Últimas noticias sobre Sudán del Sur
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Bombardeado, saqueado, vandalizado
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Sudán del Sur: una inminente ofensiva gubernamental obliga a la población y a nuestros equipos a evacuar Akobo en 72 horas
Principales resultados:
- 663.900 consultas externas
- 27.600 personas tratadas por cólera
- 91.400 pacientes hospitalizados
- 236.400 casos de malaria tratados
- 11.200 intervenciones quirúrgicas
- 4.920 personas tratadas por haber sufrido violencia física intencional
- 2.660 personas atendidas tras sufrir violencia sexual
- 162.900 vacunaciones rutinarias
- 3.260 niños y niñas que ingresaron en programas nutricionales para pacientes hospitalizados
La situación, ya grave, empeoró por una reducción significativa en la financiación internacional para iniciativas humanitarias y de desarrollo, y la fragilidad del sistema sanitario nacional. Las crecientes tensiones políticas y el aumento de la violencia restringieron aún más el acceso de las personas a la atención médica y otros servicios esenciales durante el año.
Ataques a la atención médica
En 2025, hubo una fuerte escalada en el conflicto armado, con ataques crecientes a las instalaciones de atención médica, al personal médico y a los pacientes. Registramos nueve ataques contra nuestro personal e instalaciones durante el año, en lugares que incluyen Ulang, Old Fangak, Morobo, Yei River y Lankien. Estos incidentes alejaron aún más la atención médica del alcance de las personas. Después de que nuestro hospital en Ulang fuera saqueado y destruido, nos vimos obligados a cerrarlo y retirar el apoyo a 13 centros generales de atención médica en el condado. También cerramos nuestro hospital en Old Fangak después de ser bombardeado y trasladamos las actividades a Toch. En el estado de Ecuatoria Central, suspendimos las actividades en los condados de Yei River y Morobo tras la desaparición de un miembro del personal. En Lankien, los ataques aéreos cerca del hospital de MSF nos obligaron a evacuar a parte del personal, dejando un equipo más pequeño para continuar con las actividades.
Abordando el cólera
El brote de cólera que comenzó en octubre de 2024 ―el peor en la historia del país― continuó propagándose por Sudán del Sur durante 2025, afectando a múltiples estados y ejerciendo una presión adicional sobre el sistema de salud sobrecargado. La rápida transmisión fue impulsada por el desplazamiento masivo, que fue provocado por el conflicto, la limitada capacidad de respuesta en emergencias y los servicios de agua, saneamiento e higiene crónicamente subfinanciados. Ningún proyecto de MSF en todo el país quedó intacto ante este brote de cólera.
En enero, los casos aumentaron en el estado de Unidad, particularmente en Bentiu y las áreas circundantes. Luego, en un periodo de un mes, entre febrero y marzo, surgió un nuevo foco activo de propagación, cuando se reportaron más de 1.000 casos de cólera en Akobo, un condado remoto en la frontera del estado de Jonglei con pocas instalaciones de atención médica. En respuesta, establecimos centros de tratamiento del cólera (CTC), proporcionamos suministros médicos, formación y apoyo con el tratamiento en los hospitales estatales de Akobo y Bentiu y en la ciudad de Rubkona. También asistimos con una campaña de vacunación oral contra el cólera en el campamento de desplazados de Bentiu.
Además, dirigimos CTC en Malakal y Ulang en el estado de Alto Nilo, y apoyamos al Ministerio de Salud en la capital, Yuba, estableciendo una unidad de tratamiento del cólera, fortaleciendo la vigilancia epidemiológica, realizando campañas de vacunación y mejorando las instalaciones de agua y saneamiento.
Respuesta a la malaria e inundaciones
La malaria sigue siendo la principal causa de enfermedad y muerte en Sudán del Sur, con brotes estrechamente vinculados a las lluvias estacionales y las condiciones ambientales. La alta carga refleja brechas más amplias en la atención médica, incluyendo escasez de medicamentos antipalúdicos y una implementación inconsistente de herramientas de prevención, como la quimioprevención de la malaria estacional y las mosquiteras tratadas con insecticida. MSF llevamos a cabo la quimioprevención antes de la temporada pico para proteger a los niños y niñas menores de 5 años en los condados más afectados, incluyendo Twic y Aweil. En el pabellón pediátrico del hospital estatal de Yambio en octubre, durante la temporada pico de malaria, donamos medicamentos esenciales y suministros médicos, y formamos al personal en medidas de prevención y control de infecciones y en la gestión de deshechos.
