Médicos Sin Fronteras trabajamos en Nigeria para hacer frente a los numerosos problemas de salud, como las alarmantes tasas de desnutrición y los brotes de enfermedades que provocan la violencia continua, los peligros naturales y la falta de atención médica.

Principales resultados:

  • 1.668.100 consultas ambulatorias
  • 696.100 vacunaciones rutinarias
  • 532.200 casos de malaria tratados
  • 296.600 niños y niñas admitidos en programas de alimentación para pacientes ambulatorios
  • 200.600 pacientes hospitalizados
  • 79.600 niños y niñas admitidos en programas de alimentación para pacientes hospitalizados
  • 35.800 nacimientos asistidos
  • 20.600 personas tratadas por sarampión
  • 16.900 consultas individuales de salud mental
  • Mapa de proyectos MSF en Nigeria en 2024

Muchos centros de atención médica apenas funcionan debido a la falta de personal y de medicamentos, y algunos han cerrado por completo. Los que permanecen abiertos son a menudo inaccesibles para las personas que tienen dificultades por la rápida inflación y la pobreza generalizada. Durante el año, nuestros equipos siguieron dando apoyo a las personas que huían de la violencia y respondiendo a brotes de enfermedades prevenibles como el cólera, la fiebre de Lassa y el sarampión, que se han vuelto recurrentes en el país debido, en parte, a la extremadamente baja cobertura de vacunación. Nigeria ya está padeciendo los efectos de la crisis climática y, en 2024, volvió a sufrir grandes inundaciones que destruyeron hogares y cosechas, lo que agravó estos problemas de salud.

Desnutrición

En 2024 y en comparación con el año anterior, volvimos a ver un aumento considerable de las hospitalizaciones por desnutrición. Por ello, ampliamos la capacidad de nuestros centros para poder ocuparnos del creciente número de casos, pero la afluencia fue tan abrumadora que, en algunos lugares, tuvimos que habilitar camas improvisadas para hasta 100 pacientes por día.

A lo largo del año, realizamos varias evaluaciones para detectar casos de desnutrición. En Zamfara, una cuarta parte de los niños y niñas examinados en 2 localidades fueron diagnosticados con desnutrición. En el estado de Katsina, encontramos pruebas de una importante crisis nutricional, ya que el nivel de desnutrición en algunas zonas se duplicó en comparación con 2023. Y en el estado de Kebbi, observamos indicios de una duplicación de las tasas de desnutrición en comparación con dos años antes.

Nuestros equipos informaron estos elevados niveles de desnutrición en nuestros 11 centros de alimentación para pacientes hospitalizados y en los 31 centros para pacientes ambulatorios del norte del país. En estos centros, también impartimos sesiones de educación sanitaria sobre nutrición y brindamos apoyo en salud mental a los niños y a sus padres.

La participación de la comunidad fue un elemento clave de nuestro trabajo. En el estado de Kebbi, además de gestionar un centro de nutrición intensiva, hicimos demostraciones de cocina para fomentar la diversidad nutricional mediante el método Tom Brown, que consiste en preparar unas gachas con una mezcla de cereales y legumbres. En el estado de Bauchi, formamos a trabajadores y trabajadoras de la salud comunitarios sobre detección precoz y tratamiento de la desnutrición.

Salud de la mujer y violencia sexual

En 2024, abrimos un nuevo hospital de derivación para emergencias de salud materna y obstétrica en el estado de Borno. Este hospital brinda tratamiento a mujeres con complicaciones potencialmente mortales, como eclampsia o hemorragia posparto, y tiene una unidad de cuidados intensivos neonatales para bebés prematuros y recién nacidos con afecciones como ictericia. En este proyecto de colaboración, nuestros equipos forman al personal del Ministerio de Salud y trabajan en equipo con ellos.

Mientras tanto, traspasamos nuestro proyecto en el estado de Benue, que incluía atención de salud sexual y reproductiva y tratamiento por violencia sexual, al Ministerio de Salud y otras organizaciones. En Jahun, seguimos brindando atención obstétrica y neonatal integral de emergencia, incluida la reparación quirúrgica de la fístula obstétrica.

Brotes de enfermedades y campañas de vacunación

Nuestros equipos pusieron en marcha actividades de emergencia en respuesta a enfermedades en 2024, incluidos varios brotes de cólera en todo el país y de fiebre de Lassa en Bauchi. En diciembre, traspasamos al Ministerio de Salud nuestro proyecto habitual contra la fiebre de Lassa en Ebonyi, que se había centrado en abordar la estigmatización en la comunidad y brindar apoyo en salud mental a los pacientes. También traspasamos el proyecto contra la difteria que habíamos estado dirigiendo en Kano, en respuesta al enorme brote de 2023.

