“Ahora me siento mejor”: el camino de Tariq para volver a conectar con los demás

Durante mucho tiempo, Tariq prefirió la soledad y evitó el contacto con otras personas. Hoy, gracias a nuestro acompañamiento en salud mental en Ad Damazin, Sudán, empieza a recuperar su vida social. Pero su mejoría convive con una preocupación constante: no siempre tiene dinero para comprar los medicamentos que necesita.

MSF
13/10/2026
Clínica móvil en Ad-Damazin, Sudán.

Tariq Salam, de 37 años, a veces pasaba tres o cuatro horas caminando solo bajo el sol abrasador. Se había ido aislando cada vez más, evitaba las reuniones sociales y las conversaciones, y pasaba gran parte del tiempo solo.

“Antes de recibir tratamiento, las cosas eran muy difíciles. Evitaba a la gente y prefería estar solo; a veces caminaba durante horas sin compañía”.

Hiyam Abdel Ghani, nuestra consejera de salud mental en Ad Damazin, explica que Tariq padecía psicosis y depresión grave, y que había llegado a aislarse casi por completo de las personas de su entorno.

Su madre le ayudó a dar el primer paso para recibir atención. Después de que una vecina le hablara de nuestros servicios de salud mental en el campamento de Karama 6, llevó a Tariq al centro desde una comunidad cercana.

Hiyam recuerda que, durante sus primeras visitas, Tariq apenas hablaba. Era su madre quien hablaba por él la mayor parte del tiempo.

Tras recibir asesoramiento y atención de seguimiento en el centro, Tariq fue derivado al Centro de Atención al Trauma del Hospital Docente de Ad Damazin para recibir atención especializada. Allí comenzó el tratamiento, mientras continuaba con las consultas periódicas de seguimiento con nuestro equipo en Karama 6.

Con el tiempo, Tariq empezó a notar una mejoría.

“Empecé a sentirme mejor al principio del tratamiento, así que continué. Hoy sigo recibiendo tratamiento”.

Hiyam también ha observado el cambio. Ahora Tariq habla e interactúa más con los demás, y cuida mejor de sí mismo y de su aspecto personal. Hay un cambio que destaca especialmente: ahora acude solo a sus citas de seguimiento. Cuando llegó por primera vez, su madre lo acompañaba y a menudo hablaba en su nombre.

Para Tariq, una de las señales más claras de su progreso es haber podido retomar la vida social.

“Poco a poco, he empezado a volver a estar con otras personas, a sentarme con ellas y a charlar. Ahora me siento mejor”.

Sin embargo, continuar con el tratamiento no siempre resulta fácil para Tariq. Los medicamentos no siempre están disponibles y, cuando lo están, no siempre puede permitirse comprarlos.

“A veces, simplemente no tengo suficiente dinero para comprar mis medicamentos”.

Esta situación se produce en un contexto en el que los recortes de financiación han reducido aún más los servicios de salud mental en el estado del Nilo Azul. A principios de este año, el único centro de derivación que ofrecía atención avanzada en salud mental perdió el apoyo de sus socios después de que una ONG se viera obligada a retirarse de la zona.

Hiyam explica que estas dificultades pueden causar angustia a Tariq. La guerra ha añadido otro obstáculo: el desplazamiento lo ha separado de su esposa y sus hijos, que ahora viven en Sudán del Sur.

Para Tariq, por tanto, acceder a la atención en salud mental es solo una parte del camino hacia la recuperación. Poder mantener el tratamiento también depende de que los medicamentos estén disponibles y sean asequibles, mientras que el desplazamiento sigue afectando a su vida familiar.

En Ad Damazin, en el estado del Nilo Azul, MSF ofrecemos apoyo en salud mental en un centro permanente situado en el campamento de Karama 6 y mediante actividades en otros puntos donde desarrolla sus proyectos, incluida la unidad de desnutrición del Hospital de Ad Damazin. Las personas pueden acceder a apoyo individual y a seguimiento, mientras que aquellas que necesitan atención más especializada son derivadas al Centro de Atención al Trauma del Hospital Docente de Ad Damazin. MSF también proporcionamos transporte de ida y vuelta al centro para facilitar estas derivaciones.