La crisis humanitaria en Sudán es una de las más graves del mundo, y durante los últimos tres años la población civil ha sufrido una violencia extrema que ha devastado todos los aspectos de su vida. A medida que la guerra destruye las infraestructuras, desplaza a las comunidades y bloquea el acceso de la ayuda, millones de personas se enfrentan ahora a una grave inseguridad alimentaria y a brotes recurrentes de enfermedades, además de sufrir traumas psicológicos.
Las consecuencias médicas del conflicto son catastróficas y probablemente hayan hecho retroceder décadas al sistema sanitario de Sudán. La vacunación sistemática se ha colapsado; los brotes de enfermedades están aumentando; la malnutrición va en aumento; y la mortalidad materno-infantil está revirtiendo años de avances logrados con gran esfuerzo. Es crucial un aumento masivo de la ayuda, pero tras tres años aún no se ha materializado.
Las partes beligerantes y sus aliados están causando un grave sufrimiento al atacar y matar a civiles, en flagrante desprecio del derecho internacional humanitario. Esto debe acabar ya. Los responsables deben tomar medidas inmediatas y concretas para poner fin al sufrimiento, proteger a la población civil y garantizar la rendición de cuentas por las violaciones en curso.
Tanto las Fuerzas Armadas Sudanesas (SAF) como las Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF) han atacado la ayuda humanitaria y médica. Cada ataque u obstrucción contra el personal sanitario, las instalaciones o la ayuda humanitaria pone vidas en peligro y priva a las comunidades de la atención de la que dependen. Debe garantizarse de inmediato el acceso humanitario sin obstáculos y debe garantizarse el paso seguro de los civiles que buscan atención médica.
Fracaso político a escala mundial
El sufrimiento en Sudán no es solo una crisis humanitaria, sino un fracaso político a escala mundial. La respuesta humanitaria adolece de falta de financiación, no se le da prioridad y se ve frenada por la falta de voluntad política, tanto a nivel internacional como dentro de Sudán. Los actores internacionales influyentes deben ejercer urgentemente presión diplomática sobre quienes financian, arman o apoyan políticamente a las partes beligerantes en Sudán. Deben garantizar que todos los responsables cumplan con sus obligaciones en virtud del derecho internacional humanitario.
Desde abril de 2023, casi 14 millones de personas han sido desplazadas por la fuerza —9,1 millones dentro del país y 4,5 millones a países vecinos, principalmente Chad y Sudán del Sur— y están viviendo la mayor crisis de desplazamiento del mundo. Casi una quinta parte de los desplazados internos se encuentra en campamentos en condiciones precarias y el 55 % son menores de 18 años. Los refugiados se enfrentan a problemas de protección, falta de acceso a los servicios y dificultades económicas.
A mediados de marzo de 2026
- 33,7 millones de personas en Sudán necesitan ayuda humanitaria (OCHA).
- Casi 14 millones de personas se han visto obligadas a desplazarse: 9,1 millones dentro del país y 4,5 millones a países vecinos, principalmente Chad y Sudán del Sur (OCHA).
- 4,2 millones de niños menores de 5 años, así como mujeres embarazadas y lactantes, necesitarán tratamiento contra la desnutrición aguda en 2026 (OCHA).
- Más de 12 millones de personas en Sudán, en su mayoría mujeres y niñas, corren el riesgo de sufrir violencia de género, una cifra que se ha disparado un 350 % desde que comenzó el conflicto.
- El 37 % de los centros de salud no están operativos, lo que deja a una gran parte de la población sin acceso a la atención sanitaria esencial (OMS).
- Se han solicitado 2.900 millones de dólares a través del Plan de Necesidades Humanitarias y Respuesta de Sudán 2026 para hacer frente a la crisis; sin embargo, hasta la fecha solo se ha recaudado el 15,2 % de los fondos necesarios (OCHA).
- Desde que comenzó el conflicto en abril de 2023, la OMS ha verificado 213 ataques contra centros sanitarios, que han causado la muerte de más de 2036 trabajadores sanitarios y pacientes, y han dejado más de 720 heridos (OMS).
