Marruecos
Los migrantes y solicitantes de asilo proceden principalmente de África Central y Occidental. Muchos dejan atrás pobreza y desempleo, un gran número huyen de conflictos y violencia, y en algunos casos, de abusos sexuales. En los meses invernales, suelen dirigirse a Rabat y Casablanca o se quedan en Oujda, en la frontera con Argelia, antes de intentar llegar a Europa. Sus condiciones de vida son extremadamente adversas.
El arresto y la deportación en las fronteras con Argelia y Mauritania son habituales. Los migrantes son presa fácil de las redes de tráfico de personas y contrabandistas. También corren el riesgo de ser atacados o asaltados por criminales que actúan con total impunidad, en parte debido a la situación de irregularidad legal de sus víctimas. Esta situación afecta a la salud mental de los migrantes: el 25% de las personas atendidas por Médicos Sin Fronteras (MSF) en sus proyectos presentaba síntomas no específicos, normalmente relacionados con estrés y ansiedad.
Atención médica directa
MSF empezó a trabajar con migrantes subsaharianos en Marruecos en 2000. Los equipos en Rabat y Oujda les prestan atención médica directa y les facilitan el acceso al sistema sanitario público marroquí. En 2010, realizaron más de 2.500 consultas médicas y dieron apoyo psicosocial a pacientes en 182 sesiones individuales y 48 grupales para aliviar el estrés y los traumas asociados a su situación. También acompañaron a migrantes a centros de salud del sistema público para que recibieran atención médica.
Violencia sexual
En 2010, MSF atendió a 145 víctimas de abusos sexuales. Una de cada tres mujeres atendidas en Rabat y Casablanca entre mayo de 2009 y enero de 2010 admitió haber sido objeto de uno o más ataques sexuales en su país de origen, durante su viaje o en Marruecos. MSF reunió los testimonios de 63 mujeres, 14 de las cuales eran menores de 18 años, y los publicó en el informe Violencia sexual y migración. La realidad oculta de las mujeres subsaharianas atrapadas en Marruecos de camino a Europa, para denunciar la extrema vulnerabilidad de estas mujeres a lo largo de su viaje migratorio.

