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Burundi

Personal sobre el terreno 
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MSF trabaja en Burundi desde 1992
Aunque la atención sanitaria es gratuita para niños y mujeres embarazadas en Burundi, el acceso es limitado, sobre todo por la escasez de personal.
© Martina Bacigalupo

Este problema afecta especialmente a las mujeres. Según la Organización Mundial de la Salud, cada año mueren 4.000 mujeres al dar a luz y unas 1.000 desarrollan fístulas obstétricas en Burundi.

Médicos Sin Fronteras (MSF) trabaja en un centro de atención obstétrica y ginecológica de urgencia en Kabezi, en la provincia de Bujumbura, en el oeste del país. El centro atiende a mujeres embarazadas con partos complicados y a recién nacidos. MSF también presta un servicio de ambulancias para trasladar a las mujeres que necesitan atención de urgencia de los 23 centros de salud de la zona a Kabezi.

Fístulas obstétricas

Estas heridas que se producen en el canal del parto pueden producir desagradables y debilitantes efectos como la incontinencia. Por este motivo, las mujeres afectadas suelen ser objeto de exclusión social.

En julio de 2010, MSF abrió la clínica Urumuri en Gitega, en el centro del país, para tratar a mujeres con fístulas obstétricas. Es la única clínica que ofrece tratamiento gratuito las 24 horas del día en Burundi. MSF prevé tratar a 350 mujeres al año en los próximos tres años, además de formar a médicos burundeses en cirugía especializada en fístulas.

Malaria

Esta enfermedad es la principal causa de morbi-mortalidad en Burundi y responsable del 48% de las muertes de niños menores de 5 años. En 2010, dos equipos de MSF trataron a 175.000 personas y distribuyeron 134.000 mosquiteras en las provincias de Kayanza, Ngozi y Karuzi.

Otro equipo, dedicado al control y evaluación de alertas médicas en el país, ayudó a las autoridades sanitarias en brotes de cólera y sarampión. El personal de MSF trató a pacientes y garantizó su seguimiento, además de participar en una campaña de vacunación de sarampión.