupada desde que comenzó la guerra en Gaza. Durante 2024, Israel también introdujo medidas más restrictivas sobre la circulación, que obstaculizaron mucho el acceso a la atención médica y agravaron las ya terribles condiciones de vida. Las fuerzas israelíes llevaron a cabo incursiones cada vez más violentas y prolongadas, sobre todo en el norte del territorio. A fines de agosto, lanzaron una incursión militar de nueve días en Tulkarem, Yenín y Tubas, la más intensa desde la intifada de 2022, en la que murieron 39 palestinos. Estas incursiones, junto con la violencia de los ocupantes, las restricciones en la circulación y las dificultades económicas, provocaron la mayor cantidad de palestinos desplazados por la fuerza de sus hogares en décadas.

    Nuestros equipos fueron testigos de un rápido aumento de la violencia, con más ambulancias que transportaban pacientes críticos bloqueadas en los puestos de control, centros médicos rodeados y asaltados, y trabajadores de la salud sometidos a violencia física, donde muchos murieron.

    MSF seguimos brindando atención de emergencia, atención médica básica mediante clínicas móviles y servicios de salud mental en Hebrón, Nablus, Tubas, Yenín, Tulkarem y Qalqilya.  Nuestros equipos de salud mental observaron que el temor constante a incursiones y ataques más prolongados e impredecibles por parte de las fuerzas y los ocupantes israelíes afectaba considerablemente a la salud mental de la población, lo que agudizaba los sentimientos de desesperanza y ansiedad. En los campamentos de personas refugiadas, impartimos formación en primeros auxilios a voluntarios paramédicos y donamos vehículos para servicios paramédicos y artículos de primera necesidad para ayudar a las comunidades atrapadas.

    El acceso a la atención médica seguía siendo una gran preocupación. En respuesta, nuestros equipos aumentaron la cantidad de clínicas móviles en los alrededores de Nablus y en H2, una zona muy restringida de la ciudad de Hebrón. En zonas como Masafer Yata, en el sur, la violencia de los ocupantes alcanzó niveles sin precedentes, y los palestinos vieron cómo se quemaban o destruían sus hogares, granjas y ganado. Las fuerzas israelíes también demolieron hogares, desplazando por la fuerza a familias y dejándolas en la indigencia.

    A finales de 2024, las operaciones humanitarias, incluidas las de MSF, seguían enfrentándose a graves restricciones, lo que limitaba nuestra capacidad para atender las inmensas necesidades de las personas que vivían en Gaza y Cisjordania.

     

    Este artículo ofrece una visión general de nuestro trabajo en este país entre enero y diciembre de 2024. Se trata de un resumen que no puede considerarse exhaustivo. En 2024, contábamos con 875 profesionales* y gastamos 85,1 millones de euros en nuestras actividades médico-humanitarias. Trabajamos por primera vez en este país en 1996.

    MSF España comenzó a trabajar en Palestina en 2022, convirtiéndose así en otra de las secciones de MSF con actividades en el país. Si quieres conocer más en profundidad nuestro trabajo allí, consulta nuestra ‘Memoria de actividades MSF España (OCBA) 2024’.

    *La cifra de personal equivale al total de puestos a tiempo completo o FTE (del inglés full-time equivalent). Por ejemplo, dos personas a media jornada equivalen a un FTE.