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¿Qué es el Chagas?

20.08.2009

El Chagas es una enfermedad infecciosa provocada por el parásito Tripanosoma cruzi, que viven en las grietas de las casas de adobe o paja, de donde sólo salen de noche para alimentarse de sangre. En la fase crónica de la enfermedad, el 30% desarrollarán lesiones cardíacas, digestivas y neurológicas, causando daños irreversibles. Sólo existen dos medicamentos para combatir el Chagas: el benznidazol y el nifurtimox, desarrollados hace más de 35 años. En Cochabamba, MSF en colaboración con el Ministerio de Salud, ha testado a 6.000 adultos y niños, de los que 800 han dado positivo.

El Chagas o la tripanosomiasis humana americana es una enfermedad infecciosa provocada por el parásito Tripanosoma cruzi. La enfermedad provoca 14.000 muertes cada año, se estima que entre 10 y 15 millones de personas la padecen. Endémica en varios países latinoamericanos, cada vez se están reportando más casos en Estados Unidos, Europa, Australia y Japón como resultado del aumento de los desplazamientos a nivel global.2...

Unos insectos de la especie Triatominae, conocidos como vinchucas o chinches picudas según la zona geográfica, son los que transmiten el parásito a las personas. Viven en las grietas de las casas de adobe o paja, de donde sólo salen de noche para alimentarse de sangre. Cuando la vinchuca portadora del parásito pica a una persona deposita heces en la piel. Si la persona se rasca o se frota los ojos o la boca después de haber tocado la picadura, los parásitos pueden pasar a su flujo sanguíneo.

Además, de la transmisión vectorial (por la picadura del insecto), el Chagas se también puede transmitir por transfusiones de sangre, de madres a hijos durante el embarazo y, con menos frecuencia, a través de transplantes de órganos o por la ingesta de alimentos contaminados. No se transmite por contacto directo con personas infectadas.

 

La mayoría de personas infectadas con el parásito presenta algún síntoma en el momento de la infección. En muy pocos casos el Chagas agudo provoca la muerte, en la mayoría, estos síntomas pasan desapercibidos y durante años los enfermos no vuelven a tener molestias. Se calcula que aproximadamente el 70% de los infectados vivirán con el parásito sin que su salud se vea afectada. Sin embargo, en la fase crónica de la enfermedad, el 30% desarrollarán lesiones cardíacas, digestivas y neurológicas, causando daños irreversibles.

Como en muchos momentos la enfermedad no presenta síntomas, la detección activa de casos debe ser una prioridad en los programas de lucha contra la enfermedad. Actualmente, el diagnóstico necesita confirmarse con pruebas de laboratorio. Muchas veces, los países endémicos no cuentan con las instalaciones ni el personal necesario para hacer estas pruebas.

Sólo existen dos medicamentos para combatir el Chagas: el benznidazol y el nifurtimox. Ambos fueron desarrollados hace más de 35 años y en investigaciones no específicamente destinadas al Chagas. Las tasas de curación alcanzan casi el 100% en recién nacidos y lactantes. Sin embargo, en niños mayores, adolescentes y adultos sólo rondan el 60% ó 70% y pueden tener múltiples efectos secundarios, por lo que deben tomarse bajo supervisión médica. Además, ninguno está adaptado para uso pediátrico ni puede usarse en mujeres embarazadas.

Hasta hace algunos años se pensaba que el tratamiento sólo era efectivo en los niños más pequeños y no en adultos. Sin embargo, los resultados de recientes estudios demuestran que sí es posible tratar a adultos, incluso cuando el corazón o el aparato digestivo están levemente afectados (formas clínicas iniciales de la fase crónica). Como el tratamiento provoca con más frecuencia efectos secundarios en las franjas de más edad, los médicos han sido reacios a administrar la medicación por miedo a las consecuencias.

Para iniciar el tratamiento de Chagas es necesario comprobar que el parásito no ha afectado gravemente al corazón u otros órganos vitales. En algunos casos muy avanzados, todavía no hay evidencia de que el tratamiento sea beneficioso cuando el T. cruzi ya ha dañado gravemente algún órgano vital.