Uno de los motivos por los que se registran cifras tan elevadas de enfermedades prevenibles mediante vacunación, como el sarampión y la meningitis, es la baja cobertura de vacunación en todo el norte de Nigeria. MSF llevamos a cabo diversas actividades para abordar este problema, en las que vacunamos contra el sarampión a niños y niñas de los estados de Zamfara y Adamawa y dimos apoyo a las autoridades sanitarias de los estados de Gombe y Yobe mediante la donación de medicamentos y la capacitación del personal para tratar la meningitis y administrar vacunas a los niños. En septiembre, lanzamos una campaña de vacunación en el estado de Sokoto para brindar protección contra el tétanos, la difteria y otras enfermedades.

En 2024, se administró por primera vez la vacuna contra la malaria en varios estados. En Kebbi, nuestros equipos apoyaron al Ministerio de Salud en el proceso.

Riesgos naturales

En agosto y septiembre, grandes inundaciones asolaron varias zonas de Nigeria que destruyeron hogares y desplazando a miles de personas. Tanto en Gummi, estado de Zamfara, como en Maiduguri, estado de Borno, dimos respuesta realizando consultas y derivaciones médicas y de salud mental, y llevando a cabo actividades de agua y saneamiento, como el suministro de agua en camiones y cisternas, la rehabilitación de pozos y la instalación y reparación de letrinas.

Dado que los fenómenos relacionados con el clima siguen afectando a las comunidades de Nigeria, nos comprometemos a reducir nuestras emisiones de carbono. En 2024, tres hospitales en Borno, Jahun y Bauchi a los que damos apoyo finalizaron la instalación de paneles solares. El de Bauchi ya funciona de manera íntegra con energía renovable.

Violencia y desplazamientos

Años de inseguridad y combates entre fuerzas gubernamentales y grupos armados en el noreste de Nigeria han obligado a miles de personas a abandonar sus hogares. La mayoría vive ahora en pésimas condiciones en campamentos de personas desplazadas, con escaso acceso a alimentos o atención médica. En 2024, seguimos dando atención médica básica mediante clínicas móviles en los campamentos de Maiduguri. En septiembre, cuando se produjo una nueva afluencia tras las inundaciones, intensificamos estas actividades.

La violencia armada en el noroeste de Nigeria también ha desplazado a miles de personas, ha alterado enormemente las actividades agrícolas y ha provocado el cese del funcionamiento de los centros sanitarios, lo que agravó la crisis humanitaria en esta región. Además de nuestras actividades habituales en las zonas de los gobiernos locales de Shinkafi y Zurmi, en Zamfara, dirigimos clínicas móviles en los campamentos de desplazados para brindar atención médica básica y derivaciones a las personas que habían huido de los pueblos de los alrededores. Nuestros equipos también proporcionaron artículos de primera necesidad y servicios de atención médica a las comunidades desplazadas de Sokoto.

Noma

El noma es una infección desfigurante y potencialmente mortal que es más frecuente en niños pequeños. Tras su histórica inclusión en la lista de enfermedades tropicales desatendidas de la Organización Mundial de la Salud, MSF seguimos reclamando un mayor reconocimiento del noma e inversiones para su investigación y tratamiento a través de conferencias internacionales y nacionales, y actos de concienciación. A lo largo del año, apoyamos el programa quirúrgico transformador para pacientes de noma en el hospital especializado de Sokoto.

 

Este artículo ofrece una visión general de nuestro trabajo en este país entre enero y diciembre de 2024. Se trata de un resumen que no puede considerarse exhaustivo. En 2024, contábamos con 3.398 profesionales* y gastamos 66,6 millones de euros en nuestras actividades médico-humanitarias. Trabajamos por primera vez en este país en 1996.

MSF España comenzó a trabajar en Nigeria en 2009, convirtiéndose así en otra de las secciones de MSF con actividades en el país. Si quieres conocer más en profundidad nuestro trabajo allí, consulta nuestra ‘Memoria de actividades MSF España (OCBA) 2024’.

*La cifra de personal equivale al total de puestos a tiempo completo o FTE (del inglés full-time equivalent). Por ejemplo, dos personas a media jornada equivalen a un FTE.