ACTIVIDADES MÉDICAS

Violencia sexual

La violencia sexual afecta a millones de personas en todo el planeta. Es una emergencia médica que destroza brutalmente la vida de hombres, mujeres y niños. Destruye familias, daña a comunidades enteras. En muchos países, el impacto de la violencia sexual se ve agravado por una ausencia total de servicios de atención médica a las víctimas.

En tiempos de conflicto, las violaciones y otras formas de agresión sexual suelen ser práctica habitual. Este tipo de violencia puede ser utilizado para humillar, castigar, controlar, vulnerar, atemorizar y destruir

comunidades. En tiempos de estabilidad, la violencia sexual también es un grave problema que atenta contra la salud y la vida. En ambos casos, los perpetradores a menudo son quienes supuestamente deben dar seguridad doméstica y social.

En 2008, MSF ofreció atención sanitaria a unas 15.000 víctimas de violencia sexual en 130 proyectos de todo el mundo: mujeres, hombres y niños que buscaron ayuda, superando el miedo, la vergüenza y la estigmatización.

¿Qué es? 

La violencia sexual incluye violaciones, abusos sexuales y explotación sexual.

La violación es una relación sexual no consentida. Esto puede incluir la invasión de cualquier parte del cuerpo con un órgano sexual o la invasión del conducto vaginal o anal con cualquier objeto o parte del cuerpo. Implica el uso de la fuerza, amenazas o coacciones. Cualquier penetración no consentida se considera violación. Los forcejeos que no acaban en penetración se consideran intentos de violación.

El abuso sexual es la invasión física o la amenaza de invasión física de naturaleza sexual, tanto si es por la fuerza como si es en condiciones de desigualdad o coacción.

La explotación sexual es abusar de una posición de vulnerabilidad, de poder o de confianza para fines sexuales. Incluye la prostitución forzada, la esclavitud sexual y el sexo transaccional.

El sexo transaccional es el intercambio de favores sexuales por protección, alimentos o dinero. Es el resultado de las circunstancias, un acto por falta de elección.

Otra forma de violencia sexual es la mutilación genital femenina.

¿Cómo se trata? 

Recibir asistencia inmediata es de vital importancia tras una agresión sexual. La atención médica a los pocos días de haberse producido una violación es decisiva para atajar las graves consecuencias que tiene para las víctimas: el tratamiento para prevenir la infección por VIH debe iniciarse dentro de los tres primeros días, la contracepción de urgencia es posible dentro de los cinco primeros días tras la agresión.

Sin embargo, en muchos países el acceso a servicios sanitarios específicos es muy limitado o inexistente. Puede resultar igualmente difícil encontrar apoyo social o que se haga justicia.

En algunos países, como Liberia o República Democrática del Congo, MSF gestiona proyectos específicos de atención a víctimas de violencia sexual. En otros contextos, una forma más adecuada de dar asistencia a estos pacientes puede ser integrarla en los servicios de clínicas móviles, centros de salud y hospitales.

Cualquiera que sea el enfoque, un paquete óptimo de servicios debería incluir atención médica, apoyo psicológico, certificados médico-legales que pueden presentarse como prueba en los tribunales, e información para ayudar a las personas a entender por qué, cómo y cuándo buscar asistencia. MSF también puede realizar actividades de presión y denuncia para combatir las violaciones.

Retos:  

MSF presta asistencia a víctimas de violencia sexual que buscan ayuda a pesar de las dificultades en más de 120 proyectos de todo el mundo. Sin embargo, muchas otras víctimas, demasiadas, no encuentran ningún tipo de respuesta, y las heridas físicas y psicológicas que sufren puede que nunca lleguen a curarse. Para auxiliar a estas personas invisibles, la violencia sexual debe ser reconocida por más comunidades y gobiernos como la emergencia médica que es y responder en consecuencia. Sólo así podremos ayudar a todas estas víctimas ocultas a reconstruir sus vidas y conseguir que otras se salven de un trauma que puede destrozar sus vidas para siempre.