Consulta las políticas, los informes, las directrices y los planes sobre cómo abordamos temas como la lucha contra el racismo y la reducción de nuestra huella de carbono, así como sobre el cumplimiento de los más altos estándares éticos y de valores en nuestras acciones.
Cómo obtenemos y gastamos los fondos
Para saber de dónde proceden nuestros fondos y cómo se gastan, consulta aquí 'Cómo nos financiamos'.
Compromisos de conducta
La integridad de nuestra organización se sustenta en la buena conducta de cada miembro del personal, en cualquier lugar, con pleno respeto hacia las comunidades a las que prestamos servicio. Para nosotros, esto significa no tolerar ningún comportamiento por parte de nuestro personal que explote la vulnerabilidad de otras personas, ni que los empleados se aprovechen de su posición para obtener beneficios personales.
Se espera que todo el personal de MSF respete los Compromisos de Conducta de MSF.
Mitigar nuestra contribución al cambio climático
Es cierto que llegamos bastante tarde a la lucha contra la emergencia climática. Pero hemos tomado, y seguimos tomando, una serie de medidas. Dada la naturaleza intensiva en carbono de nuestro trabajo de respuesta a las crisis en todo el mundo, reducir nuestra huella de carbono plantea muchos retos. Aun así, reconocemos nuestra contribución a la alteración medioambiental provocada por el ser humano y nuestra obligación ética de "ante todo, no causar daño" a las personas y al planeta.
A finales de 2020, los órganos de mayor rango de MSF —incluida la Junta Internacional— firmaron el Pacto Medioambiental. El pacto supone un reconocimiento del impacto medioambiental de nuestras tareas humanitarias —que sigue siendo esencial para llevar a cabo nuestro trabajo—, pero también es un compromiso para adaptar nuestras actividades con el fin de reducir significativamente nuestra huella de carbono. En 2021, decidimos reducir nuestras emisiones en al menos un 50 % con respecto a los niveles de 2019 para 2030. Las medidas para lograrlo se han incorporado a los planes estratégicos o de acción de todas las principales entidades de MSF.
Trabajamos para garantizar una cadena de suministro eficiente y socialmente responsable, con el fin de reducir, reutilizar y reciclar los materiales y equipos médicos. Por ejemplo, en Uganda, tenemos un proyecto que tiene como objetivo sustituir los millones de bolsas de plástico que utilizamos cada año para distribuir medicamentos por bolsas ecológicamente sostenibles fabricadas con recursos locales por las comunidades locales. También estamos reduciendo los residuos médicos en nuestros hospitales y clínicas, lo que incluye explorar opciones para dejar de utilizar productos de un solo uso cuando sea posible.
Estamos desarrollando nuevas soluciones energéticas, como el uso de paneles solares para alimentar algunas de nuestras actividades médicas, lo que demuestra que es posible adoptar prácticas respetuosas con el medio ambiente incluso en entornos con escasos recursos. En Kenema, Sierra Leona, estamos suministrando energía a un hospital de 182 camas mediante paneles solares, lo que permite abastecer de energía a una unidad de hospitalización, un laboratorio, una sala de diagnóstico por imagen, un banco de sangre, un servicio de urgencias y una sala de maternidad. Esto no solo reduce nuestras emisiones de carbono, sino que también nos permite ahorrar aproximadamente 40 000 € en gasóleo al año. Además, prestamos apoyo a tres hospitales que funcionan con energía solar en zonas remotas de la República Democrática del Congo.
Estamos reduciendo nuestros viajes internacionales en avión, por ejemplo, asistiendo a reuniones o talleres de forma virtual en lugar de presencial. También estamos adquiriendo suministros médicos más cerca de los lugares donde trabajamos. Estos cambios se han acelerado debido al impacto de la pandemia de COVID-19 en el transporte internacional de mercancías y los desplazamientos del personal.