100 días desde la declaración del brote de ébola en la RDC: “Si queremos atajar el brote hay que trabajar con las comunidades, no en torno a ellas”

El número de muertes alcanza los 2.476 y el de casos confirmados ya supera los 5.200, lo cual convierte a este brote en el segundo con más víctimas mortales de la historia después del de 2014-2016 y en el de más rápida expansión.

MSF
23/08/2026
Centro de Tratamiento de Ébola de Elykia, en Bunia, RDC

Cuando se cumplen 100 días desde que se declaró* el brote de enfermedad por el virus del Ébola en República Democrática del Congo (RDC), advertimos de que las comunidades no están recibiendo el apoyo necesario para contener la enfermedad. Este brote se ha convertido en el mayor y más mortífero de la historia del país y continúa propagándose a un ritmo alarmante entre comunidades que ya se enfrentaban a conflictos armados, violencia, desplazamientos, hambre y otras emergencias sanitarias en su día a día.

En las comunidades afectadas por el brote, es urgente reforzar la formación de trabajadores sanitarios y líderes comunitarios para lograr mejoras en la detección de casos, las derivaciones y las medidas de prevención y control de infecciones.

Durante la última semana, se han registrado muertes por enfermedad por el virus del Ébola a un ritmo aproximado de una cada media hora. En poco más de 3 meses, desde la declaración del brote y hasta el 18 de agosto, las autoridades nacionales han notificado más de 5.200 casos confirmados y 2.476 muertes.

“La epidemia continúa propagándose y el ritmo al que avanza es superior al de la capacidad de respuesta desplegada”, afirma el doctor Javid Abdelmoneim, nuestro presidente internacional. “Los centros de tratamiento siguen siendo esenciales para salvar vidas, pero esta respuesta necesita algo más que camas adicionales. Necesita una mejor detección de los casos, aislamiento seguro de las personas enfermas y sus contactos, y apoyo para los trabajadores sanitarios. También es necesario proteger frente a la infección a las personas que acuden a los centros de salud existentes para recibir atención. Y, sobre todo, la respuesta debe construirse con las comunidades, no en torno a ellas”.

  • Descontaminación de la casa de una paciente de ébola

En el campo de desplazados de Rho, cerca de Drodro, en Ituri, los líderes comunitarios han trabajado con nuestra organización para alentar a las personas con síntomas a hacerse las pruebas y acceder rápidamente al aislamiento y al tratamiento. También promueven medidas de prevención y control de infecciones para reducir el riesgo de transmisión comunitaria. En este campo superpoblado, donde viven cerca de 50.000 personas, esta colaboración ha contribuido a limitar la propagación del ébola y reducir la mortalidad.

“Conocemos nuestras comunidades y sabemos cómo llegar a nuestra gente”, explica Ezrome Kiza Lumani, un líder comunitario que vive en el campo. “Cuando llegó el ébola, no esperamos. Hablamos con las familias, escuchamos sus miedos y animamos a las personas con síntomas a buscar atención médica. Nuestro papel para detener este brote es fundamental”.

Desde que se declaró oficialmente el brote, más del 60% de las muertes por enfermedad por el virus del Ébola en RDC se han producido fuera de los centros de tratamiento del ébola y, a menudo, lejos de ellos. Esto significa que muchas personas están muriendo en sus hogares o comunidades sin recibir atención médica, mientras el virus continúa propagándose antes de que se detecten los casos. Es especialmente preocupante que el número de casos esté aumentando rápidamente fuera del epicentro de Ituri, y que la provincia de Kivu Norte esté registrando niveles especialmente elevados de mortalidad y desconfianza hacia la respuesta.

“Con la aparición de casos en nuevas zonas que tienen poca o ninguna experiencia previa en la gestión de la enfermedad por el virus del Ébola, se necesitan urgentemente trabajadores sanitarios formados en ébola, no solo dentro de los centros de tratamiento, sino también directamente en las comunidades afectadas”, afirma Trish Newport, responsable de nuestro programa de emergencia en la provincia de Ituri.

Actualmente, MSF respondemos en las provincias de Ituri, Kivu Norte, Kivu Sur, Tshopo y Alto Uélé. Nuestros equipos gestionan 7 centros de tratamiento del ébola, además de unidades de aislamiento, en las zonas afectadas, con más de 400 camas disponibles, lo que representa un tercio del total de camas de toda la respuesta. Más de 1.400 de nuestros trabajadores participan en la respuesta. Desde el inicio del brote, nuestros equipos han ingresado a más de 2.000 pacientes, de los cuales más de 800 han sido confirmados con enfermedad por el virus del Ébola.

  • Análisis en el Centro de Tratamiento de Ébola de Elykia, en Bunia.

En Beni, en la provincia de Kivu Norte, hemos trabajado para acercar nuestra respuesta a las comunidades. Al apoyar a los centros de salud existentes, que también ofrecen servicios de atención sanitaria general —fundamentales asimismo para salvar vidas—, es posible iniciar rápidamente el tratamiento sistemático y sintomático. En el conjunto de la respuesta al brote en RDC, es necesario hacer mucho más para garantizar que las personas puedan recibir la atención que necesitan cerca de sus hogares.

“Los trabajadores sanitarios y los líderes comunitarios necesitan formación para ayudar a detectar los casos de manera temprana, derivar a las personas de forma segura, reforzar la prevención y el control de infecciones y protegerse a sí mismos y a los demás frente a la infección”, señala Newport. 

“La Organización Mundial de la Salud (OMS), otras agencias de Naciones Unidas, las organizaciones humanitarias, incluida MSF, y el Ministerio de Salud congoleño deben ampliar urgentemente esta formación y el apoyo”, añade nuestra coordinadora de emergencias.

Líderes comunitarios como Emery Guba Mateso, también del campo de desplazados de Rho, comparten sus experiencias para animar a la población a buscar atención médica. Perdió a su hijo a causa de la enfermedad y posteriormente sobrevivió él mismo a una infección.

“Como persona que se ha recuperado de la enfermedad por el virus del Ébola, el mensaje que me gustaría transmitir a la comunidad es que, en cuanto aparecen los primeros síntomas, es importante buscar atención médica de inmediato, porque acceder de forma temprana al tratamiento adecuado aumenta las posibilidades de recuperación”, afirma Guba Mateso.

*Declaración oficial por parte del Ministerio de Salud de R. D. Congo, 23 de mayo de 2026; declaración oficial por parte de la Organización Mundial de la Salud, 25 de mayo de 2026.