R. D. Congo: llevamos a cabo un importante estudio sobre la vacunación de los trabajadores de primera línea contra la enfermedad del Ébola

Ante la expansión del brote de Ébola por el virus de Bundibugyo en República Democrática del Congo, MSF y Epicentre hemos puesto en marcha un estudio para evaluar el uso de la vacuna ERVEBO® entre trabajadores de primera línea. El proyecto, desarrollado junto al Ministerio de Sanidad y otros socios científicos, seguirá durante meses a 20.000 profesionales de Ituri y Kivu Norte para determinar si la vacuna puede ofrecerles protección frente al virus.

MSF
22/09/2026
Una enfermera del Ministerio de Sanidad congoleño vacuna a una mujer durante el acto de presentación del estudio BRAVO en el Laboratorio Provincial de Salud Pública de Bunia.

La epidemia de Ébola causada por el virus de Bundibugyo en República Democrática del Congo (RDC) continúa propagándose y expandiéndose hacia nuevas zonas que carecen de la preparación necesaria para enfrentar el brote. Por ello, Médicos Sin Fronteras (MSF) y Epicentre, nuestro centro de investigación en epidemiología, hemos puesto en marcha BRAVO, un estudio prospectivo sobre la vacunación de los trabajadores de primera línea, integrado en la respuesta liderada por el Ministerio de Sanidad del país. Recordamos que, hasta la fecha, no hay ninguna vacuna ni tratamiento específico disponible de forma inmediata contra el virus de Bundibugyo.

Llevado a cabo en colaboración con el Ministerio de Sanidad, el Centro Africano para el Control y la Prevención de Enfermedades (Africa CDC), el Instituto Nacional de Investigación Biomédica (INRB) y varios socios científicos, este estudio tiene como objetivo documentar y evaluar el uso de la vacuna ERVEBO®, la única vacuna disponible actualmente a gran escala con un perfil de seguridad bien establecido y cuyo uso ha sido ampliamente probado en República Democrática del Congo. Sin embargo, esta vacuna está autorizada contra el virus Zaire y no contra el Bundibugyo, responsable de la epidemia actual.

"Aunque ERVEBO no se desarrolló inicialmente para proteger contra el Bundibugyo, algunos datos preliminares sugieren que podría ofrecer cierto grado de protección contra este virus", explica Guyguy Manangama, nuestro médico epidemiólogo y director adjunto de operaciones.

"En una carrera contrarreloj como la que vive actualmente RDC, debemos utilizar todas las herramientas existentes a nuestro alcance. Incluso una protección parcial podría contribuir a reducir los casos graves de la enfermedad y el número de víctimas mortales. No obstante, estos beneficios potenciales deben demostrarse científicamente. Y ese es precisamente el objetivo de BRAVO".

El estudio, que se puso en marcha el 19 de septiembre de 2026 en el centro de formación de personal sanitario gestionado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en Bunia, se desarrollará durante un periodo de entre 9 y 12 meses, de los cuales 3 se dedicarán a la vacunación y al menos 6 al seguimiento de los participantes.

Se centrará en 20.000 trabajadores de primera línea en Ituri y Kivu Norte, una población especialmente expuesta al virus y esencial para la respuesta frente a la epidemia. Generará datos en condiciones reales sobre el uso de la vacuna ERVEBO® y su potencial eficacia en el contexto actual de brote epidémico.

Actualmente se están desarrollando varias vacunas específicas contra el virus de Bundibugyo, que podrían estar disponibles en los próximos meses. Es fundamental continuar y acelerar estos esfuerzos de investigación, pero, mientras tanto, ERVEBO se propone como medida transitoria, dada su seguridad demostrada y su autorización por parte de varias autoridades reguladoras de referencia, entre ellas la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de Estados Unidos, la Agencia Europea de Medicamentos y la Organización Mundial de la Salud.

La participación en el estudio y la administración de la vacuna se basan exclusivamente en la voluntariedad. Esta vacunación debe considerarse una medida de protección complementaria capaz de reforzar la respuesta a la epidemia, pero en ningún caso sustituye a las medidas de prevención y control de infecciones, cuya eficacia está plenamente demostrada. Todos los trabajadores de primera línea deben seguir utilizando los equipos de protección, respetando los procedimientos de seguridad en la atención sanitaria y notificando rápidamente cualquier síntoma.

"Es importante destacar que esta vacuna no pondrá fin a la epidemia actual", recuerda Guyguy Manangama. "No obstante, podría ofrecer una protección adicional al personal más expuesto y contribuir a reforzar la capacidad de respuesta, junto con otras intervenciones esenciales".