ACTIVIDADES MÉDICAS

Chagas

¿Qué es? 

La vinchuca es el insecto que transmite el parásito Trypanosoma cruzi a las personas. Si después de la picadura la persona se rasca, el parásito puede pasar al flujo sanguíneo. El Chagas también puede transmitirse por transfusiones de sangre, de madres a hijos durante el embarazo y, con menos frecuencia, a través de transplantes de órganos o por la ingesta de alimentos contaminados.

La mayoría de personas infectadas presenta algún síntoma en el momento de la infección o fase aguda, pero estos síntomas pasan desapercibidos y durante años los enfermos no vuelven a tener molestias. En muy pocos casos el Chagas agudo provoca la muerte inmediata. Sin embargo, en la fase crónica de la enfermedad, el 30% de los afectados desarrollarán lesiones cardíacas y el 10% patologías gastrointestinales irreversibles que pueden causar la muerte.

¿Cómo se diagnostica? 

Como en muchos momentos el Chagas no presenta síntomas, la detección activa de casos debe ser una prioridad en los programas de lucha contra la enfermedad. Actualmente, MSF utiliza una prueba de diagnóstico rápido para la detección de casos. Sin embargo, el diagnóstico necesita confirmarse con dos o más pruebas de laboratorio. Muchas veces, los países endémicos no cuentan con las instalaciones ni el personal necesarios para hacer estas pruebas.

¿Cómo se trata? 

Sólo existen dos medicamentos para combatir el Chagas: el benznidazol y el nifurtimox. El primero lo fabrica una única empresa y su disponibilidad está en peligro. El segundo se suele utilizar cuando se descarta el primero, ya que presenta más efectos secundarios. Ambos fármacos se desarrollaron hace más de 40 años. No están adaptados para uso pediátrico ni para mujeres embarazadas.

Las tasas de curación alcanzan casi el 100% en los casos agudos. En los casos crónicos, sin embargo, el tratamiento es mucho menos eficaz. Aún así recientes estudios han demostrado que es posible tratar con buenos resultados a pacientes en fase crónica, incluso cuando el corazón o el aparato digestivo están levemente afectados (formas clínicas iniciales de la fase crónica). Como el tratamiento provoca con más frecuencia efectos secundarios en las franjas de más edad, los médicos habían sido reacios a administrar la medicación por miedo a las consecuencias. Esta situación ha empezado a cambiar en los últimos años cuando se ha comprobado que los efectos adversos son manejables.

¿Por qué olvidados?

El Chagas es una enfermedad principalmente asociada a la pobreza. En la mayoría de países latinoamericanos, la principal vía de transmisión es a través de la vinchuca que está presente en las casas de las familias más desfavorecidas. Como no suele presentar síntomas, la mayoría de los enfermos no sabe que lo está y no busca tratamiento, así que durante décadas los gobiernos de los países endémicos no han priorizado el diagnóstico ni tratamiento. Justo cuando esta situación de olvido empezaba a revertirse, la escasez de benznidazol (el medicamento usado como primera línea en la mayoría de países endémicos) amenaza los avances conseguidos.

Los logros de MSF

Desde 1999, MSF ha ofrecido diagnóstico y tratamiento gratuitos de Chagas en Honduras, Nicaragua, Guatemala, Colombia, Bolivia y más recientemente en Paraguay, mediante distintos modelos de intervención. Actualmente MSF tiene proyectos en Bolivia –el país con la prevalencia de la enfermedad más alta del mundo–, en Paraguay y en Colombia. Hasta 2011, MSF ha realizado pruebas de Chagas a más de 80.000 personas y ha tratado a más de 4.200 pacientes.

Estos datos muestran que, a pesar de la insuficiencia actual de recursos, el diagnóstico y tratamiento de la enfermedad es viable en contextos con recursos limitados y zonas remotas, si se realizan distintas actividades coordinadas.

Retos:  

Dados los limitados recursos disponibles para tratar el Chagas, los equipos médicos han de sortear muchas carencias y en ocasiones no tienen opciones de tratamiento. Urge garantizar la producción de benznidazol, así como desarrollar nuevas pruebas de diagnóstico, mejores medicamentos y una prueba de curación, para poder aumentar el acceso a un diagnóstico y tratamiento de calidad.

“Hay gente que piensa que nadie llega a enfermar o morir de Chagas y, afortunadamente, en muchos casos es así. Pero en muchos otros se enferman gravemente, por lo general del corazón pero también del intestino, y pueden fallecer. Y son casos muy sensibles y sentidos por la población porque es gente joven, en edad productiva, con familia”. Dr. Víctor Conde, médico de MSF en Cochabamba (Bolivia)

 

La enfermedad de Chagas provoca 12.500 muertes cada año. Se estima que entre 8 y 10 millones de personas la padecen.

Muchas de las personas infectadas ignoran que están enfermas, mueren sin saber de qué y en silencio.

 

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Para más información, visita la web www.chagas-rompe-el-silencio.com

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