Impacto en la población: desplazamiento, hambre y falta de atención médica
La población civil está atrapada entre los combates y la ausencia de servicios básicos. Algunas de las consecuencias más graves son:
- Desplazamiento masivo: millones de personas han abandonado sus hogares en busca de seguridad.
- Emergencia nutricional: los cortes de suministro, el cierre de mercados y la falta de ayuda han aumentado los casos de desnutrición infantil.
- Brotes de enfermedades: cólera, sarampión y malaria afectan especialmente a la infancia.
- Colapso del sistema sanitario: escasez de personal, medicamentos y combustible para mantener los hospitales en funcionamiento.
En localidades como El Fasher (Darfur Norte), Jartum, Wad Madani o Darfur Occidental, hemos denunciado ataques directos y repetidos contra hospitales, incluidas unidades donde trabajábamos.
“Recibimos muchos niños y niñas con desnutrición aguda y adultos con heridas de bala, por torturas o bombardeos”
Giulia Chiopris, pediatra de MSF en Tawila
¿Qué estamos haciendo en Sudán?
Trabajamos en varias regiones del país y en las fronteras donde se refugian personas desplazadas. Nos centramos en:
Atención médica quirúrgica y de urgencias
Atendemos a personas heridas por violencia, quemaduras y traumas. En algunos lugares hemos reabierto quirófanos y apoyado servicios críticos de hospitalización.
Tratamiento de desnutrición infantil
Montamos y apoyamos centros nutricionales donde ingresan niños y niñas con desnutrición aguda grave. En muchos casos llegan tras días de viaje sin comida ni agua.
Respuesta a brotes de enfermedades
Realizamos campañas de vacunación, tratamiento de cólera, apoyo a salas de pediatría y atención primaria en zonas remotas.
Atención materna y neonatal
En contextos donde las mujeres embarazadas no pueden acceder a hospitales, reforzamos la atención obstétrica y los cuidados para recién nacidos.
Agua y saneamiento
Construimos letrinas, distribuimos agua potable y rehabilitamos sistemas dañados, esenciales para evitar epidemias.
Apoyo a personas desplazadas
En campamentos y barrios destruidos distribuimos kits de higiene, artículos básicos y brindamos atención móvil para quienes no pueden desplazarse.
MSF en Sudán, en cifras
A 31 de marzo de 2026
- 2 hospitales gestionados por MSF
- 2 clínicas gestionadas por MSF
- 13 hospitales con el apoyo de MSF*
- 17 centros de atención primaria con el apoyo de MSF
- Trabajamos en 9 de los 18 estados de Sudán
*La mayoría de los centros son estructuras del Ministerio de Salud en las que MSF prestamos apoyo a servicios y departamentos específicos, a excepción de Tawila, Um Rakuba, Gerne y Daba Naira, que están gestionados íntegramente por nuestros equipos.
Nuestra denuncia: ataques a hospitales y violencia contra la población civil
En distintos momentos del conflicto, hemos denunciado públicamente:
- Ataques a instalaciones médicas donde trabajaban nuestros equipos.
- Violencia extrema contra personas desplazadas, especialmente en Darfur.
- Bloqueos que impiden la entrada de material humanitario, ambulancias o personal médico.
- Agresiones contra pacientes, incluidos menores.
La falta de seguridad y acceso sigue siendo uno de los mayores obstáculos para atender a todas las personas que necesitan ayuda.
¿Cómo puedes ayudar a Sudán?
El apoyo económico de personas donantes permite que actuemos de forma independiente, rápida y allí donde más se nos necesita. Gracias a estas aportaciones, mantenemos hospitales operativos, compramos medicamentos esenciales y ampliamos la respuesta ante emergencias.
