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Etiopía

Personal sobre el terreno 
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MSF trabaja en Etiopía desde 1984
En 2010, Médicos Sin Fronteras (MSF) ayudó a cubrir las necesidades médicas en las regiones de Ogadén, Oromia, Amhara y Gambella.
© Julie Rémy

Ogadén

También conocida como región somalí, ésta es una de las regiones menos desarrolladas de Etiopía y es especialmente propensa a la inseguridad alimentaria. La mala calidad del agua hace que sean comunes las enfermedades transmitidas por este medio, como infecciones oculares y cutáneas, y diarrea. La tuberculosis (TB) es uno de los problemas de salud pública más graves. Los servicios sanitarios son pocos y de difícil acceso, más aún a causa de los enfrentamientos entre fuerzas gubernamentales y grupos insurgentes. La inseguridad afecta negativamente a las infraestructuras y servicios públicos, y no es fácil atraer a personal sanitario cualificado desde otras partes del país.

Los distritos de Imey Oriental e Imey Occidenal están situados en la frontera entre las zonas de Gode y Afder, en el sur de la región. En julio de 2009, un equipo de MSF construyó en la ciudad de Imey Oriental un centro de salud de 15 camas que en octubre ya ofrecía servicios de atención prenatal, hospitalización, maternidad, nutrición y vacunación. En 2010, el personal del centro atendió a más de 800 personas al mes. Los pacientes que necesitaban una atención más especializada eran transferidos al hospital más cercano, en Gindir, a seis u ocho horas en coche. En diciembre, el centro puso en marcha un programa de diagnóstico y tratamiento de la TB, en el que ese mismo mes ya fueron admitidos 15 pacientes.

En Imey Occidental, MSF siguió dando apoyo a un centro de salud que ofrece atención médica general y prenatal, tratamiento de la desnutrición y vacunaciones. Hoy el centro realiza una media de 1.000 consultas al mes. El equipo atiende a las comunidades más alejadas mediante clínicas móviles semanales. En 2010, MSF atendió a más de 29.300 personas en Imey Oriental y Occidental.

El conflicto armado entre las fuerzas etíopes y el Frente de Liberación Nacional de Ogadén también afecta a algunas partes de la zona de Wardher, en el este de la región. MSF dio apoyo a varios centros del Ministerio de Salud en tres de los cuatro distritos de la zona, ofreciendo atención médica básica y reproductiva, y tratamiento de la desnutrición y la tuberculosis. En 2010 el equipo atendió a más de 1.400 pacientes internos, realizó más de 63.700 consultas, asistió 342 partos, trató a 158 pacientes en el programa de TB y a otras 1.200 personas con sarampión.

MSF también dio apoyo al hospital de la Oficina de Salud Regional en Degehabur, en el norte de la región, mediante servicios de atención pre y postnatal, planificación familiar, maternidad, urgencias, atención a víctimas de violencia sexual y consultas externas, además de abrir un centro nutricional terapéutico y una sala de atención médica general en el hospital. Equipos móviles visitaron comunidades más remotas, donde ofrecieron educación de salud e higiene, consultas generales, detección de casos de desnutrición, asesoramiento psicosocial y referencia de pacientes al hospital.

Muchos somalíes han pasado a Etiopía huyendo de la violencia y la inseguridad. En el campo de tránsito de Dolo Ado, en el sur de la región de Ogadén, MSF atiende a los refugiados que van de camino a los campos de Boqolmayo y Malkadida, donde la organización también ofrece atención sanitaria, un programa nutricional y vacunaciones de sarampión. En el centro de salud de la ciudad de Dolo Ado, un equipo presta servicios de atención materna, pediátrica, nutricional y de vacunación.

Oromia

En el distrito de Anchar de esta región, 300 kilómetros al este de la capital, Adís Abeba, no hay suficientes alimentos ni siquiera cuando las cosechas son buenas. MSF visita regularmente los 25 centros nutricionales del Ministerio de Salud, a los que también abastece de medicamentos y raciones de alimentos. En 2010, 533 niños con desnutrición severa recibieron tratamiento en estos centros. Otros 147 que presentaban complicaciones médicas, como neumonía o anemia, recibieron cuidados intensivos en un centro nutricional terapéutico de 20 camas.

Con la ayuda de un equipo de promoción de la salud de MSF, miembros de la comunidad formaron comités para mejorar la atención a niños desnutridos. La función de dichos comités era referir a los niños con síntomas de desnutrición al programa nutricional y localizar a pacientes que se habían saltado algún control en los centros nutricionales.

Para prevenir más casos de desnutrición severa, MSF puso en marcha un proyecto de nutrición suplementaria para niños, mujeres embarazadas y madres lactantes en estadios tempranos de desnutrición. Más de 1.000 niños y 680 mujeres fueron atendidos en el programa.

Amhara

Durante las temporadas de siembra y cosecha, muchos temporeros se dirigen al norte desde toda Etiopía para trabajar en la región de Amhara. Los niveles de kala azar (leishmaniasis visceral) y tuberculosis son elevados entre la población, en su mayoría flotante, y la prevalencia de VIH/sida dobla la media nacional. Sin embargo, esta región cuenta con pocas instalaciones sanitarias.

En Abdurafi, una ciudad próxima a la frontera con Sudán, MSF trabaja en el diagnóstico y tratamiento del kala azar, una infección parasitaria mortal si no se trata. En 2010, el equipo hizo pruebas de kala azar a 1.500 personas, 394 de las cuales recibieron tratamiento. También atendió a pacientes de VIH/sida (416 pacientes iniciaron tratamiento antirretroviral) y ofreció tratamiento nutricional a casi 600 personas.

En el distrito de Telemt, MSF realizó una intervención de emergencia ante el deterioro de la situación alimentaria, tratando a más de 960 niños con desnutrición severa en ocho emplazamientos. El programa fue traspasado al Ministerio de Salud al finalizar el año.

Gambella

La población nuer de la región de Gambella, en el extremo occidental de Etiopía, creció con la llegada de refugiados que huían de la violencia en el sur de Sudán. En mayo, el equipo de MSF se trasladó a un nuevo centro de salud, donde realizó cerca de 29.000 consultas y hospitalizó a 873 pacientes.

Las principales enfermedades entre los refugiados eran infecciones respiratorias, diarrea y malaria. El equipo también atendió una media de 10 partos al mes. Dependiendo de la época del año, equipos móviles se movieron en coche o en canoa para atender a las comunidades más aisladas. Entre abril y diciembre realizaron 6.800 consultas.