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Mozambique

Personal sobre el terreno 
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MSF trabaja en Mozambique desde 1984
Pese al reciente crecimiento económico del país, muchos de sus habitantes siguen dependiendo de la ayuda internacional. De los 1,6 millones de mozambiqueños con VIH, unos 430.000 necesitan urgentemente tratamiento antirretroviral.
© Niklas Bergstrand

Además del VIH, otro grave problema de salud pública es la tuberculosis (TB). Hasta el 60% de los pacientes que la padecen también tienen el VIH. Para la mayoría de los mozambiqueños, el acceso a la atención sanitaria sigue siendo muy limitado. El débil sistema público de salud no puede atender al gran número de personas coinfectadas de VIH y TB.

En Mozambique, Médicos Sin Fronteras (MSF) empezó a atender a pacientes con VIH en 2001, demostrando la viabilidad de tratar el VIH en áreas urbanas con pocos recursos, como Chamanculo y Mavalane, en la capital, Maputo, y en zonas remotas como las provincias septentrionales de Niassa y Tete. En la última década, MSF ha establecido protocolos de atención y tratamiento de pacientes con VIH, con especial atención al tratamiento de la coinfección VIH-TB.

Como el número de personas en tratamiento antirretroviral (ARV) no para de crecer, cada vez es más difícil admitir nuevos pacientes en los programas de tratamiento, sobre todo en zonas donde no hay hospitales cerca. MSF se ha centrado en trasladar la atención y tratamiento del VIH de los hospitales a los centros de salud locales, medida que se ha aplicado con éxito en muchos de nuestros programas en Mozambique.

Los programas de atención integral de VIH/sida ofrecen servicios de asesoramiento y análisis, tratamiento y prevención de infecciones oportunistas que pueden aparecer debido a un sistema inmunitario deprimido, apoyo psicológico, diagnóstico y tratamiento del VIH infantil y prevención de la transmisión de madre a hijo. Al finalizar agosto de 2010, más de 200.000 pacientes recibían tratamiento ARV en Mozambique, unos 33.000 con la ayuda de MSF.

Escasez de médicos y medicamentos

Para garantizar que los pacientes reciben atención y tratamiento a pesar de la escasez de profesionales sanitarios en el país, MSF aplica estrategias como la transferencia de tareas. Se trata de formar al personal de enfermería para que evalúe a los pacientes de manera independiente, diagnostique y trate infecciones oportunistas e inicie y controle el tratamiento ARV, es decir, que asuman algunas de las tareas de los médicos para liberar a éstos y poder atender a más pacientes. MSF también abastece a los centros de salud donde trabaja de medicamentos para el VIH y la TB cuando el suministro se queda corto.

Grupos ARV comunitarios

En la provincia rural de Tete, se han formado “grupos ARV comunitarios” en los que los pacientes con VIH se implican en su propio tratamiento. Compuestos de unos seis vecinos, estos grupos eligen una persona cada mes para que acuda al centro de salud a recoger la medicación ARV de todo el grupo. Durante su visita al centro de salud, se le hace un examen médico y, a su vuelta, distribuye los medicamentos a los demás miembros, que firman un recibo. Este sistema de grupos comunitarios garantiza que todos sus miembros siguen el tratamiento y les permite apoyarse los unos a los otros para vencer el estigma social asociado al VIH/sida en sus comunidades. De surgir complicaciones en el tratamiento, se abordan durante las visitas a las clínicas.

Este modelo ha reducido el volumen de trabajo de los servicios sanitarios, ya que menos pacientes han de hacer cola para recibir su medicación. Ha simplificado la forma de conseguir la medicación en zonas remotas y ayudar a quienes no pueden perder un día de trabajo para visitar la clínica. El Ministerio de Salud mozambiqueño ha adoptado el concepto y está previsto que forme grupos ARV comunitarios en todo el país.

Vacunación de sarampión

En septiembre de 2010, MSF realizó un estudio epidemiológico en la provincia de Niassa tras haberse registrado casos de sarampión y una epidemia de esta enfermedad en el vecino Malaui. Los equipos colaboraron con el Ministerio de Salud en la puesta en marcha de una campaña de vacunación de 250.000 niños en seis distritos. MSF ayudó a planificar la logística de la campaña y capacitó a 10 equipos de vacunación del ministerio.

En septiembre de 2010, MSF realizó un estudio epidemiológico en la provincia de Niassa tras haberse registrado casos de sarampión y una epidemia de esta enfermedad en el vecino Malaui. Los equipos colaboraron con el Ministerio de Salud en la puesta en marcha de una campaña de vacunación de 250.000 niños en seis distritos. MSF ayudó a planificar la logística de la campaña y capacitó a 10 equipos de vacunación del ministerio.