Últimas noticias sobre Mali
-
El pueblo de Aminatou, en Mali, “se ha convertido en una tumba” debido al conflicto que atraviesa la región
-
A pesar de la violencia y las inundaciones, así brindamos atención sanitaria en el centro de Mali
-
En Mali, la violencia extrema hace que ir al médico sea un riesgo demasiado peligroso
-
“Era la única manera de salir de esta situación. Esta vez no tenía miedo del agua ni de morir”
A lo largo del año, los violentos enfrentamientos entre el Ejército maliense y grupos armados no estatales, y los brutales ataques contra la población civil obligaron a muchas familias a abandonar sus aldeas. Nuestros equipos que trabajaban en los alrededores de Niafunké, Kidal, Ténenkou, Nampala y Koro informaron de que la mayoría llegó a vivir en condiciones precarias, con escaso acceso a atención médica y a otros servicios básicos.
Seguimos dirigiendo nuestras actividades habituales apoyando a los centros sanitarios de todo el país con donativos de suministros y medicamentos, así como contribuyendo a la atención pediátrica y materna, a los servicios de salud sexual y reproductiva y a la cirugía de urgencia para supervivientes de violencia. Como consecuencia del recrudecimiento de los combates, en 2024 tratamos a un número significativo de pacientes por lesiones relacionadas con la violencia.
En octubre, las fuertes lluvias provocaron inundaciones en varias regiones del país, incluida la capital, Bamako. Además de causar una destrucción generalizada y desplazar a miles de personas, las inundaciones favorecieron la proliferación de mosquitos, lo que contribuyó a un aumento considerable de los casos de malaria. MSF colaboramos con las autoridades malienses para responder a las inmensas necesidades humanitarias de las personas desplazadas por las inundaciones y el conflicto brindando atención médica y artículos domésticos de primera necesidad, suministrando agua potable y construyendo letrinas.
Otras ayudas incluyeron la formación de personal de atención médica y la rehabilitación de centros sanitarios en los distritos de Niono, Niafunké, Ténenkou y Douentza. También mantuvimos nuestros servicios sanitarios comunitarios para personas que viven en zonas remotas y tienen dificultades para obtener atención médica.
A pesar de los robos, la violencia, las agresiones físicas y las restricciones de acceso, nuestros equipos hicieron todo lo posible por mantener las actividades en todo el país, sobre todo teniendo en cuenta que la reducción de la financiación internacional y la retirada de varias organizaciones de ayuda han limitado aún más el acceso de la población a servicios y apoyo esenciales.
En Bamako, traspasamos las actividades de búsqueda y detección de casos de nuestro proyecto oncológico al Ministerio de Salud y sus colaboradores, y reorientamos nuestro apoyo hacia la mejora del acceso a la atención para cáncer de mama y cuello uterino.
Este artículo ofrece una visión general de nuestro trabajo en este país entre enero y diciembre de 2024. Se trata de un resumen que no puede considerarse exhaustivo. En 2024, contábamos con 1.485 profesionales* y gastamos 40,2 millones de euros en nuestras actividades médico-humanitarias. Trabajamos por primera vez en este país en 1992.
MSF España comenzó a trabajar en Mali en 1992, convirtiéndose así en otra de las secciones de MSF con actividades en el país. Si quieres conocer más en profundidad nuestro trabajo allí, consulta nuestra ‘Memoria de actividades MSF España (OCBA) 2024’.