ACTIVIDADES MÉDICAS

Sarampión

El sarampión sigue siendo frecuente en muchos países en desarrollo, sobre todo en algunas zonas de África, Asia y el Mediterráneo Oriental. La abrumadora mayoría (más del 95%) de las muertes se registran en países con bajos ingresos per cápita e infraestructura sanitaria deficiente (1). En 2008 hubo 164.000 muertes por sarampión en todo el mundo, es decir, cerca de 450 por día y 18 por hora (1). Más del 95% de las muertes por sarampión se registran en países de bajos ingresos con infraestructura sanitaria deficiente.

La vacunación contra el sarampión ha proporcionado grandes beneficios de salud pública, reduciendo la mortalidad mundial por esta causa en un 78% entre 2000 y 2008 (1). De 2000 a 2008 casi 700 millones de niños de 9 meses a 14 años que viven en países de alto riesgo fueron vacunadas contra la enfermedad. La mortalidad por sarampión disminuyó en un 78% durante este período (1).

¿Qué es? 

El sarampión es una enfermedad muy contagiosa y grave causada por un virus que se transmite por la tos y los estornudos, el contacto personal cercano o ponerse en contacto directo con secreciones nasales infectadas o con secreciones de la garganta.

El sarampión afecta en primer lugar a los niños y provoca fiebre y erupciones cutáneas. Los casos graves son más frecuentes en niños pequeños desnutridos, especialmente aquellos con insuficiencia de vitamina A, o cuyo sistema inmunológico ha sido debilitado por el VIH/sida u otras enfermedades.

Los riesgos de complicaciones son importantes: infecciones de oído, ceguera, neumonías, diarrea severa y deshidratación, desnutrición o encefalitis (inflamación del cerebro), que son más comunes en los niños menores de cinco años, o adultos mayores de 20 años de edad (1). La mayoría de las muertes relacionadas con el sarampión son causadas por las complicaciones asociadas con la enfermedad.

En las poblaciones con altos niveles de desnutrición y la falta de atención de salud adecuada 10% de los casos de sarampión pueden morir (1).

¿Cómo se diagnostica? 

El diagnóstico es esencialmente clínico. En países de alta renta puede confirmarse por pruebas serológicas.

¿Cómo se trata? 

No existe tratamiento contra el virus del sarampión. Para curar a los enfermos, hay que tratar los síntomas y prevenir las complicaciones. Para esto es necesario aislar a los pacientes ya que es muy contagiosa. Las complicacines graves del sarampión se pueden evitar con un tratamiento de apoyo que garantice una buena nutrición, la ingesta adecuada de líquidos y el tratamiento de la deshidratación. Se deben prescribir antibióticos para prevenir infecciones de los ojos y, según el caso, tratar con antibióticos complicaciones como los oídos o las neumonías.

Todos los niños en los países en desarrollo diagnosticados de sarampión deben recibir dosis de suplementos de vitamina A. Esto puede ayudar a prevenir las lesiones oculares y ceguera. Los suplementos de vitamina A ha demostrado reducir el número de muertes por sarampión en un 50% (1).

Serán necesarias campañas de vacunación asociadas a la epidemia en las que se intentará siempre una cobertura del 100% para disminuir al máximo el riesgo de una epidemia (2).

 

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(1) WHO Fact Sheet N 286 December 2009.

(2) Conduite à tenir en cas d’épidemie de rougeole MSF 1996.

Retos:  

Tiene que haber  vigilancia epidemiológica de casos para detectar epidemias y actuar en casos necesarios. Además, hay que proporcionar asistencia rápida, y establecer centros de tratamiento en las zonas donde hay brotes, realizar campañas de vacunación en las zonas afectadas por las epidemias así como en calendario sistemático de vacunación infantil y desarrollar protocolos que se puedan implementar en zonas donde hay brotes para asegurar acceso a poblaciones remotas.