Back to top

Eswatini

Seguimos colaborando con el Ministerio de Salud para frenar la doble epidemia de VIH y tuberculosis (TB) que, si bien muestra signos de estabilización, sigue siendo una de las más graves del mundo.

Mapa de proyectos MSF Suazilandia
6.900  
personas con tratamiento ARV de primera línea
230  
con tratamiento ARV de segunda línea
260  
personas con TB iniciaron tratamiento, incluidas 36 personas con TB-DR
-A A +A

 

En la actualidad, casi un tercio de las personas adultas en Eswatini tienen VIH y muchas de ellas están coinfectadas con otras enfermedades, como la TB. En 2019, MSF siguió analizando formas de reducir la incidencia y la transmisión de estas enfermedades y de mejorar la atención que reciben quienes las padecen.

Nos centramos en garantizar a las personas vulnerables en la región de Shishelweni intervenciones eficaces, innovadoras y sostenibles de prevención, diagnóstico y tratamiento del VIH y la TB.

Las primeras iniciativas consistieron en la organización de “clubes posparto” para madres y bebés y de clubes para jóvenes y adolescentes, junto con la habilitación de puestos de salud en comunidades remotas. También hicimos una prueba piloto de diagnóstico temprano de la infección aguda por VIH, que es el primer estadío de la enfermedad y no suele detectarse con pruebas de rutina; nuestro objetivo es prevenir la propagación temprana de la enfermedad. Cerca del 4% de los pacientes que vinieron a consulta con síntomas de VIH estaban aún en la fase de infección aguda y pudieron iniciar de inmediato el tratamiento.

Nuestros equipos también mejoraron las intervenciones en la atención médica general y en el ámbito de la comunidad, por ejemplo, facilitando profilaxis preexposición a las personas con alto riesgo de contraer VIH y capacitando a agentes comunitarios de salud y a curanderos tradicionales para que distribuyan kits de pruebas autoadministradas de VIH. Además, comenzamos con los preparativos para integrar la atención a enfermedades no transmisibles (hipertensión y diabetes mellitus) en 10 clínicas de VIH y TB.

Por otra parte, continuamos trabajando en mejorar el diagnóstico y la atención de la TB resistente a los medicamentos, incluidos los preparativos para implementar regímenes de tratamiento únicamente orales y más cortos (de entre 9 y 12 meses). Ofrecer más opciones de tratamiento para pacientes con VIH avanzado siguió siendo el eje fundamental de nuestro trabajo.

Por último, el programa de detección de cáncer de cuello uterino y el laboratorio de carga viral y TB se transfirieron al Ministerio de Salud.

 

 

Este artículo ofrece una visión general de nuestro trabajo en este país entre enero y diciembre de 2019; es un resumen que no puede considerarse exhaustivo. En 2019, contábamos con 157 profesionales, entre personal nacional e internacional, y gastamos 3,8  millones de euros en nuestras actividades médico-humanitarias. Trabajamos por primera vez en este país en 2007.