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  • Nuestras actividades en Gaza

    El siguiente texto hace referencia a nuestro trabajo en Palestina en 2025. Para seguir la evolución de la situación tras el recrudecimiento del conflicto en octubre de 2023, puedes ver las últimas informaciones aquí.

    A pesar del bloqueo de Israel y la obstrucción deliberada del acceso humanitario, Médicos Sin Fronteras aumentamos nuestras actividades en Palestina para ayudar a las personas que necesitan atención médica, incluidas aquellas heridas y desplazadas por el genocidio en Gaza en 2025. 

    Principales resultados:

    • 372.085.000 litros de agua clorada distribuidos
    • 919.200 consultas externas
    • 427.600 ingresos en emergencias
    • 43.600 personas tratadas por haber sufrido violencia física intencional
    • 4.000 ingresos de niños y niñas en programas de alimentación para pacientes ambulatorios
    • 27.400 intervenciones quirúrgicas
    • 48.900 pacientes hospitalizados
    • 13.800 partos asistidos
    • 61.400 consultas individuales de salud mental
    • Mapa de proyectos de MSF en Palestina en 2025

    Gaza

    En 2025, Israel continuó su despiadada campaña en Gaza, no solo mediante una violencia brutal e incesante, sino también a través de meses de bloqueo, negando a la gente sus necesidades más básicas para sobrevivir, como alimentos y agua, lo que culminó en condiciones de hambruna en algunas áreas en agosto. A 31 de diciembre, 71.266 personas habían sido asesinadas por las fuerzas israelíes desde el inicio de la guerra, mientras que la infraestructura civil y el sistema de salud en la Franja de Gaza habían sido sistemáticamente diezmados.

    A lo largo del año, las personas desplazadas palestinas fueron forzosamente desplazadas y empujadas a un área geográfica cada vez más reducida. Nuestros equipos que apoyaron a los departamentos de emergencia respondieron a múltiples incidentes con múltiples víctimas, recibiendo a cientos de pacientes muertos o heridos por ataques israelíes en el sur de Gaza. También fuimos testigos de cómo las autoridades israelíes reprimieron cada vez más el espacio humanitario, incluso desmantelando la respuesta liderada por la ONU y reemplazándola con un esquema militarizado de distribución de alimentos dirigido por la Fundación Humanitaria de Gaza (GHF). Esto llevó a la violencia y a asesinatos en los lugares de distribución de alimentos. Las clínicas de MSF estaban desbordadas de pacientes con heridas de bala, laceraciones y lesiones por aplastamiento, muchos de ellos niños y niñas, ya que las personas fueron disparadas o resultaron heridas en el caos mientras intentaban conseguir comida. A lo largo de la Franja, nuestros equipos trataron a una cantidad creciente de pequeños con desnutrición moderada y grave hasta que el alto el fuego entró en vigor el 10 de octubre.

    MSF pedimos a las autoridades israelíes que pongan fin a la violencia, permitan la entrada a gran escala de ayuda humanitaria y desmantelen los centros de la GHF (que dejaron de funcionar después del alto el fuego de octubre). Mientras tanto, las autoridades israelíes introdujeron un nuevo sistema de registro para ONG internacionales con reglas restrictivas y politizadas, poniendo en peligro fundamentalmente la continuidad de la acción humanitaria en Palestina.

    A finales de agosto, las fuerzas israelíes lanzaron una ofensiva a gran escala en la ciudad de Gaza, destruyendo barrios enteros y desplazando a la fuerza a cientos de miles de personas hacia el centro de la Franja. Como resultado, MSF no tuvimos más opción que reubicar a los equipos y suspender todas las actividades médicas en la ciudad a finales de septiembre.

    Después de que entrara en vigor un segundo alto el fuego en octubre, los palestinos regresaron al norte y nuestros equipos retomaron las actividades. Regresamos a los hospitales públicos, reanudando los servicios pediátricos, el tratamiento de quemaduras y de fisioterapia, y ayudando a reparar las instalaciones que estaban llenas de escombros. También abrimos múltiples puntos médicos para brindar atención médica general en áreas donde las fuerzas israelíes habían destruido todas las instalaciones de salud. A pesar del alto el fuego, el flujo de ayuda humanitaria hacia Gaza siguió siendo críticamente insuficiente, e Israel continuó bloqueando artículos esenciales, como materiales para refugios y los llamados artículos de doble uso1, agravando las condiciones de vida invernales críticas.

    En respuesta a las inmensas necesidades, ampliamos nuestras actividades médicas y de agua y saneamiento a lo largo del año. MSF continuamos siendo uno de los mayores proveedores de servicios como la atención integral para pacientes con quemaduras y lesiones traumáticas, que incluía fisioterapia, tratamiento de heridas, intervención quirúrgica y atención médica materna y neonatal. Para finales de año, nuestros equipos estaban apoyando a seis hospitales y siete centros de atención médica. También estábamos gestionando dos hospitales de campaña, dos clínicas y un centro de alimentación para pacientes hospitalizados, además de proporcionar agua limpia a cientos de miles de palestinos en Gaza.

