En Chad, la lucha contra la desnutrición comienza en la comunidad

En el sureste de Chad, la desnutrición infantil se agrava con las malas cosechas, las enfermedades y las dificultades para acceder a la atención sanitaria. Ante el aumento de los casos, la respuesta no puede limitarse a los hospitales: debe llegar también a las comunidades. Aquí, la detección temprana y la atención cercana pueden ser decisivas para evitar que los niños y niñas lleguen en estado crítico.

MSF
30/09/2026
Desnutrición en la provincia de Salamat.

Fadija Hammad llevó a su hija de 15 meses al Hospital de Am Timan, en la provincia de Salamat, en el sureste de Chad, para que recibiera tratamiento contra la desnutrición. Las malas cosechas de los últimos años han reducido tanto las reservas de alimentos de su familia como sus ingresos.

“Nuestro dinero procede de lo que cosechamos”, explica, “pero durante los últimos dos años no hemos tenido buenas cosechas”. Fadija está embarazada de 5 meses.

En el Hospital de Am Timan, donde Médicos Sin Fronteras apoyamos el tratamiento de los casos más graves de desnutrición aguda, los ingresos en la unidad de tratamiento terapéutico hospitalario aumentaron un 77% entre enero y junio de 2026. Este incremento fue especialmente acusado a partir de abril, con el inicio de las temporadas de escasez y de lluvias: los meses en los que las reservas de alimentos de las familias disminuyen mientras la siguiente cosecha aún no está disponible.

Según los trabajadores sanitarios, el estado de los niños y niñas tratados en los centros de la provincia a veces se deteriora gravemente después de pasar unos días o semanas en casa. Por eso, la respuesta a la desnutrición debe ir más allá del hospital: debe comenzar en las comunidades, mediante la detección, la sensibilización de las familias y la derivación de los niños a los centros sanitarios adecuados.

Reforzar la prevención y la atención sanitaria a nivel comunitario

MSF intensificamos nuestro apoyo a la detección temprana de la desnutrición en las comunidades. Entre abril y junio de 2026, se examinó a 1.676 niños y niñas de entre 6 y 59 meses en centros comunitarios que apoyamos. De ellos, el 4,8% sufría desnutrición aguda grave y el 21,4% desnutrición aguda moderada, lo que pone de relieve la importancia de esta estrategia de prevención.

En el distrito de Am Timan, la proximidad de la atención sanitaria es fundamental. Durante la temporada de lluvias, las carreteras se vuelven intransitables, mientras que el río Bahr Azoum puede desbordarse y dejar temporalmente aislados algunos pueblos. Algunas familias viven a decenas de kilómetros de los centros sanitarios y algunas no pueden permitirse pagar el transporte.

Para acercar la atención sanitaria a la población, abrimos 10 nuevos centros comunitarios para el tratamiento de enfermedades infantiles, así como 3 unidades de tratamiento terapéutico de la desnutrición en Ablelaye y Mina. Situados más cerca de los pueblos, estos servicios combinan el tratamiento de enfermedades infantiles frecuentes, como la malaria y la diarrea, con la detección de la desnutrición.

El objetivo es identificar a los menores desnutridos lo antes posible dentro de sus propias comunidades y derivarlos rápidamente a los centros de tratamiento adecuados, antes de que su estado de salud se deteriore aún más.

”Cuando un niño finalmente llega al hospital, su estado puede ser ya muy grave”, explica Samoussi Bremali, quien trabaja en higiene y promoción de la salud en el Hospital de Am Timan.

  • Respuesta a los altos niveles de desnutrición en la provincia de Salamat, Chad.

Niños y niñas debilitados por múltiples enfermedades

Para los niños y niñas que sufren desnutrición, los retrasos en recibir atención pueden ser especialmente peligrosos, ya que la desnutrición y las enfermedades pueden agravarse mutuamente. La desnutrición no significa simplemente que un niño no esté comiendo lo suficiente. Cuando los niños ya están debilitados por la falta de alimentos, también se vuelven más vulnerables a las enfermedades y pueden tener mayores dificultades para recuperarse.

En el Hospital de Am Timan, los menores tratados por desnutrición suelen padecer también malaria, infecciones respiratorias, diarrea o sarampión. Estas enfermedades, a su vez, pueden empeorar aún más su estado nutricional.

“En Salamat vemos niños cuya desnutrición suele estar asociada a otros problemas de salud”, afirma el Dr. Assoumana Halarou, nuestro coordinador médico en Chad. “Por tanto, nuestra respuesta debe ser integral: tenemos que tratar la desnutrición, pero también identificar y tratar las enfermedades que pueden debilitar aún más al niño”.

MSF apoyamos a las autoridades sanitarias en el tratamiento de la desnutrición en Salamat desde agosto de 2025. Los casos más graves son ingresados en el Hospital de Am Timan, mientras que los niños y niñas cuyo estado permite tratarlos sin hospitalización pueden recibir seguimiento en unidades ambulatorias de tratamiento terapéutico de la desnutrición.

  • Hospital Am Timan, Chad.

Escuchar, apoyar y generar confianza

Acercar la atención sanitaria a las comunidades no siempre es suficiente. En los servicios de nutrición, los equipos también necesitan ganarse la confianza de las familias, ya que las complicaciones relacionadas con la desnutrición pueden requerir hospitalización y aumentar considerablemente el riesgo de muerte.

“Algunos padres pueden tener miedo de determinados tratamientos, especialmente cuando un niño necesita oxígeno o tiene que ser alimentado mediante una sonda”, explica Katia, promotora de salud en la unidad de tratamiento terapéutico de Am Timan. “Les tranquilizamos y les explicamos que el personal de enfermería y medicina están allí para cuidar de sus hijos”.

Esta relación puede ser crucial para garantizar que el niño o niña reciba la atención que necesita y permanezca en el hospital hasta que su estado permita que vuelva a casa de forma segura.

MSF apoyamos a las autoridades sanitarias en la detección y el tratamiento de la desnutrición, desde el ámbito comunitario hasta el hospitalario, incluida la derivación de casos desde los centros de salud. Este apoyo también incluye el tratamiento de la malaria y la diarrea, la vacunación y la formación del personal sanitario.

Al acercar los servicios de salud a las comunidades, los equipos pretenden identificar antes a los niños enfermos y garantizar que reciban la atención que necesitan antes de que su estado se vuelva crítico. Para un niño ya debilitado por la desnutrición y las enfermedades, unos pocos días pueden marcar toda la diferencia.

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