Así acercamos agua y atención sanitaria a las personas desplazadas en Kordofán Sur, en Sudán

En Abu Jubayhah, miles de personas desplazadas afrontan unas condiciones de vida precarias y un acceso limitado a servicios básicos. Médicos Sin Fronteras estamos acercando el agua y la atención sanitaria a los campamentos de Al Safa y a otras zonas de acogida.

MSF
31/08/2026
  • Instalación de tanques de agua en los campos de Al Safa, Sudán.

Mujeres hacen cola en los puntos de agua de los campamentos de Al Safa, en la localidad de Abu Jubayhah, Kordofán Sur. A su alrededor se acumulan los bidones, a la espera de ser llenados. Hasta hace poco, conseguir agua implicaba caminar al menos tres kilómetros.

Esta escena cotidiana forma parte de una realidad más amplia en Abu Jubayhah, que se ha convertido en una de las principales zonas de acogida de personas desplazadas en Kordofán Sur. Algunas viven en campamentos como Al Safa, mientras que muchas otras se han asentado dentro de la comunidad de acogida.

Según la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), 57.880 personas desplazadas viven en 62 localidades de Abu Jubayhah, lo que la convierte en la segunda localidad con mayor número de personas desplazadas acogidas en Kordofán del Sur, después de Kadugli. Las autoridades locales estiman que la cifra real es aún mayor.

La magnitud del desplazamiento puede no ser inmediatamente visible en la localidad de Abu Jubayhah, pero las condiciones de los campamentos cercanos al centro de la localidad cuentan una historia diferente.

“Cuando vas a los campamentos, ves las condiciones en las que vive la gent”», afirma Ayşe Bilge Öztürk, nuestra coordinadora de proyecto en Abu Jubayhah.

Las familias viven en refugios temporales y semipermanentes, entre ellos tiendas de tela y estructuras de paja cubiertas con plástico, además de algunas construcciones de hormigón. Algunas tiendas apenas tienen 10 metros cuadrados, lo que deja muy poco espacio para la vida cotidiana. Muchas de las personas desplazadas son mujeres, niñas y niños.

“El ayuda disponible no ha aumentado al mismo ritmo que el número de personas que han llegado ni que el tiempo que llevan desplazadas”, señala Öztürk.

  • Campamentos de Al Safa en Abu Jubayhah, en Kordofán del Sur, donde las familias desplazadas viven en refugios provisionales.

El agua: una de las primeras necesidades

Médicos Sin Fronteras (MSF) comenzamos nuestra respuesta en Abu Jubayhah en junio de 2026. Proporcionar agua en los tres campamentos de Al Safa fue una de nuestras primeras prioridades.

Al principio, el agua se transportaba a los campamentos en camiones mientras los equipos trabajaban para establecer una fuente de agua más sostenible. Esto incluyó la perforación de un pozo, la instalación de una red de distribución de agua y de una bomba de agua alimentada por energía solar. Los equipos también repararon las letrinas y proporcionaron materiales de limpieza.

Desde el inicio de esta actividad, hemos suministrado más de un millón de litros de agua a la comunidad. Las familias de los campamentos dependen de este suministro.

Aisha Ahmed, de 37 años, permaneció inicialmente en una escuela después de ser desplazada, antes de trasladarse al campamento de Al Safa. Recuerda que el agua era una de sus necesidades más urgentes en aquel momento.

“A veces pasábamos una semana entera sin agua. Ahora, después de que MSF perforara el pozo y ampliara la red, hay agua disponible las 24 horas del día”.

Con una sonrisa, Aisha describe cómo se siente ante este cambio: “Estoy feliz. Ahora tenemos agua siempre que la necesitamos”.

Para Aisha y otras personas desplazadas que viven en los campamentos, el cambio no consistió únicamente en disponer de agua. También significó dejar de tener que recorrer largas distancias para conseguirla. Antes, las personas tenían que caminar al menos tres kilómetros cada día para llegar a una fuente de agua.

  • Unas mujeres recogen agua en un punto de distribución de los campamentos de Al Safa.

Acercar la atención sanitaria a la población

El agua es solo una de las necesidades a las que se enfrentan las familias desplazadas.

Durante una visita a los campamentos de Al Safa, uno de nuestros equipos se encontró con una madre cuya hija sufría una diarrea grave y necesitaba atención médica urgente. El equipo evaluó a la niña y la derivó al hospital de Abu Jubayhah. Casos como este muestran hasta qué punto las condiciones de vida y las necesidades sanitarias pueden estar estrechamente relacionadas para las familias que viven en los campamentos.

A medida que los equipos identificaron más necesidades sanitarias, comenzaron a realizar pruebas y tratar casos de malaria en los campamentos de Al Safa. Sin embargo, pronto empezaron a llegar pacientes con otras enfermedades y problemas de salud, lo que nos llevó a ampliar sus actividades médicas.

En el punto de recepción de personas recién desplazadas en Abu Jubayhah, nuestros equipos establecieron una clínica. Allí realizan pruebas a las personas recién llegadas para detectar malaria, desnutrición y problemas de salud materna, además de evaluar su estado general de salud. Aquellas que necesitan atención médica inmediata son derivadas a los servicios correspondientes.

MSF también proporcionamos apoyo logístico a una campaña de vacunación de recuperación contra múltiples antígenos, dirigida por el Ministerio de Salud. La campaña incluyó vacunas contra el sarampión, la rubéola, la polio y la fiebre amarilla, además de otras vacunas habituales. Muchas personas desplazadas también viven dentro de la comunidad de acogida y dependen de los mismos servicios básicos.

En el Hospital General de Abu Jubayhah, estamos reforzando el servicio de urgencias mediante trabajos de rehabilitación, equipamiento, medicamentos y otros suministros esenciales, mientras que el acceso a atención más especializada sigue siendo limitado.

La temporada de lluvias

La temporada de lluvias trae consigo nuevos desafíos, ya que las carreteras sin pavimentar dificultan los desplazamientos y el acceso de los equipos y los suministros a algunas zonas.

A pesar de estas dificultades, algo fundamental ha cambiado en la vida cotidiana de las personas que viven en los campamentos de Al Safa: ahora el agua está más cerca y su disponibilidad es mucho más fiable.