    En 2025, seis de nuestros colegas murieron en bombardeos israelíes o ataques dirigidos, elevando la cantidad total de personal de MSF fallecido en Gaza a 15. Hasta la fecha, nuestra solicitud oficial de una investigación independiente sobre estos asesinatos no ha sido respondida oficialmente por las autoridades israelíes. Hemos hecho repetidos llamamientos para un alto el fuego sostenido e inmediato, acceso urgente y sin obstáculos para la ayuda humanitaria, evacuaciones médicas y el fin del genocidio.

    Cisjordania

    En Cisjordania, nuestros equipos continuaron presenciando las consecuencias de las políticas y prácticas de limpieza étnica, destinadas a transferir por la fuerza a los palestinos de sus tierras y a impedir cualquier posibilidad de retorno. Esto incluyó un aumento brusco de la violencia por parte del Ejército israelí y los colonos, quienes mataron e hirieron a muchos palestinos. Aunque no es nuevo, fuimos testigos de una clara expansión de los asentamientos israelíes y de políticas destinadas a desplazar a los palestinos en 2025. La operación militar israelí en curso llamada Muro de Hierro, que comenzó en enero de 2025, desplazó forzosamente a 40.000 personas en el norte de Cisjordania en un mes, según la Agencia de la ONU para los Refugiados Palestinos (UNRWA). Tres campos de refugiados fueron violentamente asaltados y vaciados. Las viviendas y la infraestructura civil, ⁠incluyendo escuelas y centros de atención médica, ⁠ fueron demolidos, lo que aumentó la probabilidad de que el desplazamiento se vuelva permanente. MSF dirigimos clínicas móviles para proporcionar atención médica general a miles de personas desplazadas por las operaciones militares en el norte, particularmente en Yenín y Tulkarem, y distribuimos kits de higiene, paquetes de alimentos y agua limpia.

    En Hebrón, Nablus, Qalqilya y Tubas, nuestras operaciones se centraron en ofrecer apoyo médico y de salud mental a las personas afectadas por ataques de colonos, demoliciones y desplazamientos a través de clínicas móviles y fijas. El temor constante respecto a incursiones y ataques más prolongados e impredecibles por parte tanto de las fuerzas israelíes como de los colonos está afectando considerablemente la salud mental de la población, lo que aumenta los sentimientos de desesperanza y ansiedad, según han observado nuestros equipos de salud mental. MSF también realizamos formación para los voluntarios de la Sociedad de la Media Luna Roja Palestina y dimos apoyo a las instalaciones de atención médica con formación y donativos de suministros, incluyendo agua y combustible.

    Registro de MSF más allá de 2025

    A lo largo del año, MSF enfrentamos una grave incertidumbre operativa debido a los intentos de Israel de controlar y restringir las actividades de las organizaciones humanitarias, exigiendo que nos reinscribiéramos para trabajar en el país y presentáramos información privada sobre el personal palestino. MSF teníamos preocupaciones considerables y legítimas sobre compartir estos datos y, por lo tanto, en agosto, proporcionamos toda la información solicitada, excepto los detalles personales de nuestro personal, que nos negamos a proporcionar a las autoridades israelíes sin garantías de protección. Sin registro, que expiró el 31 de diciembre, MSF no podemos enviar suministros ni personal internacional a Palestina, pero nuestros equipos palestinos siguen comprometidos a brindar asistencia durante el mayor tiempo posible.

     

    1 Un artículo de doble uso es un producto, material o tecnología que está destinado a un uso civil o médico legítimo, pero que las autoridades israelíes bloquean o restringen su entrada a la Franja de Gaza porque podría ser potencialmente reutilizado para fines militares.

     

    Este artículo ofrece una visión general de nuestro trabajo en este país entre enero y diciembre de 2025. Se trata de un resumen que no puede considerarse exhaustivo. En 2025, contábamos con 1.436 profesionales* y gastamos 121,5 millones de euros en nuestras actividades médico-humanitarias. Trabajamos por primera vez en este país en 1988.

    MSF España comenzó a trabajar en Palestina en 1996, convirtiéndose así en otra de las secciones de MSF con actividades en el país. Si quieres conocer más en profundidad nuestro trabajo allí, consulta nuestra ‘Memoria de actividades MSF España (OCBA) 2025’.

    *La cifra de personal equivale al total de puestos a tiempo completo o FTE (del inglés full-time equivalent). Por ejemplo, dos personas a media jornada equivalen a un FTE.