Esta página incluye información sobre nuestros proyectos en RDC en 2025. Para saber más sobre el brote de ébola que se inició el 15 de mayo de 2026 visita nuestra página de Ébola, aquí.

Con la escalada de violencia en el este de República Democrática del Congo (RDC) en 2025, Médicos Sin Fronteras intensificamos nuestras actividades para responder a las crecientes necesidades médicas y humanitarias de la población.

Principales resultados:

  • 2.281.100 consultas externas
  • 183.100 ingresos en emergencias
  • 25.200 personas tratadas por cólera
  • 20.200 niños y niñas que ingresaron en programas nutricionales para pacientes hospitalizados
  • 54.600 personas atendidas tras sufrir violencia sexual
  • Mapa de proyectos de MSF en República Democrática del Congo en 2025

Nuestros equipos aumentaron rápidamente la asistencia para las personas atrapadas en enfrentamientos violentos entre las fuerzas gubernamentales, el grupo armado M23 y sus respectivos aliados en Kivu Norte y Kivu Sur. A lo largo del año, el M23 amplió su control sobre partes más grandes de ambas provincias, incluyendo sus capitales, Goma y Bukavu. Nuestros equipos también lanzaron respuestas de emergencia en la provincia de Ituri, que continúa siendo devastada por la violencia intercomunitaria, y en la provincia de Maniema, donde otro conflicto armado está en curso. Además de estas respuestas de emergencia, mantuvimos nuestros proyectos regulares y apoyamos a las autoridades sanitarias congoleñas para combatir diversas epidemias en todo el país.

Conflicto en aumento en el este

El conflicto armado que ha estado ocurriendo en el este del país durante más de 30 años se intensificó en 2025, lo que causó nuevas oleadas de desplazamiento masivo y un aumento dramático en las necesidades básicas, como alimentos, seguridad, atención médica y protección para las personas en mayor situación de vulnerabilidad, incluyendo mujeres, niños y niñas, y personas mayores. Los hospitales en Kivu Norte, Kivu Sur, Ituri y Maniema recibieron grandes afluencias de personas heridas, entre ellas víctimas que informaron de niveles extremos de violencia, incluyendo masacres, secuestros y agresiones sexuales. En Kivu Norte y Kivu Sur, los sistemas de salud se han colapsado en gran medida, ya que las instalaciones de salud han sido destruidas y los suministros de medicinas y otros insumos médicos se interrumpieron durante los combates.

Los pacientes que buscaban atención en las instalaciones que aún funcionaban a menudo llegaban tarde, a veces después de días de caminata y en estado crítico. En algunos casos, los civiles fueron deliberadamente atacados, como en Binza (Kivu Norte) a mediados del año; en otros, quedaron atrapados en el fuego cruzado, siendo víctimas de balas perdidas. El personal de salud trabajó en condiciones extremadamente difíciles, vulnerable a ataques y sobrecargado debido a la escasez de personal. Tres de nuestros colegas fueron asesinados durante el año, mientras que las instalaciones médicas que apoyamos en Masisi, Walikale, Goma, Rutshuru y Uvira fueron atacadas y saqueadas por hombres armados.

En medio de esta volátil situación, MSF seguimos siendo una de las pocas organizaciones que brindan atención directa a las personas afectadas por el conflicto. En los centros de salud que apoyamos en Mweso, Masisi, Walikale, Goma, Rutshuru, Minova, Uvira, Fizi y Bunyakiri, tratamos a personas con heridas de bala y metralla y otros traumas relacionados con la violencia, proporcionando no solo cirugía de urgencia sino también apoyo psicológico esencial. Nuestros equipos también ofrecieron atención médica y psicológica a miles de víctimas y supervivientes de violencia sexual, que continuó siendo generalizada en 2025.