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Principales repercusiones de la guerra en los países vecinos
Chad
En Chad, la situación humanitaria en el este del país sigue sometida a una presión constante como consecuencia de la guerra en curso en el vecino Sudán, lo que agrava las vulnerabilidades ya existentes. Desde abril de 2023, más de 1,2 millones de personas han cruzado desde Sudán a Chad para huir de la violencia. En provincias como Ouaddaï, Sila y Wadi Fira, muchos llegan en condiciones precarias y necesitan asistencia inmediata, en zonas donde el acceso a los servicios esenciales ya es limitado.
Las tensiones están aumentando a lo largo de la frontera entre Chad y Darfur tras los recientes ataques transfronterizos, especialmente en los alrededores de la localidad de Tina. En zonas fronterizas como Adré, lo que inicialmente se concibió como centros de acogida temporales se ha convertido en grandes asentamientos de larga duración donde miles de personas permanecen en condiciones precarias, dependiendo de la ayuda humanitaria. En el Hospital de Adré, MSF presta apoyo al departamento de tratamiento de la desnutrición, así como a un puesto de salud en el paso fronterizo con Sudán. Los equipos de MSF prestan asistencia sanitaria de emergencia y secundaria tanto a las personas refugiadas como a las comunidades de acogida, incluida la atención traumatológica a personas heridas en el conflicto, al tiempo que prestan apoyo a los centros de salud que se enfrentan a una afluencia continua de pacientes y operan bajo una presión considerable.
Sudán del Sur
En Sudán del Sur, la situación humanitaria sigue deteriorándose, debido a la inseguridad persistente y los ataques contra los servicios sanitarios, la violencia intercomunitaria, las inundaciones y el declive económico. Desde hace tres años, las repercusiones de la guerra en Sudán suponen una carga adicional para unas comunidades que ya se encontraban en situación de vulnerabilidad.
En el centro de tránsito de Renk, situado en la frontera, lo que se pretendía que fuera una parada temporal para las personas que huían del conflicto en Sudán se ha convertido ahora en un asentamiento en expansión, donde miles de personas viven en el limbo, atrapadas entre la guerra y la supervivencia. Se estima que, desde abril de 2023, más de 1,3 millones de personas han huido de Sudán a Sudán del Sur.
MSF llevamos a cabo un proyecto en Renk desde mayo de 2023, prestando apoyo a los servicios pediátricos, nutricionales y de maternidad del Hospital de Renk, respondiendo a emergencias (brotes de enfermedades y afluencia masiva de heridos) y gestionando clínicas móviles en los asentamientos de personas refugiadas dispersos por el condado de Renk.
Preguntas frecuentes
¿Por qué hay conflicto en Sudán?
Los enfrentamientos comenzaron en abril de 2023 entre dos fuerzas militares enfrentadas por el control del país.
¿Es seguro el acceso humanitario en Sudán?
El acceso es extremadamente limitado debido a los combates, los bloqueos y los ataques a instalaciones sanitarias.
¿Qué enfermedades están afectando más a la población?
Malaria, cólera, sarampión y desnutrición aguda en niños y niñas.
¿Dónde trabajamos actualmente en Sudán?
Estado de Jartum
En el estado de Jartum, MSF seguimos prestando servicios médicos esenciales en cuatro hospitales principales y centros de atención primaria. Según la agencia de la ONU para las migraciones, más de un millón de personas han regresado a la ciudad de Jartum desde que las Fuerzas Armadas Sudanesas (SAF) recuperaron el control, pero los servicios distan mucho de satisfacer las necesidades de la población. Muchas personas viven en zonas gravemente dañadas por los combates, con acceso limitado a la atención sanitaria y al agua, y también tienen dificultades para encontrar alimentos o poder pagarlos.
La respuesta internacional en Jartum dista mucho de ser suficiente, con pocas organizaciones presentes y grandes carencias tanto en la ayuda de emergencia como en los esfuerzos de recuperación a largo plazo. Nuestros equipos prestan apoyo en atención de urgencias y quirúrgica, servicios materno-infantiles, tratamiento de enfermedades infecciosas y desnutrición, y actividades de respuesta a epidemias en Omdurman, la ciudad de Jartum, Bahri y Jabal Awliya. Estos esfuerzos combinados constituyen un salvavidas médico crucial para las comunidades que se han visto aisladas de unos servicios de salud que funcionen.
