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05.03.2019

Níger: la inseguridad en la frontera con Mali obliga a más de 8.000 personas a huir

El aumento de las amenazas de los grupos armados que operan en la frontera entre ambos países ha provocado desplazamientos de población en Tillabéri. Los desplazados viven en refugios improvisados, sin acceso a agua potable o letrinas.

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Recientemente, un incremento de las amenazas de los grupos armados que operan en la frontera entre Mali y Níger ha provocado una nueva ola de desplazamientos. Más de 8.000 personas se han visto obligadas a establecerse en campos improvisados alrededor de la aldea de Kongokiré, en la región de Tillabéri, donde viven en pésimas condiciones, en una zona también considerada insegura.

Hemos intervenido distribuyendo artículos de primera necesidad y proveyendo asistencia médica y de salud mental, así como con actividades de agua y saneamiento para cubrir las necesidades más apremiantes.

Los dos campos informales albergan actualmente a unas 10.000 personas: los refugiados malienses que han huido debido a la creciente inseguridad y los nigerianos desplazados internamente, la mayoría de los cuales ya habían sido desplazados al menos en dos ocasiones debido a las amenazas persistentes de grupos armados y a las difíciles condiciones de vida.

Los desplazados han llegado a Kongokiré con poco o nada. Se alojan en refugios improvisados hechos de palos, paja, bolsas de plástico y ropa, y carecen de acceso a agua potable y saneamiento.

Para responder a esta alarmante situación, hemos distribuido 1.173 kits de artículos de primera necesidad para 8.211 desplazados internos y refugiados. Nuestros equipos también están construyendo letrinas para mejorar las condiciones de saneamiento en el área.

Estamos trabajando en clínicas móviles en los campos con el fin de brindar servicios médicos básicos a las personas vulnerables, quienes tenido dificultades para acceder a la atención médica durante años. Además, apoyamos un puesto de salud cercano para facilitar el acceso a la atención para la población desplazada y local. Esta asistencia se acompaña de consultas de salud mental.

Sin garantía de un regreso seguro

“Muchos de los desplazados en Kongokiré ya se han visto obligados a huir varias veces. Podemos ver signos de trauma en su comportamiento y en sus palabras. Muchos refugiados y desplazados internos dicen que no pueden imaginar un retorno a sus lugares de origen. La situación en la región sigue deteriorándose, y mientras haya inseguridad, no habrá garantía de retorno seguro para estas personas”, dice Innocent Kunywana, coordinador de nuestro equipo de respuesta rápida de emergencia que interviene en los campos.

 “Uno de los principales riesgos en los campos actualmente es la falta de alimentos. Si el desplazamiento continúa, que es lo que esperamos que ocurra, esto puede generar tensiones entre la poblaciones local y los desplazados, e incluso alimentar los conflictos dentro de los campos”.

La movilización de otros actores es fundamental para cubrir las necesidades no cubiertas en materia de comida y protección. Hasta ahora, la presencia humanitaria en Tillabéri, y especialmente en las zonas donde la inseguridad es muy alta, ha sido insuficiente. La situación en la región pueda deteriorarse aún más, ya que Tillabéri se ve afectada tanto por el conflicto en Mali como por el aumento de grupos armados en Burkina Faso, y es probable que estas causas fundamentales de la inseguridad y el desplazamiento sigan existiendo.

 Además de las intervenciones de emergencia, en Tillabéri, apoyamos dos centros de salud y seis puestos de salud en los distritos de Banibangou y Ayorou. Antes de que llegáramos, las actividades médicas en estas zonas se habían limitado debido a la inseguridad. En colaboración con el Ministerio de Salud, nuestros equipos facilitan el acceso a la atención médica a la población local y desplazada. En enero, tratamos a 4.789 pacientes, realizamos 427 consultas prenatales y vacunamos a 687 niños menores de 2 años.

Níger: desplazados en Tillabéri