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Níger

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MSF trabaja en Níger desde 1985
La inclusión de la prevención y el tratamiento de la desnutrición como parte de los servicios básicos de salud salvarán muchas vidas.
Cientos de miles de niños padecen desnutrición severa en Níger. MSF gestiona centros de nutrición ambulatorios en 38 localidades

La inseguridad alimentaria y las crisis nutricionales constituyen un problema crónico en Níger, pero entre 1998 y 2009 se consiguió reducir la mortalidad infantil en un 45%, según un estudio publicado en The Lancet. Las autoridades sanitarias han demostrado la voluntad de hacer cambios: han reclutado más personal sanitario y han descentralizado los programas nutricionales y la provisión de tratamiento suplementario para prevenir que los niños sufran desnutrición severa.

Sin embargo, las tasas de desnutrición siguen siendo altas, con niveles cercanos al umbral de la emergencia. Sigue habiendo una escasez crónica de medicamentos y de material médico, y aún no han entrado en funcionamiento los servicios gratuitos para niños y mujeres embarazadas oficialmente introducidos hace cinco años.

Las actividades de Médicos Sin Fronteras (MSF) en Níger tienen el objetivo de mejorar la atención sanitaria para niños menores de cinco años y mujeres embarazadas, centrándose en el tratamiento temprano y la prevención. Los equipos en las regiones de Zinder, Maradi y Tahoua gestionan diversos programas nutricionales ambulatorios, y los pacientes que necesitan ser hospitalizados son admitidos en los centros nutricionales intensivos en los hospitales de Zinder, Magaria, Madarounfa, Dakoro, Guidan Roumdji, Madoua y Bouza.

El personal en Zinder y Magaria está  en vías de traspasar las actividades al Ministerio de Sanidad, y en 2013 espera prestar apoyo solamente durante el pico de desnutrición.

MSF traspasó en centro nutricional intensivo que construyó en el hospital de Dakoro (Maradi) al Ministerio de Sanidad, mientras que el programa nutricional en el centro y en ocho centros ambulatorios más ha sido traspasado a la organización ALIMA/BEFEN. MSF seguirá proporcionando atención materna y pediátrica en el hospital de Dakoro, donde el equipo practicó 13.200 partos en 2012. Los servicios pediátricos también continuaron en los otros hospitales.

Aumento alarmante de la malaria

En 2012, una incidencia muy alta de malaria se reportó en casi todas las regiones. Los picos de desnutrición y de malaria se producen en la misma época del año –julio  y septiembre– y crean un círculo vicioso en los niños: la desnutrición debilita el sistema inmunitario, y la malaria causa anemia, diarrea y vómitos, agravando la desnutrición.

En julio, las unidades de cuidados intensivos y de pediatría de Guidan Roumdji en Maradi, con una tasa de ocupación del 200%, quedaron colapsadas. Se abrieron unidades dedicadas a tratar la malaria severa en Dan Issa y Madarounfa (Maradi) y Madoua, (Tahoua). En Madarounfa, MSF trabajó con la organización local FORSANI, centrándose en el tratamiento para niños menores de cinco años.

Cuando la malaria asoló Tahoua, el equipo abrió unidades de tratamiento en Galmi, Koumassa y Madoua, y trató a 350 pacientes.

Mejorando la atención más cerca de casa

Los resultados positivos de trasladar la atención más cerca de donde viven las personas pueden verse en los centros nutricionales ambulatorios y en los programas de salud comunitarios que MSF gestiona en Níger. Cuando los niños de comunidades remotas contraen malaria, a menudo llegan para recibir tratamiento cuando ya es demasiado tarde, debido a una falta de acceso a la atención sanitaria adecuada en sus aldeas.

En Madarounfa y Madoua, MSF implementó una nueva estrategia para mejorar el diagnóstico temprano y el consiguiente tratamiento de la malaria para niños y mujeres embarazadas: el personal ahora proporciona diagnóstico y tratamiento en comunidades de zonas rurales.

En la región de Zinder, han sido reclutados promotores de salud para promover prácticas que reducirán la mortalidad infantil, como la mejora de la higiene, organizar vacunaciones y animar a las personas a que acudan a las consultas. En las ‘chozas de salud’ de las aldeas, los trabajadores sanitarios atienden los niños con desnutrición y proporcionan tratamiento para las tres principales causas de muerte en la infancia: infecciones respiratorias, diarrea y malaria.

Asistiendo a refugiados malienses

La violencia en Malí empujó a miles de personas a cruzar la frontera y entrar en la región de Tillabéri. MSF dispensó atención médica a los refugiados y a la población anfitriona. El personal realizó más de 334.000 consultas externas, admitió a casi 19.000 personas en el hospital y vacunó a más de 22.000 niños contra el sarampión. Cuando se produjo un brote de cólera, los equipos abrieron centros de tratamiento y trataron a 2.730 pacientes con la enfermedad.

En agosto, MSF donó artículos de primera necesidad a personas afectadas por las inundaciones que se produjeron en el departamento de Ouallam en esta región.

Cierre del programa en Agadez

Agadez es una ciudad situada al norte en una de las principales rutas migratorias del África subsahariana. MSF ha estado proporcionando servicios de pediatría y maternidad a migrantes y comunidades locales que tienen dificultad para acceder a la atención sanitaria. El programa cerró a finales de 2012.