Sur y sureste de Sudán
En todo el sur y el sureste de Sudán, MSF ofrecemos una amplia gama de apoyo adaptado a las necesidades de cada estado. Incluso antes de que comenzara la guerra, esta región acogía a muchas personas desplazadas de países vecinos. Desde entonces, también han huido aquí personas de otras partes de Sudán, lo que ha dado lugar a un gran número de personas desplazadas con acceso limitado a la atención sanitaria, el agua y el saneamiento, y a un alojamiento adecuado.
- En Nilo Azul, gestionamos una unidad de desnutrición en el hospital principal, respondemos a las epidemias, ofrecemos apoyo en salud mental y promoción de la salud, y prestamos apoyo a la atención primaria de salud en los campamentos para personas desplazadas. Tras la llegada, desde junio de 2025, de personas que regresan de Sudán del Sur y de desplazados internos procedentes de otras partes de la región del Nilo Azul, los campamentos de Karama acogen actualmente a más de 110 000 personas desplazadas. Allí, MSF presta atención ambulatoria, servicios de salud reproductiva, promoción de la salud y actividades de salud ambiental, y apoya el suministro de agua potable y las medidas de control de vectores en los campamentos.
- En Gedaref, nuestros equipos ayudan a garantizar el acceso a la atención de urgencias, ambulatoria y hospitalaria, a los servicios de maternidad y al tratamiento de enfermedades crónicas e infecciosas, incluido el cólera. MSF también trabaja en campamentos para personas desplazadas y apoya su acceso a la atención sanitaria. Gedaref es un foco mundial de kala-azar, por lo que MSF también lleva a cabo dos proyectos para tratar a las personas afectadas por esta enfermedad en la región.
- En Nilo Blanco, nuestros equipos se centran en la preparación y respuesta ante emergencias, reforzando la vigilancia comunitaria y las vías de derivación para ayudar a las personas a acceder rápidamente a la atención durante los brotes.
- En Kordofán del Norte, tras meses de negociaciones con las autoridades para obtener acceso, MSF pusimos en marcha en enero una respuesta de emergencia en El Obeid, la capital del estado. Esta iniciativa se produjo tras una evaluación realizada a finales de 2025 en la que se identificaron enormes necesidades sanitarias y humanitarias. El acceso humanitario ha sido extremadamente difícil a lo largo del conflicto.
Darfur
En Darfur Central y Occidental, MSF prestamos apoyo a cuatro hospitales y un centro de atención primaria con un paquete integral de asistencia adaptado a cada lugar, especialmente en las capitales de ambos estados, Zalingei y El Geneina, respectivamente, que se vieron gravemente afectadas por la violencia al inicio de la guerra y que ahora acogen a personas desplazadas internamente, además de a las comunidades de acogida que necesitan ayuda. A pesar de estar lejos de las líneas del frente, estas ciudades siguen siendo objeto de ataques.
En Darfur Central, MSF estamos presente en Rokero, una zona de difícil acceso al norte de las montañas de Jebel Marra, controlada por el SLA-AW, un grupo armado que se ha declarado neutral. Los servicios que presta MSF en los hospitales incluyen atención de urgencias y hospitalaria, atención materna, tratamiento de la desnutrición y de enfermedades infantiles comunes, respuestas al cólera y al sarampión, apoyo en salud mental y, cuando es necesario, asistencia a sobrevivientes de violencia sexual, entre otros. En algunas zonas, MSF también ofrece servicios de cirugía y apoya las consultas ambulatorias para ampliar el acceso a la atención sanitaria de las comunidades remotas.
