Back to top
05.11.2021

Es una emergencia climática… y una emergencia de salud

Las organizaciones humanitarias respondemos a las crisis independientemente de la causa, pero nuestros esfuerzos no compensarán las fallas en actuar sobre las causas de algunas de estas crisis por parte de nuestros líderes políticos. Necesitamos soluciones concretas urgentes para limitar el calentamiento global y prevenir consecuencias humanitarias desastrosas.

-A A +A

Médicos Sin Fronteras (MSF) hemos respondido durante mucho tiempo a algunas de las peores crisis médicas y humanitarias del mundo. Muchas de las áreas en las que trabajamos se encuentran en los entornos más vulnerables al clima del mundo, y nuestros equipos brindan atención de primera mano a las personas que experimentan los impactos en la salud de la emergencia climática. Está muy claro que esta crisis golpea más duramente a las personas que se encuentran en los entornos más vulnerables.

Es por eso que participamos como observadores oficiales en la 26ª Conferencia de las Partes (COP26) de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC) en Glasgow, Escocia, donde los líderes mundiales se están reuniendo para actualizar los planes de acción climática para mantener al mundo un lugar seguro para vivir.

Estamos ahí porque no hay que olvidar las necesidades de las personas más afectadas por el cambio climático. Siempre ha sido nuestro deber hablar en nombre de aquellos cuya voz no se escucha, y esto no es diferente. Queremos compartir las preocupaciones de las comunidades a las que servimos.

 

Las personas nos importan un mundo - ¿pero estará el mundo siempre ahí?

También estamos allí porque necesitamos comprender mejor cómo podemos adaptar nuestra respuesta médico-humanitaria en una realidad que cambia rápidamente. Muchas organizaciones, instituciones e individuos tienen experiencia en temas ambientales y climáticos, y debemos aprender de ellos para asegurarnos de que nuestra respuesta se adapte mejor a las necesidades del mañana.

También estamos ahí porque reconocemos las advertencias científicas y la necesidad de una trayectoria de cero emisiones de carbono. Descarbonizar nuestra organización no es de ninguna manera una tarea fácil, ya que responder a las crisis humanitarias y de salud en todo el mundo es intensivo en carbono. Pero hemos comenzado, y estamos comprometidos, a reducir nuestra huella de carbono. Queremos aprender de otros que tienen diferentes conocimientos y experiencia, y queremos reflexionar juntos sobre cómo entregar ayuda de una manera más sostenible.

La emergencia climática agrava las vulnerabilidades y situaciones humanitarias existentes. Por ejemplo, en Níger, los patrones cambiantes de las lluvias están afectando la producción de alimentos y enfermedades infecciosas como la malaria. Esto se suma a las epidemias recurrentes y la inseguridad alimentaria vinculadas a la presión demográfica y el uso de la tierra, así como a la violencia y el desplazamiento. La combinación mortal de malaria y desnutrición tiene un alto precio en los niños menores de 5 años.

 

Las personas nos importan un mundo - pero nuestro mundo está enfermo

En muchas ubicaciones de nuestros proyectos, nuestros equipos médico-humanitarios están respondiendo a situaciones relacionadas con el entorno cambiante. Esto incluye un número cada vez mayor de personas con enfermedades infecciosas como la malaria, el dengue y el cólera, como resultado de los cambios en los patrones de lluvia y temperatura; aumento de casos de enfermedades zoonóticas debido al aumento de la presión sobre el medio ambiente; y fenómenos meteorológicos extremos más frecuentes, como ciclones y huracanes, y sequías, que pueden contribuir a la malnutrición o provocarla.

La emergencia climática es una gran amenaza para la salud humana, particularmente en lugares donde las personas ya no tienen acceso a la atención médica básica o están excluidas de ella.

Las organizaciones humanitarias respondemos a las crisis independientemente de la causa. Pero nuestros esfuerzos para responder no compensarán las fallas en actuar sobre las causas de algunas de estas crisis por parte de nuestros líderes políticos. Se necesita una acción política concreta para implementar soluciones para limitar el calentamiento global a fin de prevenir consecuencias humanitarias desastrosas.

 

Las personas nos importan un mundo - pero el mundo no estará siempre ahí...