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23.10.2019

Las graves inundaciones en Sudán del Sur dejan a miles de personas varadas en áreas inaccesibles

Ya estamos evaluando las necesidades urgentes en las zonas afectadas. En Pibor, el hospital se ha inundado por completo. La situación empeora aún más –si cabe- una crisis humanitaria ya catastrófica.

Inundaciones en Pibor, Sudán del Sur

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Médicos Sin Fronteras hemos comenzado evaluaciones de urgencia en el este y noreste de Sudán del Sur, donde graves inundaciones han dejado a miles de personas varadas en áreas inaccesibles, amenazando con empeorar una crisis humanitaria ya catastrófica.

Urgimos a todos los actores a movilizar recursos para mitigar el impacto de las inundaciones en los lugares afectados y a garantizar que se brinde la atención adecuada a la población en Pibor.

En Pibor, al este del país, hemos tenido que reducir actividades vitales y dar de alta a los pacientes cuando el hospital y el complejo se inundaron por completo, cortando así el acceso de los pacientes y la comunidad a la atención médica.

En un esfuerzo por continuar brindando servicios, nuestro equipo construyó una instalación con tiendas de campaña en un terreno más elevado, pero probablemente se inundará en unos días.

“Tan pronto como sea posible, los nueve pacientes que siguen bajo nuestro cuidado serán trasladados a un lugar más seguro. Con un equipo reforzado que incluye a un coordinador de terreno, un gestor de actividades médicas y un administrador de actividades de agua y saneamiento, estamos trabajando urgentemente junto con nuestros colegas del personal nacional en Pibor para mudarnos nuevamente y establecer otra instalación temporal en una ubicación más elevada ", explica Roderick Embuido, nuestro coordinador médico en Sudán del Sur.

Según ACNUR, se estima que en Maban, en el noreste del país, más de 200.000 personas han sido afectadas por las inundaciones. En nuestro centro de salud, un niño enfermo de gravedad que se encontraba con soporte de oxígeno falleció cuando se inundaron los generadores, causando un corte en la energía eléctrica. Nuestra instalación también se inundó y las carreteras se volvieron intransitables, evitando -de forma temporal- que el equipo pudiera llegar al centro de salud.

“Estamos extremadamente preocupados por la población en las áreas alrededor de Pibor y Maban.  Nos estamos enfocando en realizar evaluaciones aéreas y terrestres urgentes para comprender el impacto de forma más amplia y así adaptar nuestras actividades existentes en la ciudad de Pibor, para abordar esta situación en constante cambio. Sabemos que con el aumento de las fuentes de agua contaminadas existe el riesgo de brotes de enfermedades mortales transmitidas por el agua como el cólera y la hepatitis A.

También podemos esperar un rápido aumento en el número de casos de diarrea aguda, malaria e infecciones del tracto respiratorio, tres de los principales asesinos en Sudán del Sur. Las organizaciones internacionales y nacionales deben movilizarse de inmediato para garantizar la provisión de alimentos, agua, refugio y atención médica, y asegurar que se brinde atención adecuada a Pibor, donde actualmente toda la población está aislada de la atención médica y la asistencia", dice Kim Gielens, nuestro coordinador general en el país.

Así, nos preocupa que las inundaciones aumenten el riesgo de casos de desnutrición debido a la destrucción de los alimentos y cultivos personales. En Maban, nuestros pacientes nos dicen que la poca comida disponible en los mercados ha triplicado su precio y ya no pueden costearla.

En un país donde la malaria es el mayor asesino de niños menores de 5 años, y donde tratamos a casi 300.000 pacientes por año, cualquier aumento en los casos de esta enfermedad potencialmente mortal transmitida por vectores tendrá graves consecuencias para las personas que actualmente no tienen acceso a la atención médica.

Además, estamos preocupados por el potencial incremento en el número de víctimas de mordedura de serpiente, pues estos animales se movilizarán hacia espacios secos, justo aquellos en donde se congregarán las personas desplazadas por las inundaciones. Frecuentemente vemos las consecuencias fatales o debilitantes del envenenamiento por mordedura de serpiente en nuestro hospital en Pibor, al actualmente las personas no tienen acceso.

Siete millones de personas, o alrededor de dos tercios de la población, ya se encontraban enormemente necesitados de asistencia humanitaria en Sudán del Sur, y las consecuencias de las severas inundaciones exacerbarán aún más su situación, minando su resiliencia, mecanismos para lidiar con la situación y su acceso a servicios vitales para salvar vidas.

Médicos Sin Fronteras (MSF) trabajamos en Sudán del Sur desde 1983, acercando atención médica a muchas partes del país donde el acceso a la atención médica y otros servicios humanitarios sigue siendo limitado. Gracias a nuestra independencia, neutralidad e imparcialidad, somos capaces de responder rápidamente a emergencias médicas y brindar asistencia médica basándose en las necesidades, sin importar la raza, religión, género o afiliación política. A día de hoy, contamos actualmente con 15 proyectos en Sudán del Sur.