Nos comprometemos a reducir las emisiones de carbono para ayudar a proteger a los más vulnerables

La emergencia climática supone una amenaza para el futuro de nuestro planeta y para la salud y el bienestar de las personas en todo el mundo. Las comunidades a las que prestamos asistencia ya están sufriendo las consecuencias del cambio climático, y sabemos que las crisis sanitarias y humanitarias aumentarán en magnitud y gravedad a medida que se agrave la crisis climática. Es necesario tomar medidas urgentes ahora mismo para evitar más sufrimiento humano y hacer frente a sus repercusiones.

MSF
30/03/2022
Instalación de placas solares en el proyecto de Kigulube, RDC

Nuestro compromiso

Conscientes de nuestra propia contribución al problema global de las emisiones de carbono y a la alteración del medio ambiente provocada por el ser humano, nos hemos comprometido a reducir nuestras emisiones en al menos un 50 % con respecto a los niveles de 2019 para el año 2030.

Con este objetivo, pretendemos trazar una trayectoria firme hacia la descarbonización, alineando a Médicos Sin Fronteras (MSF) con los objetivos del Acuerdo de París sobre el clima para limitar el calentamiento global por debajo de los dos grados. El movimiento internacional de MSF ha acordado por unanimidad este ambicioso objetivo y se ha comprometido a informar sobre los avances para alcanzarlo.

“La salud humana se verá cada vez más afectada por las consecuencias negativas de la emergencia climática”, afirma el Dr. Christos Christou, presidente internacional de MSF. “No basta con responder a los problemas de salud cuando surgen. Tenemos que poner de nuestra parte para evitar que se produzcan en primer lugar. No actuar ahora significaría incumplir nuestras obligaciones médicas y éticas para con los pacientes y las comunidades”.

Se están llevando a cabo evaluaciones para determinar la huella de carbono de MSF en 2019, pero ya es evidente que nuestra organización tendrá que seguir adaptándose y abordando cuestiones relacionadas con el transporte de personas, el abastecimiento, la construcción, la energía y la gestión de residuos.

  • Inundaciones en el estado de Unidad, en Sudán del Sur

La crisis climática afecta con mayor dureza a las personas en situaciones vulnerables

En muchos lugares donde MSF lleva a cabo proyectos, nuestros equipos médico-humanitarios están respondiendo a situaciones relacionadas con los cambios en el medio ambiente. Esto incluye un número creciente de personas con enfermedades infecciosas como la malaria, el dengue y el cólera, como consecuencia de los cambios en los patrones de precipitaciones y temperaturas.

También hay un aumento de los casos de enfermedades zoonóticas (transmitidas de animales a humanos) debido a la creciente presión sobre el medio ambiente; y fenómenos meteorológicos extremos más frecuentes, como ciclones, huracanes y sequías, que pueden contribuir a la desnutrición. En muchos lugares donde trabajamos hoy en día, nuestros equipos atienden a personas con múltiples necesidades sanitarias derivadas de epidemias frecuentes, inseguridad alimentaria, conflictos y desplazamientos, todos ellos agravados por la emergencia climática.

"Si queremos evitar que las generaciones futuras sufran más penurias y desastres, todos debemos asumir nuestra responsabilidad. La crisis climática es, en última instancia, una crisis sanitaria, y la reducción de las emisiones forma ahora parte de nuestra acción humanitaria".
Dr. Christos Christou, presidente internacional de MSF

Actuar con urgencia

Partiendo del Pacto Medioambiental de MSF de 2020, reconocemos la necesidad de introducir cambios reales e inmediatos para ayudar a frenar los efectos del cambio climático sobre la salud. Por eso nos comprometemos a reducir drásticamente nuestras emisiones en esta década y nos sumamos a las casi 200 organizaciones humanitarias que han firmado la Carta sobre el Clima y el Medio Ambiente para Organizaciones Humanitarias.

Como organización médica de emergencia, nuestra prioridad siempre será prestar asistencia rápida a las personas en algunos de los lugares más remotos del mundo, pero debemos encontrar la manera de hacerlo minimizando nuestra huella ambiental. Dentro de MSF, en todo el sector humanitario y en el conjunto de la sociedad, debemos cambiar nuestra forma de operar. No será fácil, pero será cada vez más necesario a medida que el cambio climático agrave las emergencias humanitarias.

"Descarbonizar la forma en que llevamos a cabo y apoyamos nuestros proyectos de emergencia médica en más de 70 países no es una tarea fácil. Pero estamos decididos a lograrlo y estamos trabajando desde todos los frentes para encontrar soluciones", afirma el Dr. Christou. "Si queremos evitar que las generaciones futuras sufran más y se vean afectadas por más desastres, todos debemos asumir nuestra responsabilidad. La crisis climática es, en última instancia, una crisis sanitaria, y reducir las emisiones forma ahora parte de nuestra acción humanitaria".

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