ACTIVIDADES MÉDICAS

Salud mental

Tras el terremoto de Armenia de 1989, MSF puso en marcha su primer programa de salud mental. Actualmente, MSF desarrolla actividades en este campo en más de 60 proyectos en 45 países de todo el mundo. La salud mental es un componente integrado en los proyectos médicos de MSF. Los psicólogos y los psiquiatras de la organización ofrecen salud mental en zonas donde no hay acceso a este tipo de asistencia. En 2008, MSF atendió a 121, 851 pacientes en sesiones individuales y casi el 90% de las consultas se realizaron con personas en situaciones violentas. (typology 2008).

¿Qué es? 

La atención psíquica va dirigida a las personas que padecen problemas tras actos de violencia y pérdidas debidas a situaciones de conflicto, guerra, catástrofe, epidemia o violencia sexual. Las guerras y otros desastres de gran envergadura tienen un gran impacto en la salud mental y el bienestar psicosocial de la población afectada.

También se dirige a las personas que reciben tratamiento por afecciones médicas como enfermedades crónicas (tuberculosis o VIH/SIDA) o que tras ser intervenidas quirúrgicamente presentan signos de sufrimiento psicológico. Además de aquellos que sufren desnutrición, a los migrantes indocumentados o en epidemias de Marburg y Ébola, entre otros.

MSF ayuda a las personas a aumentar sus mecanismos de afrontamiento, a reconstruir sus sistemas de apoyo, además de diagnosticar y tratar los trastornos mentales. Éste apoyo se orienta prioritariamente hacia problemas accesibles a una intervención psicoterapéutica a corto y medio plazo, que resulta eficaz en el caso de los siguientes problemas: trastornos psicotraumáticos (estados de shock, recuerdos intrusivos…); ansiedad (fobias...); depresiones (pérdida de la autoestima, pensamientos suicidas, duelo) y manifestaciones sintomáticas dolorosas e invalidantes

¿Cómo se trata? 

En ciertos contextos en los que intervenimos, la red local no puede ocuparse de las personas que padecen problemas psíquicos. MSF se emplea para incluir el apoyo psicológico en el paquete asistencial prestado en las estructuras médicas en funcionamiento.

El apoyo psicológico que prestan los equipos de MSF va dirigido principalmente a las personas más afectadas, o a las más vulnerables, que presentan síntomas y/o trastornos psíquicos de forma prolongada y problemas que pueden incapacitar seriamente su funcionamiento cotidiano y comportar un intenso sufrimiento. En paralelo, los equipos trabajan para dar información sobre posibles signos, síntomas, riesgos y mecanismos de resiliencia y en la prevención de la aparición de los síntomas y trastornos psicosociales, y en la formación de equipos sanitarios, educadores, líderes comunitarios y otros actores claves, en temas básicos ligados al bienestar de la población.

Los pacientes aquejados de enfermedades crónicas graves como el VIH o la tuberculosis resistente están debilitados debido al descubrimiento de su enfermedad y a los trastornos físicos y psicológicos que comporta tener que enfrentarse a ella. Algunos tratamientos específicos de estas enfermedades van acompañados de efectos secundarios de naturaleza psíquica, en particular signos depresivos, que no hay que descuidar. La necesidad de tenerlos en cuenta pretende aliviar a los pacientes de sus síntomas, apoyarles psicológicamente durante un tratamiento que suele ser largo y estresante, y para algunos incluso descorazonador, a fin de atenuar el impacto de la enfermedad sobre el paciente.

Retos:  

Que los profesionales médicos y logísticos integren el componente de salud mental en su práctica diaria. Contribuir en la definición/elaboración de estrategias de lobby/advocacy para que este componente esté incluido en las estructuras de salud de los países donde aún no se ofrece esta asistencia atención.