República Democrática del Congo (RDC) fue el país en el que Médicos Sin Fronteras desarrollamos un mayor número de operaciones en 2024. Nuestros equipos respondieron a las inmensas necesidades humanitarias de la población, agravadas por años de conflicto.

Principales resultados:

  • 2.285.100 consultas ambulatorias
  • 834.300 vacunaciones contra el sarampión como respuesta ante un brote
  • 46.900 personas tratadas por violencia sexual
  • 19.700 niños hospitalizados en programas de alimentación para pacientes hospitalizados
  • 15.600 intervenciones quirúrgicas
  • 1.220 personas recibieron tratamiento antirretroviral contra el VIH
  • Mapa de proyectos de MSF en República Democrática del Congo en 2024

En 2024, MSF aumentamos nuestras actividades para responder al devastador impacto del brutal conflicto que asolaba las provincias de Kivu Norte, Kivu Sur e Ituri, en el este de RDC, y que a fin de año había desplazado a 4 millones de personas.

También respondimos a otras numerosas emergencias, como brotes de enfermedades e inundaciones, y seguimos dirigiendo nuestros proyectos habituales y especializados en todo el país.

Respuesta ante el conflicto en el este de RDC

El conflicto en Kivu Norte y Kivu Sur, que comenzó en 2021, se intensificó en 2024 entre el M23, las fuerzas armadas congoleñas (AFC), sus respectivos aliados y otros grupos armados, lo que provocó nuevas oleadas de desplazamientos. Solo en febrero, 250.000 personas llegaron a los ya superpoblados campamentos de las afueras de Goma, la capital de Kivu Norte. En 2024, las condiciones de vida en los campamentos siguieron deteriorándose, debido a la falta de acción nacional e internacional, y los frentes de combate se acercaron a la ciudad, lo que los volvió más vulnerables a la violencia armada.  Muchos civiles quedaron atrapados en el fuego cruzado y muchos murieron o resultaron heridos por los intensos ataques de artillería, mientras que otros fueron víctimas de violencia sexual.

Para hacer frente a esta grave crisis humanitaria, intensificamos nuestros esfuerzos de respuesta de emergencia reforzando la atención general, materna y pediátrica; suministrando vacunas que salvan vidas; y brindando tratamiento a las personas víctimas y supervivientes de violencia sexual, muchas de las cuales eran mujeres, niñas y niños. En 2024, nuestros equipos trataron a una cantidad sin precedentes de personas por violencia sexual en Kivu Norte.  Seguimos siendo el principal proveedor de agua en los campamentos de los alrededores de Goma y realizamos importantes inversiones en infraestructura de saneamiento, como un sistema de suministro de agua alimentado por energía solar, una estación de bombeo de agua y una planta de tratamiento de aguas residuales. Estas iniciativas fueron cruciales, ya que también tratamos a miles de pacientes de cólera en los lugares de desplazamiento.

La intensificación de los combates en múltiples frentes y los repetidos desplazamientos forzados tanto en Kivu Norte como en Kivu Sur limitaron aún más el acceso de la población a la atención médica, incluidas las vacunas. Como consecuencia, aumentaron los casos de desnutrición, sarampión y cólera en los hospitales y centros sanitarios donde trabajan nuestros equipos.  Los centros médicos en los que trabajamos han registrado una importante afluencia de pacientes heridos de guerra y civiles que buscan ponerse a salvo de los constantes combates, sobre todo en las ciudades de Mweso y Masisi, en Kivu Norte. Para ayudar a la población desplazada, nuestros equipos instalaron clínicas móviles en las zonas de desplazamiento, aunque la elevada inseguridad limitó repetidamente nuestros movimientos, sobre todo en el territorio de Masisi. A principios de 2024, en Kivu Sur, decenas de miles de personas huyeron a Littoral y Hauts-Plateaux, en la zona de salud de Minova. A esto siguieron otros desplazamientos masivos a fin de año, que elevaron la cantidad de personas desplazadas en la zona a más de 200.000 personas. MSF pusimos en marcha actividades de emergencia para brindar atención médica a enfermos y heridos y mejorar las condiciones de higiene en los campamentos de desplazados tras un aumento de los casos de cólera y sarampión.

La actual crisis en la provincia de Ituri ha sido ignorada en gran medida por el gobierno de RDC y ha sido objeto de una respuesta internacional limitada, a pesar de los continuos y generalizados ataques contra la población civil a lo largo de 2024. No se salvaron ni los hospitales ni los centros de acogida de personas desplazadas. El 6 de marzo, el Hospital General de Referencia de Drodro fue atacado y saqueado por individuos armados que mataron a una paciente en su cama. Esta y otras violaciones del derecho humanitario internacional tuvieron un impacto significativo en el acceso de la población a la atención médica en Ituri.

