ACTIVIDADES MÉDICAS

Tuberculosis

Una tercera parte de la población mundial está infectada con el bacilo de la tuberculosis. Cada año, nueve millones de personas desarrollan la forma activa y 1,7 millones mueren víctimas de la enfermedad. El 95% vive en países pobres.

La rápida expansión de la tuberculosis entre las personas con VIH, junto con la aparición y propagación de cepas resistentes a la mayoría de fármacos efectivos, han conducido a una situación en la que esta enfermedad está cada vez más fuera de control.

¿Qué es? 

La tuberculosis (TB) es una enfermedad contagiosa trasmitida por el aire. Sólo una de cada 10 personas infectadas desarrollará la forma activa de la enfermedad; un sistema inmunológico sano la mantendrá en estado latente. Pero estas infecciones pueden reactivarse años, incluso décadas más tarde, si se debilitan las defensas. Esto explica por qué las personas con VIH, al estar inmunodeprimidas, son tan vulnerables a la TB.

La forma pulmonar de la TB se caracteriza por tos persistente, falta de aliento y dolores pectorales. Las personas con la forma activa de la TB, si no se tratan, infectarán de 10 a 15 personas cada año.

La infección también puede afectar a casi cualquier parte del cuerpo, como los nódulos linfáticos, la espina dorsal o los huesos. Ésta es la forma extrapulmonar de la TB, más frecuente en pacientes VIH-positivos y en niños.

¿Cómo se diagnostica? 

Las técnicas más utilizadas en países en desarrollo consisten en examinar muestras de esputo de pacientes al microscopio, un método desarrollado hace más de un siglo y que detecta menos de la mitad de casos de TB.

La mejor alternativa que existe ahora mismo es el cultivo, que consiste en incubar muestras de esputo para ver si contienen micobacterias vivas de la TB. Esta técnica es más precisa, pero debe realizarse en un laboratorio con personal formado y los resultados pueden tardar hasta ocho semanas. Se estima el 85% de los enfermos de TB acuden a clínicas y puestos de salud pequeños, donde no pueden realizarse las pruebas o solamente el análisis de esputos al microscopio.

En el caso de la tuberculosis resistente a los medicamentos (DR-TB por sus siglas en inglés), no sólo es importante saber si la persona está infectada, sino a qué medicamentos han desarrollado resistencias sus cepas. Las pruebas de sensibilidad a los medicamentos, también basadas en el cultivo, permiten establecer los patrones de resistencia de cada paciente. Pero, al requerir laboratorios equipados y personal cualificado, apenas se encuentran en países en desarrollo y además los resultados pueden tardar de 8 a 12 semanas.

¿Cómo se trata? 

Los medicamentos para la TB datan de los años cuarenta y el tratamiento de la forma no complicada dura seis meses. La mala gestión y una mala adherencia al tratamiento han provocado la aparición de nuevas cepas resistentes a uno o más de los medicamentos habituales. La TB multirresistente a los medicamentos (MDR-TB) es una forma más grave que presenta al menos resistencias a los dos antibióticos de primera línea más potentes. No es imposible de curar, pero el tratamiento tiene muchos efectos secundarios y dura como minimo dos años. Una cepa más nueva, la tuberculosis extremadamente resistente (XDR-TB), se da cuando la MDR-TB presenta resistencias a los medicamentos de segunda línea. Hoy día es virtualmente imposible de tratar.

Retos:  

Se necesitan urgentemente pruebas de diagnóstico que detecten todas las formas de TB en todos los pacientes, incluidos niños y personas VIH-positivas. También son necesarios tratamientos más cortos y con menos pastillas, y tratamientos eficaces para la MDR-TB.