Durante el año, también tratamos a personas con malaria en Bentiu, Leer y Old Fangak después de graves inundaciones, que también causaron daños generalizados y aumentaron el riesgo de enfermedades transmitidas por el agua, como el cólera y la fiebre tifoidea. A principios de agosto, MSF también detectamos un aumento en los casos sospechosos de hepatitis E en Aweil, impulsado por la mala infraestructura de agua, saneamiento e higiene. Las mujeres embarazadas, a quienes la enfermedad afecta con mayor gravedad, junto con las personas inmunocomprometidas, llegaban tarde al hospital y algunas fallecieron. Respondimos tratando a los pacientes, distribuyendo tabletas de cloro y rehabilitando pozos y bombas manuales.
Apoyo para las personas desplazadas por la guerra en Sudán
Desde el comienzo de la guerra en Sudán en abril de 2023, más de un millón de personas refugiadas y retornadas han cruzado de Sudán a Sudán del Sur, ejerciendo una enorme presión sobre los servicios sanitarios locales, especialmente en Alto Nilo y el Área Administrativa Especial de Abyei. Muchas personas llegaron sin nada después de semanas de una peligrosa huida, habiendo soportado violencia, incluidos asaltos sexuales y de género, y extorsión.
A medida que la crisis se intensificaba, ampliamos significativamente nuestra respuesta médica y humanitaria en Renk. Nuestros equipos gestionaron clínicas móviles en los asentamientos informales de Atam, Gosfami y Girbanat para atender a la gran afluencia de personas que huían de la violencia. También ayudamos con el tratamiento del agua y el suministro de agua segura para reducir el riesgo de enfermedades transmitidas por el agua en estas áreas.
Nuestros equipos ofrecieron tratamiento para una variedad de problemas de salud, incluyendo enfermedades agudas y crónicas, complicaciones obstétricas, lesiones relacionadas con la violencia y afecciones de salud mental. En el Hospital Civil de Renk, trabajamos en las salas de pediatría, maternidad y cirugía, y en el banco de sangre. También apoyamos el funcionamiento del hospital proporcionando agua y electricidad, así como alimentos para los pacientes.
Transferencia de actividades médicas para sostener los servicios de atención médica
En 2025, nos centramos en garantizar un acceso más sostenible a la atención médica mediante la integración progresiva de servicios clave en las instalaciones del Ministerio de Salud. Este cambio estratégico tenía como objetivo fortalecer los sistemas de salud locales y preservar la capacidad del ministerio para responder eficazmente a las emergencias.
En junio, después de más de una década brindando atención a través de un hospital en el campamento de desplazados de Bentiu, transferimos con éxito todos nuestros servicios médicos principales al Hospital Estatal de Bentiu, una estructura de salud pública que estamos gestionando en colaboración con el Ministerio de Salud.
En julio, también transferimos nuestras actividades de larga duración en el centro de Protección de Civiles de Malakal al Hospital Docente de Malakal para construir un sistema de salud más eficiente y accesible para las personas en Malakal y en todo el Alto Nilo. Además, nuestra organización contribuyó a la provisión de atención quirúrgica en el hospital mediante la renovación del quirófano y una sala posoperatoria de 30 camas, y aportando personal especializado para ayudar con cesáreas de emergencia y lesiones traumáticas.
Hacia finales de 2025, MSF abrimos un nuevo proyecto en el Alto Nilo. Adoptando un enfoque ágil para apoyar múltiples instalaciones de salud a lo largo del río Sobat, comenzamos a brindar atención médica de vital importancia a las personas afectadas por el desplazamiento y el conflicto.
Este artículo ofrece una visión general de nuestro trabajo en este país entre enero y diciembre de 2025. Se trata de un resumen que no puede considerarse exhaustivo. En 2025, contábamos con 3.418 profesionales* y gastamos 113,5 millones de euros en nuestras actividades médico-humanitarias. Trabajamos por primera vez en este país en 1983.
MSF España comenzó a trabajar en Sudán del Sur en 2004, convirtiéndose así en otra de las secciones de MSF con actividades en el país. Si quieres conocer más en profundidad nuestro trabajo allí, consulta nuestra ‘Memoria de actividades MSF España (OCBA) 2025’.
*La cifra de personal equivale al total de puestos a tiempo completo o FTE (del inglés full-time equivalent). Por ejemplo, dos personas a media jornada equivalen a un FTE.