Seguimos brindando apoyo a la clínica de Salama, en Bunia, que brinda atención quirúrgica y posquirúrgica, incluida fisioterapia, servicios ortopédicos y apoyo en salud mental a pacientes que sufren traumas o lesiones relacionadas con la violencia. También ayudamos a 13 zonas de la provincia a prepararse para incidentes con múltiples víctimas mediante formación y el refuerzo del sistema de derivación.

MSF mantuvimos nuestro apoyo a los dos hospitales generales de Angumu y Drodro, así como a los lugares de desplazamiento de los alrededores, centrándonos en el tratamiento de la malaria y las infecciones respiratorias, y en la atención materna y pediátrica.

Respuesta ante brotes de enfermedades y otras emergencias

A lo largo del año, dirigimos intervenciones de emergencia para ayudar a personas desplazadas por conflictos o desastres naturales en otras regiones del país, como Mai-Ndombe y Kisangani.

Aunque la respuesta a las epidemias de sarampión siguió siendo el principal objetivo de nuestros equipos móviles de emergencia a lo largo de 2024, también abordamos un aumento de los brotes de mpox (antes conocida como ‘viruela del mono’). El aumento de los casos se debió a una mutación que potenció la transmisión del virus de persona a persona. A ello se sumó la altísima densidad de población en los lugares de desplazamiento de los alrededores de Goma (Kivu Norte) y Minova (Kivu Sur).

En las provincias de Équateur, Kivu Sur, Ubangi Sur, Ubangi Norte, Tshopo, Haut-Uélé, Bas-Uélé, Ituri y Kivu Norte, llevamos a cabo actividades de vigilancia epidemiológica, sensibilización e investigación y apoyamos al Ministerio de Salud en la atención de pacientes. En Tshopo, también respondimos con vigilancia y apoyamos al Ministerio de Salud en la creación y dirección de 2 centros de tratamiento. En Uvira, con un foco activo de propagación de mpox en Kivu Sur, MSF ayudó con la gestión de casos, medidas de prevención y control de infecciones y sensibilización de la comunidad.

En enero, cuando las lluvias torrenciales provocaron inundaciones en la capital, Kinshasa, nuestros equipos logísticos trabajaron para construir letrinas y duchas, y distribuir agua potable y tiendas de campaña, mientras que nuestros equipos médicos brindaban atención médica y de salud mental.

Actividades de atención general y especializada

Además de nuestras actividades de emergencia, seguimos dirigiendo nuestros proyectos habituales en toda RDC. Estos incluyen el apoyo a los centros sanitarios y la formación de redes de trabajadores comunitarios de la salud para detectar afecciones de alta prevalencia, como la malaria y la desnutrición, sobre todo en zonas de difícil acceso.

La atención a las personas víctimas y supervivientes de violencia sexual es otro componente importante de muchos de nuestros proyectos. Además de brindar tratamiento médico, nuestros equipos también ofrecen apoyo psicológico y fomentan la participación de las comunidades con actividades de sensibilización para garantizar que las personas sepan dónde buscar tratamiento.

En Kinshasa, brindamos atención a personas que tienen VIH en el hospital de Kabinda y en 5 centros sanitarios. Además, trabajamos para mejorar el acceso a la atención médica para las personas con discapacidad ayudando, por ejemplo, a los centros sanitarios a ser accesibles para sillas de ruedas y enviando clínicas móviles con intérpretes de lengua de signos a las comunidades.

 

Este artículo ofrece una visión general de nuestro trabajo en este país entre enero y diciembre de 2024. Se trata de un resumen que no puede considerarse exhaustivo. En 2024, contábamos con 2.819 profesionales* y gastamos 130,2 millones de euros en nuestras actividades médico-humanitarias. Trabajamos por primera vez en este país en 1977.

MSF España comenzó a trabajar en República Democrática del Congo en 2001, convirtiéndose así en otra de las secciones de MSF con actividades en el país. Si quieres conocer más en profundidad nuestro trabajo allí, consulta nuestra ‘Memoria de actividades MSF España (OCBA) 2024’.

*La cifra de personal equivale al total de puestos a tiempo completo o FTE (del inglés full-time equivalent). Por ejemplo, dos personas a media jornada equivalen a un FTE.