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18.05.2020

Incursión violenta en un centro de salud en Sudán: la acción médica debe respetarse

Hacemos un llamamiento a todos los grupos armados, incluidas las fuerzas de seguridad, a respetar las instalaciones de salud y los hospitales como espacios humanitarios, y a poner fin a las intrusiones que amenazan la vida de los trabajadores de la salud, pacientes y cuidadores.

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Urgimos a los grupos armados en Sudán a respetar la acción médica y humanitaria para preservar la seguridad de los pacientes, el personal y las instalaciones de salud en todo el país. Nuestro llamamiento se produce después de una incursión violenta en un centro de salud que apoyamos en el estado de Darfur Central que dejó a un miembro de nuestro personal herido.

Enfrentamientos entre elementos de dos cuerpos distintos de las fuerzas de seguridad sudanesas en el estado de Darfur Central condujeron a varios soldados armados de ambos grupos a entrar de forma violenta en un centro de salud que apoyamos en la ciudad de Rokero durante la tarde del pasado jueves 14 de mayo.

Durante la disputa, hubo disparos y uno de nuestros enfermeros, así como un hombre uniformado, resultaron gravemente heridos por fuego cruzado.

MSF hemos reducido las actividades en Rokero a solo atención médica esencial que salva vidas, mientras hacemos un llamamiento a todos los grupos armados, incluidas las fuerzas de seguridad, a respetar las instalaciones de salud y los hospitales como espacios humanitarios, y a poner fin a las intrusiones que amenazan la vida de los trabajadores de la salud, pacientes y cuidadores.

"Estas acciones de las partes armadas demuestran un desprecio flagrante por la neutralidad de los hospitales y espacios médicos", dice Julia Paulsson, nuestra coordinadora general en Sudán. "Todas las partes tienen la responsabilidad de garantizar que se respete la infraestructura y el personal médicos".

Hemos contactado con las autoridades sudanesas a todos los niveles, incluido el Ministerio de Salud, la Comisión de Ayuda Humanitaria y otras autoridades de seguridad, para expresar nuestra indignación ante este incidente y hacer un seguimiento de la situación.

"Nos entristece el incidente y exigimos al gobierno y las entidades involucradas que garanticen la seguridad del personal y los pacientes para que nuestros servicios continúen", añade Paulsson. "MSF seguimos comprometidos a continuar prestando asistencia médica esencial a la gente de Rokero y Darfur Central, pero es necesario garantizar que estas situaciones inaceptables no se repitan".

Así, aprovechamos la oportunidad para reiterar la necesidad de que todos, incluidos los grupos armados estatales y no estatales, así como los civiles, respeten la acción médica y humanitaria en el país.

Se han producido varios otros incidentes en Jartum y en otras partes de Sudán durante las últimas semanas, incluidos ataques violentos contra trabajadores de la salud y hospitales en medio de los temores derivados de la crisis COVID-19.

Médicos sin Fronteras hemos estado presentes en Sudán desde 1978. Actualmente, nuestros equipos ofrecen atención médica en los estados de Jartum, Darfur del Norte, Darfur Central, Darfur del Este, Nilo Blanco, Al-Gedaref y Kordofán del Sur.

Dirigimos hospitales y centros de salud y apoyamos las instalaciones del Ministerio de Salud, y llevamos a cabo un amplio rango de actividades para proporcionar atención médica primaria y secundaria a las comunidades locales, los desplazados internos y los refugiados. Las actividades van desde el tratamiento de niños desnutridos y la asistencia a partos hasta la atención de enfermedades infecciosas crónicas como la tuberculosis y el VIH y afecciones desatendidas como el kala azar.

Tras la confirmación de los primeros casos de COVID-19 en Sudán en marzo, MSF comenzamos a apoyar también al Ministerio de Salud, hospitales privados y estructuras de salud designadas para el tratamiento de COVID-19 con logística, asistencia técnica, medidas de control de infecciones y capacitación del personal sanitario.