Las restricciones de acceso están impidiendo la atención médica vital en el estado de Jonglei

Al menos 20 pacientes en estado crítico en el estado de Jonglei, en Sudán del Sur, no pueden acceder a atención médica especializada urgente debido a las restricciones a los movimientos humanitarios. Cada día de bloqueo aumenta el riesgo inmediato de muerte o de secuelas permanentes.

MSF
16/01/2026
Atención materno-infantil en la sala pediátrica de Old Fangak, en el estado de Jonglei, en Sudán del Sur.

Las restricciones en curso a los movimientos humanitarios en algunas zonas del estado de Jonglei, en Sudán del Sur, están impidiendo directamente las derivaciones vitales de al menos 20 pacientes en estado crítico que necesitan atención especializada urgente, poniendo sus vidas en riesgo inmediato. Cada retraso en la derivación aumenta la probabilidad de muerte o de discapacidad permanente para pacientes que no pueden ser tratados a nivel local. Desde el 30 de diciembre de 2025, estas restricciones de acceso han limitado de forma significativa la prestación de servicios sanitarios esenciales a comunidades afectadas por el conflicto y han hecho imposible que los suministros médicos necesarios lleguen a nuestro hospital en Lankien y al centro de atención primaria de Pieri.

Las zonas afectadas registran un aumento de las necesidades humanitarias debido al conflicto en curso y a los desplazamientos de población, mientras que la interrupción de los servicios de salud está incrementando los riesgos para los grupos más vulnerables, incluidos niños y niñas, mujeres embarazadas y personas que viven con enfermedades crónicas o potencialmente mortales.

“Cada día se ponen vidas en riesgo porque los pacientes en estado crítico no pueden ser derivados para recibir la atención urgente que necesitan”, afirma Gul Badshah, nuestro responsable de Operaciones. “Las derivaciones de pacientes no son procedimientos opcionales ni administrativos; son intervenciones que salvan vidas. MSF solicita un acceso humanitario sin obstáculos, incluidos vuelos predecibles y regulares al estado de Jonglei, para permitir derivaciones oportunas de todos los pacientes en estado crítico, la entrega de suministros médicos esenciales y la rotación del personal”.

A mediados de enero de 2026, las organizaciones humanitarias que trabajan en Sudán del Sur no han logrado asegurar un acceso sostenido y predecible a partes del estado de Jonglei. La ausencia de presencia humanitaria está contribuyendo al deterioro de las condiciones de salud y al aumento de la morbilidad y la mortalidad evitables.

“Los centros de salud apoyados por MSF ya están afrontando interrupciones críticas de los servicios: en Lankien y Pieri, MSF solo puede ofrecer actualmente atención de emergencia y que salva vidas. Antes de las restricciones de acceso, MSF atendía semanalmente a 1.000 pacientes en Lankien y a 700 en Pieri. Para ilustrar mejor la situación actual, el área total de referencia de ambos centros es de unas 250.000 personas”, añade Badshah.

La inseguridad también ha provocado desplazamientos de población, con un número indeterminado de personas que han huido a zonas remotas para evitar los bombardeos y los combates. Aunque algunas personas han regresado, muchas -especialmente mujeres y niños- continúan desplazadas y sin acceso a atención sanitaria básica. Es probable que las restricciones de acceso persistentes agraven los desplazamientos, debiliten los mecanismos comunitarios de afrontamiento y sometan a mayor presión a la ya limitada capacidad sanitaria local. MSF nos vimos obligados a evacuar a parte de nuestro personal del hospital de Lankien el 31 de diciembre. En la actualidad, el hospital ofrece únicamente atención de emergencia vital.