Darfur Norte se enfrenta a una grave crisis humanitaria caracterizada por desplazamientos masivos, violencia continua y la interrupción de la atención sanitaria, especialmente tras la caída de El Fasher y la intensificación de los combates y los ataques con drones. Más de 850 000 personas desplazadas han huido, principalmente desde El Fasher, hacia zonas como Tawila, que actualmente se encuentra bajo el control de un grupo armado que afirma mantener una postura neutral en el conflicto entre las RSF, las SAF y sus aliados.
Tras suspender las actividades en el campamento de Zamzam en 2025, MSF centramos nuestros esfuerzos en la asistencia de emergencia en Tawila, donde nuestros equipos prestan ahora atención de emergencia, materna, pediátrica, mental, nutricional y quirúrgica en el hospital, responden a afluencias repentinas y brotes epidémicos, distribuyen agua y están ampliando los servicios para las sobrevivientes de violencia sexual. MSF también hemos estado apoyando a las personas recién desplazadas en Guerni mediante actividades de salud sexual y reproductiva y derivaciones para casos graves, así como en el campamento de Daba Naira con actividades contra la desnutrición y una clínica. Tras el traspaso de la clínica del campamento, los equipos de MSF están comenzando a prestar apoyo a tres centros de atención primaria cercanos (Dobo, Katur y Belsharif). Mientras tanto, los ataques con drones de las Fuerzas de Apoyo Regional (RSF) a lo largo del eje Umbari-Kornoy-Tine han dañado las infraestructuras, incluida la destrucción parcial del hospital de Kornoi, lo que ha obligado a evacuar a los equipos de MSF a Chad.
En Darfur Sur, hay muy pocas organizaciones internacionales presentes en lo que antes de la guerra era un centro neurálgico para las ONG internacionales. El estado se encuentra lejos de Adre, en Chad, por donde entra la ayuda humanitaria en Darfur. El acceso a la atención sanitaria está muy limitado y, en gran medida, es inaccesible o inasequible para las personas que viven en Darfur del Sur.
Los centros sanitarios han sufrido daños, han sido destruidos o abandonados; el personal sanitario ha huido o ya no cobra su salario; y se han producido interrupciones generalizadas en el suministro de material médico esencial. MSF prestamos atención pediátrica, neonatal, materna y ginecológica en el Hospital Universitario de Nyala y en el Hospital de Kas, además de llevar a cabo actividades de atención primaria en la región de Nyala y en la remota zona montañosa de Jebel Marra. Nuestros equipos también prestan atención primaria y comunitaria centrada en la nutrición y la salud de las mujeres y los niños en los grandes campamentos de desplazados situados en los alrededores de la ciudad de Nyala.
MSF hemos desempeñado un papel importante en la revitalización de los sistemas de agua en Darfur Sur mediante la reparación de infraestructuras, incluidas las redes de agua que sufrieron graves daños durante los combates, así como la reparación de bombas manuales con la ayuda de la comunidad. También gestionamos la atención integrada de un número significativo de supervivientes de violencia sexual en la región. MSF cuenta además con una unidad de emergencia que trabaja en Darfur para responder a crisis urgentes, como brotes de enfermedades, o para prestar servicios esenciales a las personas recién desplazadas.
Sudán necesita una respuesta urgente
La crisis en Sudán sigue siendo una emergencia olvidada y silenciada que pone en riesgo la vida de millones de personas. Seguimos trabajando sobre el terreno, adaptándonos cada día para garantizar atención médica allí donde es posible.
Tu apoyo es esencial para que podamos seguir.
#SudánNoPuedeEsperar
Médicos Sin Fronteras en Sudán
Médicos Sin Fronteras trabajamos en Sudán desde 1979 y actualmente prestamos asistencia médico-humanitaria en distintos estados del país. En Darfur Norte, nuestros equipos ofrecen atención médica de emergencia, nutrición terapéutica, salud materno-infantil y apoyo psicológico a personas desplazadas por el conflicto.
MSF somos una organización médico-humanitaria independiente, y nuestras actividades en Sudán están financiadas exclusivamente por donaciones privadas, lo que garantiza nuestra total independencia y neutralidad.