En Ituri, la crisis humanitaria sigue siendo en gran medida ignorada por las autoridades nacionales y los medios internacionales, a pesar de las inmensas necesidades de la población. Durante décadas, esta provincia ha sido sacudida por conflictos entre grupos armados locales, milicias y movimientos rebeldes, vinculados a rivalidades comunitarias o a dinámicas regionales más amplias. En 2025, la situación se deterioró aún más, con una serie de ataques dirigidos a civiles, comunidades de personas desplazadas e incluso lugares considerados como refugios seguros, como campamentos para personas desplazadas internas e instalaciones médicas. A medida que la cantidad de pacientes con lesiones graves relacionadas con la violencia casi se duplicó en unos pocos meses, ampliamos nuestro apoyo a la clínica Salama en Bunia, instalando camas adicionales. Muchos de los pacientes que tratamos tenían fracturas abiertas, heridas por disparo o lesiones por metralla. MSF continuamos trabajando en hospitales generales en Angumu y Drodro, así como en numerosos centros sanitarios y lugares de atención médica comunitaria. Apoyamos la atención médica general y especializada, incluyendo el tratamiento de la malaria y las infecciones respiratorias, además de los servicios maternos y pediátricos. También proporcionamos atención médica general y apoyo para brotes de enfermedades en Adii y Zapay, en respuesta a una afluencia masiva de refugiados de Sudán del Sur y República Centroafricana.

En la provincia de Maniema, aumentamos nuestra respuesta para satisfacer las necesidades urgentes de salud de las personas afectadas por el conflicto. Mientras tanto, completamos la transferencia de nuestro proyecto Salamabila a las autoridades sanitarias locales después de cumplir con nuestros objetivos, que incluían reducir las tasas de mortalidad materna, tras más de siete años de brindar atención en la zona. Este proyecto se centró en tratar a pacientes con lesiones relacionadas con la violencia, manejar la malaria y la desnutrición aguda, brindar atención materna y proporcionar atención holística a víctimas y supervivientes de violencia sexual, incluyendo tratamiento médico, apoyo psicológico y asistencia socioeconómica.

Respuesta a epidemias

En 2025, MSF lanzamos varias respuestas de emergencia para combatir epidemias en RDC, en un contexto marcado por una creciente inseguridad, un compromiso gubernamental limitado y la retirada de varias organizaciones tras recortes en la financiación humanitaria. Nuestros equipos proporcionaron tratamiento y vacunaciones para limitar las epidemias de sarampión en las provincias de Alto Katanga, Alto Lomami, Tanganica, Ubangi Norte, Ubangi Sur, Bajo Uele, Kivu Norte, Kivu Sur y Maniema.

RDC también fue golpeada por una devastadora epidemia de cólera, una de las peores en la última década. En respuesta a la rápida propagación de la enfermedad, MSF enviamos equipos de emergencia a Mai-Ndombe, Kinshasa, Alto Katanga, Ecuador, Tshopo, Maniema, Kivu Norte y Kivu Sur para apoyar a las autoridades sanitarias con atención médica y vacunaciones.

Otras respuestas a enfermedades en 2025 incluyeron el tratamiento de pacientes con viruela del mono en Kivu Sur, Kinshasa y Ubangi Sur; abordar un resurgimiento de casos de malaria en Fizi; y apoyar a las autoridades sanitarias para controlar un brote de enfermedad por el virus del Ébola en Kasai y fiebre tifoidea en Sankuru.   

Proyectos regulares

Junto con nuestras actividades de emergencia, dirigimos proyectos regulares en RDC. Formamos redes de trabajadores de la salud comunitarios y apoyamos a los centros de salud en diversas áreas, incluyendo servicios sanitarios generales y especializados, tratamiento de la desnutrición, intervención quirúrgica, salud sexual y reproductiva, control de la malaria y apoyo psicológico.

En Kinshasa, MSF proporcionamos atención para el VIH en el hospital Kabinda y en cinco centros sanitarios. Nuestros equipos también apoyan la adherencia al tratamiento a través de clubes juveniles en cuatro zonas de salud de la ciudad.

Este artículo ofrece una visión general de nuestro trabajo en este país entre enero y diciembre de 2025. Se trata de un resumen que no puede considerarse exhaustivo. En 2025, contábamos con 2.884 profesionales* y gastamos 141,1 millones de euros en nuestras actividades médico-humanitarias. Trabajamos por primera vez en este país en 1977.

MSF España comenzó a trabajar en República Democrática del Congo en 2001, convirtiéndose así en otra de las secciones de MSF con actividades en el país. Si quieres conocer más en profundidad nuestro trabajo allí, consulta nuestra ‘Memoria de actividades MSF España (OCBA) 2025’.

*La cifra de personal equivale al total de puestos a tiempo completo o FTE (del inglés full-time equivalent). Por ejemplo, dos personas a media jornada equivalen a un FTE.