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Chad

Personal sobre el terreno 
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MSF trabaja en Chad desde 1981
En 2010, las peores lluvias en 40 años anegaron cosechas y pozos, y aislaron pueblos enteros. Esto no hizo sino agravar los efectos de la larga sequía de 2009, que había provocado una caída importante de la producción agrícola.
© MSF

Los chadianos sufrieron en 2010 una grave crisis alimentaria a la que se sumaron brotes de cólera, meningitis y sarampión. El 25% de los niños menores de 5 años sufría desnutrición aguda en la región del Sahel, en el oeste del país, mientras que en el este continuaron los conflictos.

Inseguridad en el este

Las relaciones políticas entre Chad y Sudán mejoraron. Gracias a un acuerdo sobre el suministro de armas y la protección de grupos insurgentes entre los dos países, la misión de paz de Naciones Unidas, MINURCAT, abandonó Chad en diciembre. Pero siguieron registrándose enfrentamientos esporádicos en el este del país, donde el personal humanitario fue objeto de secuestros, robos y violencia. Muchas organizaciones de ayuda se vieron obligadas a reducir sus actividades e incluso a suspenderlas, lo que agravó aún más las condiciones de vida de los habitantes de la región.

En Dogdoré, a 30 kilómetros de la frontera con Sudán, vive un gran número de desplazados. En el hospital de esta localidad MSF realizó más de 12.100 consultas y trató a 430 pacientes durante los primeros siete meses del año. El equipo atendió 2.460 consultas prenatales, asistió más de 200 partos y vacunó de sarampión a unos 1.060 niños. Más de 430 personas recibieron tratamiento nutricional.

En julio MSF se vio obligada a cerrar el proyecto. Diversos incidentes amenazaron la seguridad del equipo, haciendo imposible su presencia en Dogdoré. El personal de MSF donó medicamentos y material médico al hospital para garantizar la continuación de la atención médica.

En Kerfi, en el sureste del país, MSF empezó a trabajar en un pequeño centro de salud al que acudían tanto desplazados como miembros de la comunidad. El equipo realizó casi 26.700 consultas, más de 1.500 hospitalizaciones, más de 3.000 consultas prenatales, asistió cerca de 100 partos y trató a más de 1.000 personas en el programa nutricional.

En febrero, el equipo empezó a atender en los departamentos de pediatría y maternidad del hospital de Am Timan. Al final del año también trabajaba en tres centros de salud de los alrededores y llevaba a cabo clínicas móviles, acercando el tratamiento nutricional a la población, así como la atención prenatal. En total cerca de 1.030 partos fueron atendidos, más de 1.750 pacientes fueron hospitalizados y 2.970 niños recibieron tratamiento nutricional.

En la ciudad de Abéché, MSF asistió más de 3.400 partos y trató a 144 mujeres con fístula obstétrica (heridas en el canal de parto).

Malaria en Moissala

En este distrito del sur de Chad, la malaria es endémica todo el año, aunque el número de casos alcanza su nivel máximo durante y después de la estación de lluvias, entre julio y noviembre. Si no se trata rápidamente, la malaria puede causar la muerte, sobre todo en niños y mujeres embarazadas. En varios centros sanitarios de la zona, MSF formó a trabajadores de salud locales para detectar casos de malaria y ofrecer un primer tratamiento en los casos más sencillos. Los más complicados son remitidos al hospital de Moissala, donde MSF gestiona una unidad de tratamiento de malaria de 50 camas. En total, más de 1.030 pacientes fueron hospitalizados y más de 20.000 recibieron tratamiento en cinco meses.

Sarampión

Durante los primeros meses de 2010 se produjo un brote de sarampión en la capital del país, Yamena. MSF atendió a más de 1.000 pacientes, casi 420 de los cuales tuvieron que ser hospitalizados. También donó medicamentos y material médico para ayudar a los centros de salud a tratar a más de 2.770 pacientes. En marzo y abril, vacunó a más de 482.000 niños.

Programas nutricionales de emergencia

Mientras respondía al brote de sarampión, el equipo observó altas tasas de desnutrición aguda en los niños, lo que llevó a abrir un programa nutricional en Yamena en marzo. Los programas de Dogdoré, Kerfi y Am Timan fueron reforzados y se abrieron 11 programas de emergencia en Yamena; las regiones occidentales de Hadjer Lamis, Kanem, Lac, Mayo Kebbi Est y Chari Baguirmi; Batha y Guera, en el centro de Chad; y Salamat en el sureste. En total, más de 27.650 niños recibieron tratamiento nutricional, 21.740 de los cuales padecían desnutrición severa.

Cólera

En septiembre estalló un brote de cólera en Yamena. MSF abrió centros de tratamiento en tres hospitales de la capital.

“El hecho de que cada vez haya más enfermos de cólera probablemente está relacionado con las fuertes lluvias e inundaciones que golpearon una población ya debilitada de por sí. Últimamente ha habido brotes de sarampión y altos niveles de desnutrición, por lo que la gente está baja de defensas, circunstancia idónea para los brotes de cólera”, apunta Alexis Bahati, responsable médico de MSF en Bokoro. El equipo trató a 1.300 pacientes y donó medicamentos en los distritos de Bongor y Madelia, en el sur de la ciudad, y respondió a brotes en Bokoro, Pala y Fianga, tratando a casi 700 pacientes. Al final del año se habían registrado 6.300 casos de cólera en todo el país.

Meningitis

En marzo y abril, MSF trató a más de 1.280 pacientes con meningitis en las regiones sureñas de Logoné Oriental y Tandjilé. MSF y el Ministerio de Salud chadiano emprendieron campañas de vacunación en las que se inmunizó a unas 765.000 personas de edades comprendidas entre los 2 y los 29 años en Logoné Oriental, Mandoul y Tandjilé.